¿Quién es el veterano que hizo llorar al Congreso?

Univision.com | Jan 28, 2014 | 10:34 PM

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El reconocimiento a un soldado herido en Afganistán hizo aplaudir de pie y llorar a todo el Congreso.

Por Maria Arce @maria_arce.
“Cory se transformó en un símbolo de perseverancia: lleva más de 4 años recuperándose”
Cuando Cory Remsburg se enlistó en el Ejército en 2001 no imaginó jamás que el Congreso en pleno terminaría ovacionándolo de pie. Tampoco imaginó que sería tras una de las peores batallas de su vida. Este ranger de 30 años se convirtió anoche en la estrella del discurso del Estado de la Unión de Barack Obama.
El Presidente eligió cerrar su discurso con el ejemplo de Cory que no ha bajado los brazos en los últimos tres años, luego de que un explosivo casero en Afganistán lo pusiera al borde de la muerte en 2009. “Como el Ejército que ama, como los Estados Unidos a los que sirve, el Sargento de Primera Clase Cory Remsburg nunca se da por vencido. No tira la toalla", dijo Obama ante las dos Cámaras en pleno del Congreso.
Por única vez en todo el discurso, los republicanos aplaudieron a rabiar. La imagen de Cory, poniéndose de pie con dificultad, al lado de la Primera Dama Michelle Obama y su tímida sonrisa, conmovieron hasta los huesos. Quizás haya recordado sus inicios en la base de Fort Benning, Georgia.
Cory nació en Phoenix, Arizona, pero creció en St. Louis, Missouri junto a su padre Craig y su madrastra Annie. Estudió en la Ritenour Jr. High y en la High School de Overland, donde formó parte de la orquesta de jazz. Allí también jugaba al voleibol. A los18 años, se unió al Ejército. También le encanta el paracaidismo y los deportes acuáticos. Es fan de los Giants.  Una foto en un blog que publica su familia lo muestra junto a una mascota gigante del equipo.
Las cámaras de TV habían reparado en Cory mientras se esperaba la llegada de Obama. Su ubicación privilegiada –a la derecha de Michelle- lo puso en el centro de la escena. El ranger fue uno de los invitados de honor. Pero fue su historia y las secuelas en su cuerpo fueron las que emocionaron. A algunos, incluso hasta las lágrimas.
El ataque que le cambió la vida
Cory se transformó en un símbolo de perseverancia. Lleva más de cuatro años recuperándose del brutal ataque en Afganistán en el que perdió la visión de su ojo derecho y lo dejó postrado durante meses. El 1 de octubre de 2009, trozos de metralla le penetraron el cráneo y Cory pasó tres meses en estado de coma. Ha sobrellevado incontables cirugías, dos de ellas en su ojo, mientras avanza en su proceso de recuperación.
Cory había llegado a Afganistán junto al Comando de Operaciones Especiales de EEUU, en un despliegue del Primer Batallón del 75 Regimiento Rangers. Había  realizado cuatro rondas de combate antes de ser herido por un explosivo de fabricación casera con el que se toparon en un camino. Otros siete rangers resultaron heridos. Cory y dos de sus compañeros, muy graves. Lo cuenta la propia familia de Cory en su blog.
En el momento de la explosión, Cory fue arrojado a un canal. Pero gracias a la rápida acción de sus compañeros, pudo ser rescatado y recibió atención médica inmediata. Fue trasladado en helicóptero a Kandahar y luego a la Base Aérea de EEUU en Bagram, donde fue operado de sus lesiones más serias. “Pasó dos semanas en el Centro Médico Regional Landstuhl en Alemania para seguir tratamientos médicos que salvarían la vida”, cuenta su familia.
En un avión Hércules C-130 Cory fue trasladado después al Hospital James A. Haley para veteranos en Tampa, Florida donde realizó gran parte de su tratamiento. Su papá lo acompañó en el vuelo. En su periplo por salir adelante, el joven ranger estuvo también en un centro privado en Pomona, California. Ha pasado hasta 7 horas al día en terapia física.
En total sirvió durante 39 meses dentro del cuerpo de elite, incluido un despliegue a Irak para apoyar la Operación Libertad Duradera y en donde participó de seis rondas de combate.
Cory ha recibido, entre otras condecoraciones, la Estrella de Bronce, el Corazón Púrpura, la Medalla de Encomio del Ejército, Medalla de Encomio al Valor, la Medalla de la Campaña de Irak con 5 estrellas, la Medalla de la campaña en Afganistán con 2 estrellas, la Medalla de Servicio en la Defensa Nacional.
Cory y el presidente tienen un vínculo especial
