Quieren ejecutar a reo con anestésico para animales

AFP | Nov 15, 2010 | 12:37 PM

¿Recorte de presupuesto?

WASHINGTON, DC - Por falta de stock nacional del anestésico utilizado en las ejecuciones capitales, el estado de Oklahoma pretende substituir el producto por uno utilizado para practicar eutanasia a animales, pero aún falta que la Justicia lo autorice.
Desde hace varios meses, algunos estados estadounidenses tienen dificultades a la hora de encontrar tiopental sódico, el único anestésico autorizado en todos los países como el primero de los tres productos que se inyectan para matar a un condenado a muerte.
"El primer producto inyectado es crucial porque si es administrado correctamente el tiopental llevará al condenado hacia un estado de inconciencia que le permitirá no sentir los efectos del segundo y tercer producto", explicó a la AFP Elizabeth Semel, profesora de la Universidad de Berkeley especializada en cuestiones de la pena de muerte.
Sólo una compañía farmacéutica en Estados Unidos, Hospira, produce actualmente el tiopental sódico. Pero el anestésico está agotado y la empresa no reiniciará su producción hasta el primer trimestre de 2011.
Sin embargo, los estados no renunciaron a llevar a cabo las ejecuciones previstas y acentuaron su imaginación para paliar la falta de la droga.
El 27 de octubre, el estado de Arizona ejecutó -con la autorización de la Corte Suprema- a Jeffrey Landrigan, de 48 años, con un tiopental importado, y se negó a explicar cómo había conseguido el anestésico.
El 14 del mismo mes, Oklahoma ejecutó a Donald Wickerly, de 41 años, tras tomar prestada la droga a su vecino Arkansas.
Ahora Oklahoma pretende substituir el tiopental por el pentobarbital (conocido por su uso veterinario) para ejecutar el 16 de diciembre a John Duty, de 58 años, condenado por el asesinato en 2001 de un compañero de celda, cuando purgaba varias cadenas perpetuas por violación y asalto.
"A falta de expertos, ensayos clínicos y estudios científicos capaces de dar una idea de los efectos del producto, Duty sería el primer sujeto humano para la experimentación de un método de ejecución nunca antes probado", escribieron los abogados del condenado en un requerimiento.
A los defensores les preocupa que su cliente sea utilizado como "conejillo de indias" para un nuevo método de ejecución.
Al declarar constitucional la inyección letal con el uso tres productos, la Corte Suprema reconoció en 2008 que la "administración de las otras dos drogas sería tortura si existiera el mínimo problema con la primera", según precisó Megan McCraken, abogada especializada en la pena de muerte.
"Es un tema de transparencia", dijo a la AFP el abogado Jen Moreno, otro especialista en este rubro. "Un estado no debería estar autorizado a cambiar el producto furtivamente sin hacer un examen para ver si funcionaría bien".
En respuesta, Oklahoma recuerda que el pentobarbital "es conocido por sus importantes usos veterinarios" y asegura que "ya se experimentó" sus efectos barbitúricos en los hombres.
El juez federal Stephen Friot convocó a una audiencia con el fin de examinar el estado de conocimientos sobre este anestésico, utilizado para practicar la eutanasia en animales, y determinar si Oklahoma puede ser autorizado a modificar su protocolo de ejecución cambiando de producto.
"¿Por qué los estados no esperan hasta enero cuando el tiopental esté nuevamente a la venta?", se pregunta Elizabeth Semel. "Porque quieren llevar a cabo las ejecuciones previstas".
©AFP
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