Solís, el profesor anónimo que llegó a la presidencia de Costa Rica

AFP | Apr 07, 2014 | 1:56 PM
Luis Guillermo Solís, un profesor universitario de 55 años electo presidente de Costa Rica por abrumadora mayoría, pasó del anonimato y los pronósticos adversos de las encuestas, a encarnar la voluntad de cambio de los costarricenses, cansados de la política tradicional.
“Sereno y de sonrisa fácil, Solís recogió adeptos a su paso con un discurso convincente”
Hijo de un zapatero y una educadora, Solís se convirtió en pocos meses en figura de la política costarricense, dominada durante décadas por el gobernante Partido Liberación Nacional (PLN) y otra agrupación política.
Solís comenzó a armar su gobierno para responder a las altas expectativas de cambio que levantó en la población: reactivación económica, lucha anticorrupción y equidad social.
Con más de 1.3 millones de votos, récord en la historia electoral del país, Solís, un historiador y profesor universitario de 55 años, aplastó con un 78% contra 22% al exalcalde Johnny Araya, del gobernante Partido Liberación Nacional (PLN, derecha), en el balotaje del domingo.
Solís, que se define como progresista, lleva al poder en Costa Rica por primera vez en más de medio siglo a una agrupación no tradicional, el Partido Acción Ciudadana (PAC, centro), fundado hace 13 años para quebrar el bipartidismo tradicional formado por el PLN y otra fuerza política conservadora.
"Es la primera vez en 65 años que se rompe el monopolio de los partidos tradicionales. Se ha creado una nueva combinación de factores de poder", declaró Solís a la prensa.
Fue investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), director del Programa de Estudios Políticos Centroamericanos y director regional de la Secretaría General Iberoamericana (Segib).
Sereno y de sonrisa fácil, Solís recogió adeptos a su paso con un discurso convincente, pero su mayor atractivo, según sus seguidores, es la calidez en el trato..
Inició una integración de su gobierno
Solís anunció que inició un intenso trabajo para integrar el equipo de gobierno -que será anunciado en una semana- con el cual pretende reflejar la era de "cambio" que prometió a los costarricenses.
"Ahora queremos ver el cambio, que se acabe el chorizo (corrupción) y los privilegios que tienen unos pocos", expresó Lidieth Porras, una joven universitaria que festejó el triunfo del PAC hasta la madrugada del lunes en una plaza en el este de San José.
Para el analista Víctor Ramírez "el mayor desafío que tiene Luis Guillermo es recuperar la confianza del costarricense en el gobierno y el Estado".
"Es el epicentro del cambio, el peso de las expectativas que lleva en sus hombros es muy grande", opinó el politólogo Francisco Barahona.
Para el economista Carlos Arguedas, el déficit fiscal y la distribución equitativa de los ingresos son los principales retos: "El tema más importante es la desigualdad, que genera un enojo social", estimó.
"Queremos un futuro en que se combine perfectamente la necesidad de crecer, de hacer la economía más próspera, y hacer la prosperidad y riqueza en un marco de equidad y de justicia", dijo el presidente electo en su discurso de la victoria.
Lo que enfrentará Solís
Pero el presidente electo, que asumirá el 8 de mayo para un periodo de cuatro años, deberá lidiar con un Congreso variopinto, fragmentado en unos cinco bloques y en el que será complicado alcanzar consensos.
Sus adversarios señalan a Solís como debilidad tener una política económica ambigua, sobre todo en lo fiscal, y carecer de un equipo de experiencia para gobernar.
Aunque dice no "tener una vara mágica" para resolver de inmediato los problemas y llenar todas las expectativas, Solís afirma contar con "gente experimentada" y "honesta" para integrar el gabinete.
En la tercera semana de abril emprenderá una gira por Centroamérica -sin incluir a Nicaragua, con el que Costa Rica tiene litigios limítrofes-, para invitar a los presidentes a su toma de posesión.
mis/arc
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