Vestido con su impecable uniforme verde olivo y todos sus laureles militares, Cory acaparó todas las miradas del Congreso no solo por ser el invitado de honor de los Obama, sino también por el vínculo que mostraron él y la primera dama, quien le dedicó miradas cómplices.
No era la primera vez que Cory se encontraba con Obama. El Presidente y el soldado se vieron en tres ocasiones antes. Se habían conocido en Omaha Beach durante los actos por el 65 aniversario del desembarco de Normandía. Un año después del ataque que puso a Cory al borde de la muerte, Obama visitaba un hospital militar. Al acercarse a la cama donde el sargento se recuperaba, el Presidente vio una foto del joven junto a él y lo reconoció.
Obama se quedó atónito por el contraste entre la imagen que recuerda del joven lanzándose en paracaídas durante el evento donde se conocieron y la imagen de Cory saliendo del coma con secuelas y daños físicos muy graves.
"Cory todavía no podía hablar, pero sí me miró a los ojos… levantó el brazo y me estrechó la mano con firmeza. Y cuando le pregunté cómo se sentía, él levantó la mano, tiró de los dedos y me mostró un pulgar hacia arriba", compartió Obama dos meses después en la convención de junio de 2010 de los Veteranos Estadounidenses Discapacitados en Atlanta, Georgia.
En su tercera reunión, Cory volvió a impresionar a Obama
En los siguientes tres años, Terry Szuplat, uno de los asistentes de Obama que le ayuda a escribir sus discursos, se mantuvo en contacto con la familia Remsburg para conocer los avances de Cory, de acuerdo con The New York Times.
Cuando al Presidente le tocó encabezar nuevamente en la convención anual de los veteranos con discapacidad, en agosto pasado en Orlando, Florida, Szuplat trabajó con Obama y los Remsburgs para compartir los progresos de su hijo.
Se enteraron de que el sargento Remsburg se había mudado a una casa en Gilbert, Arizona, cerca de Phoenix, en abril de 2013, tras pasar más de tres años en los hospitales y centros de rehabilitación. Obama viajó hasta allí días antes de ofrecer su discurso a los veteranos. El sargento hizo algo que ni el Presidente ni los médicos militares habían pronosticado: Cory se puso de pie y saludó a su Comandante en Jefe.
Cory habló con Obama, tomó su andador y se puso a caminar de un lugar a otro dentro de la habitación. "Incluso me dio un saludo militar y me dijo el lema de su regimiento", recordó días más tarde Obama entre los aplausos de los veteranos durante la convención en Florida.
Al respecto, el sargento Remsburg le dijo al The New York Times que él “sólo quería mostrarle al Presidente lo lejos que había llegado".
El momento que hizo llorar los miembros del Congreso
Esa historia de superación y lucha constante hicieron que Cory Remsburg se ganara un lugar como invitado de honor de los Obama en el discurso anual del Estado de la Unión."Ninguna persona entiende esto mejor que aquellos que sirven de uniforme. A medida que nos acercamos al final de este período de guerra, una nueva generación de héroes regresa a la vida civil”, dijo Obama el martes.
Y mientras el presidente hablaba de lo especiales que son los veteranos de guerra para Estados Unidos, un tímido Cory esbozaba una sonrisa casi imperceptible y, de reojo, dirigía su mirada a Michelle Obama."Permaneció en coma durante meses. La siguiente vez que lo vi, estaba en el hospital y no podía hablar; casi no podía moverse. A lo largo de los años, se ha sometido a docenas de cirugías y operaciones, y ha realizado incontables horas de rehabilitación extenuante todos los días", dijo Obama.
A medida que Obama compartía la historia de Cory, a los invitados se les formaba un nudo en la garganta. Muchos de ellos, incluso, no pudieron contener las lágrimas ante la dura vida que lleva este veterano por proteger a los suyos y a su nación.
"Cory se encuentra aquí está noche. Y como el Ejército que ama, como los Estados Unidos a los que sirve, el Sargento de Primera Clase Cory Remsburg nunca se da por vencido. No tira la toalla", se enorgulleció Obama. El Congreso cobró vida y al unísono, demócratas y republicanos, se unieron en un fervoroso e interminable aplauso.
El lema del Regimiento al que pertenece Cory, el mismo que protagonizó en la vida real la Batalla de Mogadiscio o “Black Hawk Down” como se hizo famosa por la película, es “Sua Sponte”. Quiere decir “por propia voluntad”. Una voluntad que Cory ha demostrado tener y que lo ha puesto de pie frente a la adversidad y que le valió anoche la admiración de un país entero.
Colaboró Laura Herrera.
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