El Chayo se decía un líder espiritual al que el Gobierno desprestigiaba

Univision.com | Mar 11, 2014 | 12:15 PM
Nazario Moreno El Chayo, líder de Los Caballeros Templarios e integrante de La Familia Michoacana, abatido por la policía mexicana, era un hombre que más allá de hacerse ver como un temido narcotráficante, quería que la comunidad lo viera como un líder espiritual que pretendía un cambio en la sociedad. Siempre se encargó de sostener una imagen que era muy distante de la realidad y de hecho, acusaba al Gobierno mexicano de desprestigiarlo al señalarlo como un capo.
“Me temían y no había nadie que me echara 'brava'”
Me dicen 'El más loco' es el título de un libro, editado en el 2011, en donde contó todas sus andanzas y al que el periódico Reforma tuvo acceso.
El libro cuenta que Nazario Moreno nació el 8 de marzo de 1970 a las 5 de mañana y que tal vez sea ese el motivo por el que al Chayo le gustaba levantarse temprano y tomar un baño de agua fría, estuviera en donde estuviera.
El sobrenombre de El más loco lo recibió desde chiquito. La razón: que cuando se organizaba un jaripeo quería jinetear toros, caballos, yeguas o potrillos, no importaba lo que tuviera que hacer para ganarse el premio. Entonces la gente a su alrededor decía: "Ese chiquillo está loco".
A manera de epílogo, se describe la infancia pobre y humillante que Nazario Moreno vivió. Todos en su familia vestían con harapos o ropa de segunda que les abarataban en el mercado local. Para ellos comer frijoles con manteca resultaba todo un lujo. Vivía solo con su madre, que les propinaba seguidas golpizas. Su padre los abandonó y nunca supieron más de él.

Con una extrema seguridad el cuerpo de "El Chayo" fue trasladado al forense en Apatzingán, Michoacán.

Nazario, según el libro, se ganó el respeto de los vecinos y comunidades cercanas por su reacción a golpes que comúnmente tenía para defenderse.
"Me temían y no había nadie que me echara 'brava'", explica en la publicación.
Luego de un paso a otro explica cómo fue su contacto con las drogas:
"Como yo no estaba para miedos, pues no había ido tan lejos para andar de correlón, me fui de inmediato al parque para vender mi marihuana, iniciar el negocio y hacerme de mi propia clientela. Al vender esa poca marihuana mis ganancias fueron de 925 dólares de los cuales mandé a mi madre 329 dólares. A los pocos días me encontré con un paisano llamado Candi y durante un tiempo corto me ayudó en el negocio. Conste que la marihuana que yo vendía ya estaba en Estados Unidos, yo no la llevé para allá. Pero la verdad, no era eso lo que buscaba, por lo que ingresé a trabajar a una empresa de jardinería especializada, donde recibía un salario de 3.25 dólares por hora", escribe en el libro.

Cayó abatido por las autoridades mexicanas ‘El Chayo’, fundador del cártel de Los Caballeros Templarios.

Nazario comenta que tenía un enorme y esfuerzo y voluntad por salir adelante y llevar su vida en orden pero se había arraigado a un vicio que podía más que él: el alcohol.
"De pronto me di cuenta de que había caído en el negro y tenebroso laberinto de los mundos fantasiosos y las alegrías sin sustancia", describe.
Luego un profesor, cuenta, lo invitó a inscribirse a un grupo de Alcohólicos Anónimos: "Yo acepté de inmediato, ya que estaba consciente de lo mal que estaba haciendo y lo terriblemente mal que me sentía tanto física como moralmente", según los extractos obtenidos por el periódico Reforma.
Según el relato publicado por Reforma, fue en ese momento cuando El Chayo comenzó con sus estudios de masonería y se relacionó con grupos que profesaban ideales secretos de superación mundial con presentación en muchos países.
"También en ese tiempo fue cuando sentí el llamado de  Dios, iniciando el estudio de La Biblia, como lo hacen con los verdaderos teólogos, profundizando en el entendimiento de la vida, mensaje y filosofía del maestro de Galilea", escribe.
Luego describe detalles sobre La Familia Michoacana.
"Nació entre el 2000 y 2010, ya que les di ese nombre a los grupos que les daba terapia, a los que apoyaba y lideraba y a todas las masas que de alguna manera tenían relación conmigo. Decidí ponerle ese nombre ya que por definición la familia es un concepto que se refiere a un grupo homogéneo, a una misma clase social, a una cultura, tradición, misma sangre, mismo linaje, mismos intereses e iguales objetivos y metas.

Autoridades forenses tratan de determinar que el muerto en el tiroteo sea de "El Chayo", quien se había dado por muerto en 2010.

Sin recordar con exactitud en que momento, fecha o razones, los medios de comunicación amarillistas al servicio del gobierno, iniciaron la campaña de desprestigio diciendo que el grupo que yo dirigía era una bola de narcotraficantes y empiezan a atacarnos en todas formas y a quemarnos antes los ojos de la sociedad", precisa.
Luego el relato de la supuesta propia voz de Nazario Moreno se interrumpe para ser contada por uno de sus allegados, quien narra sobre su "muerte" en el 2010.
"La batalla era impresionante y los estallidos de armas hacían eco en las cañadas cercanas. Por ser nosotros menos que los enemigos parecía que se repetía la batalla de las Termópilas entre los espartanos y los invasores persas.
De pronto los helicópteros, en formación de retirada, se alejaron, algunos maltrechos a simple vista. Al hacer el recuento de nuestras bajas y pérdidas, descubrimos con inaudito dolor y angustia, que El Chayo había sido muerto por la metralla haciéndolo pedazos.
Recogimos su cuerpo y lo llevamos al campamento secreto, en donde de acuerdo con sus instrucciones, lo incineramos y lanzamos porciones de ceniza a los cuatro puntos cardinales, tal y como nos había dicho muchas veces en pláticas que teníamos tomando café por las noches de luna en nuestro campamento", finaliza el relato.
Sin embargo no estaba muerto. Las autoridades mexicanas informaron, en conferencia de prensa, que El Chayo aprovechó esa creencia para armar una coartada y así operar desde las sombras al grupo de narcotráfico que por años ha asolado el occidente de México.
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