Miles de fugas de gas amenazan la capital de Estados Unidos

EFE | Jan 19, 2014 | 10:57 AM

En algunas zonas se descubrieron concentraciones potencialmente explosivas.

En los 177 kilómetros cuadrados de Washington DC, una ciudad "antigua" para los estándares de Estados Unidos, un grupo investigador ha hallado más de 6 mil fugas en la red de gas que contaminan el ambiente y crean el riesgo de explosiones.
“El metano es unas 25 veces más poderoso que el dióxido de carbono.”
Fundada a fines del siglo XVIII y con una población ahora de más de 677,000 personas, Washington DC inauguró su compañía de gas en 1848 cuando la ciudad contaba con unas 6,000 casas y albergaba a unos 50,000 habitantes.
Una característica de Washington, la vigésimo cuarta ciudad del país por su población, es la constante renovación: siempre, en varias partes de la urbe, hay calles en reparación, barrios históricos demolidos que dejan espacio para condominios y edificios de apartamentos y oficinas.
"Recorrimos unos 2,400 kilómetros de calles en Washington y encontramos más de 6,000 fugas", dijo Robert Jackson, un ecólogo y científico ambientalista de la Universidad Duke. "Esto es casi cuatro veces más fugas por kilómetro que las halladas en Boston, Massachusetts".
Jackson y su equipo recorrieron la ciudad con instrumentos que identifican el metano por su estructura química y la presencia de etano y propano en ella. Estas formas de gas no se encuentran habitualmente en el metano biogénico que ocurre por la descomposición de plantas y bacterias.
En una docena de casos la concentración de gas era potencialmente explosiva, señaló Jackson, quien notificó el peligro a la compañía Washington Gas.
"Lo realmente sorprendente", añadió Jackson quien publicó sus conclusiones en la revista Environmental Science and Technology, "es que, cuatro meses más tarde después de llamar avisando de esas fugas, nueve de ellas no se habían reparado".
La compañía que da servicio a la población, Washington Gas, asegura que "responde de inmediato a todo aviso de olor de gas natural y repara las fugas siete días a la semana, veinticuatro horas por día, los 365 días del año".
"La seguridad es la más alta prioridad para nosotros", afirmó Eric Grant, vicepresidente de la compañía, en un mensaje enviado a Efe.
"Con más de 13,000 millas de red y más de 940,000 líneas de servicio en nuestro sistema, no es realista afirmar que no hay fugas", añadió.
Recordó asimismo que el Estado de Maryland, al norte de Washington DC, se ha unido recientemente a Virginia, al sur, y a otros 34 estados del país "en el reconocimiento de este desafío, y han elaborado una ley que permite la sustitución acelerada de la infraestructura envejecida".
Los expertos advierten de que, aparte del riesgo de incendios y explosiones, la presencia de concentraciones de metano, que llegan en algunas partes de la ciudad a 90 partes por millón, son una amenaza para la salud ambiental: el metano es unas 25 veces más poderoso que el dióxido de carbono en la captura de temperatura en la atmósfera.
El mapa de Environmental Science and Technology que localiza las fugas halladas por el equipo de Jackson muestra una concentración de esas fallas de las tuberías en el corazón geográfico del Distrito de Columbia, al norte de la Casa Blanca y al este del Capitolio, la sede del Congreso.
El equipo empleado por los investigadores detecta la presencia de gas pero no permite ubicar precisamente el escape en las cañerías, una labor que requiere la investigación en toda una zona.
Esos son, precisamente, los barrios que más han cambiado desde el fin de la Guerra con México y especialmente después de la Guerra Civil (1861-65). Inicialmente la red de gas alimentó la iluminación pública, una innovación que sustituyó a las lámparas de aceite y contribuyó a hacer más vivaz la noche washingtoniana.
Un tercio de la red de distribución de gas en el Distrito de Columbia está hecho con tuberías de hierro forjado y la compañía Washington Gas trabaja para reemplazar ese material que es propenso a las fugas.
Washington Gas sirve un área más amplia que el Distrito de Columbia y su labor de reemplazo de tuberías implica la instalación de cañerías de polietileno. En las áreas donde las tuberías existentes son de acero la tarea comprende la inserción de tubo plástico de diámetro menor, lo cual minimiza la necesidad de excavaciones y los trastornos en los vecindarios y el tránsito.
Mientras tanto, las viejas tuberías siguen expuestas a la presión y los remezones de las grúas, las excavadoras, los camiones pesados y la inserción de vigas para cimientos que, permanentemente, modifican la faz del Distrito de Columbia.
©EFE
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