El Chapo desde su infancia hasta su detención

EFE | Mar 10, 2014 | 12:12 PM

La infancia de Joaquín El Chapo Guzmán

La mujer explica a cámara que, de niño, su hijo juntaba sin parar “billetitos de esos de colores” y le decía “guárdamelos mamá”. El niño, al que la familia Guzmán siempre llamó El Chapo, se convertiría en el narcotraficante más buscado del mundo.
“El cártel del Sinaloa es una de las organizaciones criminales más bien estructuradas del mundo”
Es uno de los testimonios recogidos en el documental The Legend of Shorty, cuyo estreno mundial se celebró este fin de semana en el festival multidisciplinar South by Southwest (SXSW) de Austin (Estados Unidos) y rastrea la figura del narcotraficante El Chapo Guzmán antes de su detención el pasado 22 de febrero en México.
Los directores del largometraje, Guillermo Galdós y Angus MacQueen, conversaron con familiares del líder del cártel de Sinaloa, integrantes del gigantesco entramado del tráfico de drogas y conocidos de la infancia.
Lograron hablar con El Chapo
Ambos incluso llegaron a hablar con él, con El Chapo, pese a que no quiso aparecer frente a la cámara.
El Chapo no se maneja bien delante de una cámara, es un campesino sin oratoria”, cuenta el peruano Guillermo Galdós, codirector de este filme de capital estadounidense.

Por cuestión de amparos que no fueron aceptados, el jefe del Cártel de Sinaloa aún no será juzgado en EU.

"Esta gente gasta gran parte de su fortuna en abogados, que sí han estudiado en universidades prestigiosas, llevan traje y hablan inglés”.
Pero para que un chaval nacido en tierra de campesinos se convierta en el hombre más buscado del mundo tras la muerte de Bin Laden, necesita algo especial.
“Es un tipo muy habilidoso, supo hacer muchas alianzas y, cuando estuvo preso por primera vez, nadie lo traicionó fuera”, analiza el cineasta.
Añade Galdós que el entorno de este líder del cártel de la droga habla de él como de un presidente de gobierno, se refieren a El Señor con cierta admiración por ser “alguien que ha sabido ascender” y con mucho temor también.
“Cuando la gente habla de El Señor, todo el mundo baja la voz”, ejemplifica.
The Legend of Shorty (La leyenda de El Chapo) pregunta a las autoridades mexicanas y estadounidenses, a abogados, policías y a miembros de los cárteles para cimentar una explicación de cómo funciona una organización multinacional de la droga.
Y esos cimientos son los propios de una gran corporación internacional, que trabaja con márgenes de beneficio, cuenta con asesores legales y distribuye personas clave alrededor del mundo.
El Señor que todo lo sabía
El cártel, sin embargo, teje conexiones todavía más turbias, según los autores del largometraje con décadas de investigación en esta materia.
"El Chapo sabe muchas cosas, ha tratado con gente de ambos lados de la frontera, con seguridad mexicana, jueces, abogados y miembros de la Autoridad para el Control de las Drogas de Estados Unidos.”, explica el cineasta.
Una de las entrevistadas en el documental, la periodista mexicana Anabel Hernández, va más allá durante su visita al festival de cine en Austin.
“El cártel del Sinaloa está totalmente integrado en el Estado mexicano”, dice esta informadora especializada en narcotráfico y que se mueve con guardaespaldas en su día a día por miedo a represalias.
Los directores de la película creen que no estuvieron en peligro durante el rodaje porque son extranjeros y, si les pasara algo, “las autoridades tendrían que responder y dar explicaciones fuera”, afirma el codirector Angus MacQueen.
“No creo que nadie sea más valiente que los periodistas locales de México”, añade este británico mirando de reojo a la informadora mexicana.
Los directores del documental, que localizaron al líder del cártel de Sinaloa antes que supuestamente lo hicieran las autoridades, están sorprendidos por la detención de El Chapo el pasado 22 de febrero.
“Ni al Gobierno de Estados Unidos ni al de México les interesa que hable El Chapo, me sorprendió que lo capturaran vivo”, confesa Galdós.
La reportera Anabel Hernández cree que estar en prisión no impedirá al narcotraficante seguir con su negocio y su poder, como ha pasado en los últimos años con otros arrestados
“A través de sus abogados, los cuales tienen derecho a verles entre una y dos veces al día, pueden mandar dinero, ordenar operaciones, mantener a sus familias y mandar drogas”, explica.
“No se acabó el poder para El Chapo, el cártel del Sinaloa es una de las organizaciones criminales más bien estructuradas del mundo”, insiste la periodista mexicana.
©EFE
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