Reo en Ohio tardó en morir 15 minutos con una nueva inyección letal

The Associated Press | Jan 16, 2014 | 6:53 AM

La decisión se tomó al agotarse la droga usada comúnmente para estos casos

LUCASVILLE.- "Me voy al cielo, los veré ahí cuando ustedes vengan", fueron las últimas palabras de Dennis McGuire antes de sucumbir a la inyección letal de hidromorfona y midazolam, un método de inyección letal nunca antes probado.
"Me voy al cielo, los veré ahí cuando ustedes vengan", fueron las últimas palabras.
Este nuevo método fue adoptado después de que la droga usada previamente por las autoridades del estado se agotó.
Este asesino de Ohio tardó 15 dolorosos minutos en morir, según reportes de la prensa, siendo una de las ejecuciones más largas en Ohio desde 1999. El sentenciado gritó en varias ocasiones, hizo ruidos con la boca, que abría y cerraba mientras su estómago se levantaba y caía en repetidas ocasiones.
En un punto su hija exclamó "Oh mi Dios", mientras observaba los últimos momentos de su padre.
Dennis McGuire se conviritó en el primer prisionero en ser ejecutado en Estados Unidos con la combinación de dos drogas.
Funcionarios de Ohio usaron una dosis intravenosa de dos drogas, la sedante midazolam y el analgésico hidromorfona (derivado de la morfina) para ejecutar a McGuire. El método ha formado parte del proceso de ejecución de Ohio desde 2009, si bien nunca ha sido usado en Estados Unidos.
Un juez federal le dio la razón al estado de Ohio al autorizar la ejecución. A petición de la defensa de McGuire, el juez Gregory Frost también ordenó el miércoles que el estado fotografíe y conserve las cajas de las drogas y ampolletas, así como las jeringas usadas en la ejecución.
McGuire, de 53 años, fue sentenciado a muerte por la violación y muerte por apuñalamiento de Joy Stewart, ocurrida en 1989 en el condado Preble del oeste de Ohio. Stewart, de 22 años y originaria de West Alexandria, Ohio, estaba embarazada al momento de su asesinato.
El asesinato de Stewart permaneció sin resolver durante 10 meses hasta que McGuire, detenido por un incidente no relacionado y esperando mejorar su situación legal, dijo a los investigadores que tenía información sobre la muerte de la mujer del 12 de febrero de 1989. Sus intentos por culpar del crimen a su cuñado fracasaron rápidamente y las autoridades luego lo acusaron a él, de acuerdo con la fiscalía.
Más de una década después, evidencia de ADN confirmó la culpabilidad de McGuire, y él mismo reconoció ser el asesino en una carta dirigida al gobernador de Ohio, John Kasich, el mes pasado.
©The Associated Press
Commentarios