Dictador no escuchó consejos de familia

EFE | Aug 07, 2005 | 12:00 AM
Alvaro Somoza Urcuyo, sobrino del ex dictador, aseguró en una entrevista que publicó el domingo el diario local La Prensa que él y otros miembros de su familia le recomendaron a Somoza Debayle que se retirara de la política, pero éste lo pasó por alto.
Indicó que la recomendación se la hizo él personalmente a su tío en 1977 después de que aquel sufrió un infarto.
"Tío, este es el momento perfecto para que usted se retire de la política, si no lo van a matar o le van hacer la vida imposible", recordó Somoza Urcuyo que fue el consejo que dio al presidente nicaragüense en su lecho de enfermo, pero él no le hizo caso.
Los Somoza rigieron los destinos del país desde 1936, cuando el padre de la dinastía, Anastasio Somoza García, destituyó al presidente electo, Juan Bautista Sacasa.
Somoza García fue acribillado por el revolucionario Rigoberto López Pérez el 21 de septiembre de 1956, pero su poder pasó a manos de sus hijos: en 1957, Luis Somoza Debayle ocupaba la Presidencia y Anastasio Somoza Debayle la jefatura de la Guardia Nacional.
Los Somoza "no supieron en su tiempo definir una estrategia de salir del poder... que es un tremendo afrodisíaco", agregó Alvaro, hijo de Luis Somoza Debayle, quien gobernó el país entre 1957 y 1967.
Somoza Urcuyo afirmó que las consecuencias de que su tío siguiera en el poder las tenía claras hasta el hijo del dictador, Anastasio Somoza Portocarrero, "El Chigüín", quien dirigió la Guardia Nacional que se enfrentó con la insurrección del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda).
Anastasio Somoza Debayle, el menor de los hijos de Anastasio Somoza García, asumió el poder en 1967, fue derrocado por la guerrilla sandinista el 19 de julio de 1979 y en septiembre de 1980 perdió la vida en un atentando en Paraguay.
Los sandinistas en el poder confiscaron los bienes a la familia Somoza por considerar que todo lo que tenían lo habían robado al pueblo nicaragüense.
Somoza Urcuyo admitió que su tío "Tacho" cometió errores, pero negó que su familia se haya enriquecido de las arcas públicas.
Actualmente, Somoza Urcuyo pretende recuperar por medio de un juicio civil las acciones que su madre, Isabel Urcuyo de Somoza, tenía en la Compañía Cementera de Nicaragua.
La Corte de Apelaciones de Managua nombrará a un interventor que administre la Cementera, que fue arrendada por 25 años a la compañía Cemex de México en 2002.
El procurador general de Nicaragua, Alberto Novoa, afirmó que las acciones de la Cementera no pueden ser devueltas a los Somoza porque no ha sido derogado el decreto que ordenó su confiscación.
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