Adiós a los bochornos y mal humor

EFE | Oct 19, 2005 | 12:00 AM
La THS no sólo es eficaz para eliminar las molestias del climaterio, sino que además no resulta perjudicial para la salud, si se aplica a las mujeres para las cuales está indicada y no contraindicada, se ajusta la dosificación a cada caso y la duración del tratamiento no excede lo estipulado.
Esto afirman los expertos de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) y de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO),quienes coinciden en que la THS es el mejor tratamiento disponible para los síntomas de la menopausia, sobre todo en mujeres que sufren sofocos o sequedad vaginal y tienen alto riesgo de osteoporosis y fracturas. Hasta hace pocos años, la THS era motivo de orgullo para los ginecólogos, que conocían su eficacia para tratar los síntomas menopáusicos, y de satisfacción para sus usuarias, que veían mejorada su calidad de vida, hasta que surgieron dos trabajos que pusieron en duda su seguridad, explica el doctor Javier Ferrer, jefe de Obstetricia y Ginecología del hospital de Oviedo (norte de España).
Uno de ellos fue el estudio estadounidense WHI, efectuado con más de 27 mil mujeres, divididas en dos ramas, el cual se interrumpió anticipadamente en 2002, concluyendo que la THS era desaconsejable porque aumentaba el riesgo de sufrir infartos o cáncer de mama, señala.
La otra investigación, es la MWS, del 2003, basada en una encuesta efectuada a un millón de británicas cuando se hacían sus mamografía periódicas, del cual se desprende que el tratamiento hormonal provoca una aumento del cáncer de mama.
Alarma, desconfianza y abandonos
Según Ferrer, ambos estudios, que tuvieron una amplia resonancia en los medios de comunicación, han provocado la alarma social, la interrupción de un elevado porcentaje de THS y el abandono de consultas, haciendo entrar en crisis el tratamiento de la menopausia, generando desconfianza en las mujeres y produciendo dudas y controversias que aún persisten.
Estos y otros estudios, como el HERS que ha investigado la relación de la terapia hormonal con la salud cardiovascular, han generalizado la idea de que los tratamientos con estrógenos y gestágenos, presentan peligros muy superiores a sus provechos, la cual se ha demostrado que es infundada, añade.
Para Ferrer, no se puede rechazar la TH de forma indiscriminada en base a estas informaciones ni los resultados de estos estudios se pueden extrapolar a todos los países, porque el contexto, perfil de las mujeres tratadas, tipos de tratamientos e indicaciones del HERS y el WHI son diferentes, mientras que el WMS contiene errores y sesgos científicos que le quitan valor científico.
Para el doctor Joaquín Calaf, director del Servicio de Obstetricia y Ginecología, del Hospital Sant Creu y San Pau, de Barcelona, “hay que recuperar la confianza en la THS, que es segura, si se aplica de forma individualizada y en las dosis mínimas necesarias para eliminar los síntomas menopáusicos, como los sofocos, sin pretender recuperar los niveles hormonales de la edad fértil.
Explica que en Europa, la mayoría de los tratamientos se basan en el estradiol –una hormona diferente de la que usa en EEUU y Gran Bretaña- y se aplican estudiando caso por caso, en mujeres de alrededor de 50 años de edad y durante no más de 4 ó 5 años.
Tratamiento seguro y eficaz
Según el doctor Rafael Sánchez Borrego, secretario de la AEEM, la THS no es para todas las mujeres menopáusicas, sino sobre todo para el 20 al 30 por ciento de ellas, que tienen síntomas de tal importancia que repercuten negativamente en su calidad de vida, cómo los sofocos, que duran de 2 a 4 años.
Según este experto, es el ginecólogo el encargado de valorar qué mujeres las necesitan y pueden beneficiarse de su aplicación y a que dosis y duración, ya que si bien es beneficiosa para la mayoría, tiene indicaciones y contraindicaciones, y cada mujer es diferente y requiere una terapéutica diferente, adecuada a sus síntomas, edad, peso y estado de salud.
Aplicada con los preparados y criterios como los que se emplean en la mayor parte de Europa y España, durante no más de cinco años, a partir de a quinta década de vida la edad media en que aparece la menopausia- en tratamientos lo más cortos posibles y hasta que desaparezcan los síntomas, la THS no tiene riesgos, no produce cáncer de mama y es segura, señala.
Después del temor, la confusión y las dudas, que llevaron a muchas mujeres a abandonar la THS y debido a la sensación de que los médicos estaban divididos en dos bandos que no se ponían de acuerdo o cambiaban de puntos de vista, es el momento del rescate, de este tratamiento que presenta más beneficios que riesgos si se aplica adecuadamente, señala.
El presidente de la AEEM, el doctor Santiago Palacios, no tiene dudas sobre el beneficio de iniciar un tratamiento hormonal cuando se presentan síntomas vasomotores, atrofia urogenital, o determinadas alteraciones de la esfera psicológicas, como abajada del ánimo asociadas al déficit estrogénico.
La THS se indica para aliviar los síntomas climatéricos, como los sofocos, la sudoración, el insomnio, la atrofia urogenital y los síntomas sexuales como la falta de lubricación natural, y no hay alternativas de igual o mayor eficacia.
Según Palacios, La THS local o sistémica está indicada si la mujer “tiene síntomas climatéricos que afectan su calidad de vida, atrofias genitourinarias que afectan su calidad de vida ó una osteoporosis no controlables con otros tratamientos, y no presenta contraindicaciones para la terapia hormonal.
Además de corregir los síntomas climatéricos, la THS ayuda a prevenir la pérdida ósea y las fracturas vertebrales y de cadera, y a reducir el riesgo de cáncer de colon, añade.
©EFE
Commentarios