Plantas para olvidar los antibióticos

EFE | Mar 15, 2005 | 12:00 AM
La fitoterapia podría ser una alternativa valiosa, especialmente en el tratamiento de las enfermedades respiratorias leves y moderadas como la gripe, la faringitis o la bronquitis, según los expertos de la Sociedad Española de Quimioterapia (SEQ) y el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO).
"En dos de cada tres casos, los procesos catarrales tiene un origen vírico y sólo pueden tratarse controlando los síntomas", señalan estos expertos, que han participado en el libro "Plantas Medicinales y complementos de la dieta en las afecciones respiratorias", editado por la SEQ e INFITO, conjuntamente.
En estos casos, el uso de antibióticos, derivado en gran parte del autodiagnóstico y la automedicación, es para el profesor José Ángel García Rodríguez, presidente de la SEQ, "peligroso, costoso e ineficaz , ya que además de no tratar la enfermedad, porque los antibióticos se dirigen específicamente hacia las bacterias, se incrementa aún más el proceso ya de por sí preocupante, de las resistencias bacterianas".
La mala utilización de los antimicrobianos genera un problema importante, ya que han surgido bacterias que afectan gravemente al aparato respiratorio como el neumococo, el Haemophilus influenzae, la clamidia o la legionella, y que al no responder al tratamiento con los antibióticos habituales, obligan a utilizar alternativas para tratarlas de forma adecuada.
"Ante esta situación -explica este experto- "es muy posible que el concepto que tenemos hoy del antibiótico cambie en el futuro, y que sean los productos naturales los que puedan encontrar alternativas claras en el tratamiento de infecciones producidas por bacterias multirresistentes".
La presidenta de INFITO, la doctora Concha Navarro, ha destacado “el papel de la fitoterapia en el tratamiento y control de las infecciones respiratorias más comunes como la gripe, el resfriado común o la faringitis".
Numerosos estudios clínicos han mostrado que el uso adecuado y controlado de las plantas medicinales en el tratamiento de las afecciones respiratorias, ya sean de origen vírico, bacteriano o fúngico, no sólo puede tratar los síntomas de la infección respiratoria, sino además prevenirla y acortar su duración.
Pero los expertos advierten que las plantas medicinales son medicamentos, que deben consumirse bajo la supervisión de un farmacéutico o profesional de la salud, que "puede aconsejar la posología indicada, cómo debe administrarse e iniciarse el tratamiento fitoterápico e, indicarle cuál es el más adecuado, para evitar contraindicaciones e interacciones con otros fármacos".
Además, para garantizar la eficacia de las plantas, los expertos aconsejan "emplear productos controlados y estandarizados".
Según explica la doctora Ana Cisneros, experta en medicina holística, "las plantas medicinales y los remedios naturales no sólo ayudan a curar los trastornos, sino también a evitar que aparezcan y a mejorar la salud y la vitalidad, siempre que se tomen en la dosis e indicaciones adecuadas".
"Aunque siempre conviene acudir a un médico o naturópata para que en base a distintas pruebas, personalice su uso, dosis, forma de preparación y horario, de acuerdo a nuestro carácter, energía y otras características, ya que cada persona tiene una respuesta y sensibilidad distintas ante una sustancia idéntica", señala.
En la lista de plantas medicinales que nunca deben faltar en el botiquín de primeros auxilios naturales los expertos incluyen una serie de elixires verdes, para una variada gama de desórdenes.
Hipérico, para levantar el ánimo. En Alemania, el fármaco número uno para combatir la depresión no es el Prozac, sino su versión natural, el Hypericum perforatum o Hierba de San Juan, que es el antidepresivo vegetal más utilizado y estudiado.
Sus componentes actúan sobre muchos sistemas del encéfalo, la serotonina y otras sustancias implicadas en la neuroquímica cerebral, beneficiando gradualmente el estado de ánimo.
Alivia las depresiones leves y moderadas, con tanta eficacia como los antidepresivos sintéticos, pero sin sus efectos adversos, da resultados dónde otros fármacos fallan y palía el trastorno anímico que causa la falta de luz solar en invierno.
Matricaria, la aspirina botánica. El Tanacetum parthenium se emplea desde la Grecia antigua para tratar los mismos males que el ácido acetilsalicílico: dolor, fiebre e inflamación. Uno de sus compuestos, el partenólido, bloquea la secreción de serotonina, una hormona cuyo exceso favorece las jaquecas.
La matricaria elimina las migrañas y disminuye su frecuencia e intensidad, así como los síntomas asociados a los dolores de cabeza, como los trastornos visuales y los vómitos. Según investigaciones recientes, con esta planta las incidencias de jaquecas se reducen en un 25 por ciento y sus cápsulas y píldoras de extracto igualan los resultados de los fármacos con receta.
Equinácea, el alivio respiratorio. Es una de las plantas más utilizada y con mayor eficacia clínica en el tratamiento de las afecciones respiratoria. Sus extractos acortan la duración y severidad de resfriados y otras infecciones respiratorias, sobre todo "administrada al inicio del proceso", según la farmacóloga Teresa Ortega, de la Universidad Complutense de Madrid.
Según la experta, la equinácea "estimula las defensas del organismo, por lo que un momento ideal para ser utilizada es cuando aparecen los primeros síntomas del resfriado". Esta característica, hace que sea una opción terapéutica especialmente indicada para aquellas personas que tienen el sistema inmune debilitado, como las personas mayores, o tienen recurrentes afecciones respiratorias a lo largo del invierno.
Jengibre, menos mareos. La raíz y tallo del Zingiber officinale, se utilizan desde hace siglos en Oriente, para favorecer la digestión y aliviar el vértigo y los mareos, que suelen producirse en los barcos, aviones ó coches.
El remedio más antiguo, eficaz y seguro contra el mareo funciona sobre todo en el sistema digestivo, actuando contra la motilidad intestinal y, por lo tanto, contra las náuseas.
El jengibre alivia la descompostura sin efectos adversos como la somnolencia que producen los fármacos antimareo. Los últimos trabajos muestran que esta hierba incluso es eficaz contra los vahídos posoperatorios, y los mareos matutinos, las náuseas y vómitos del primer tramo del embarazo.
Regaliz contra la fatiga. La raíz de la Glycyrrhiza glabra, que funciona como un esteroide natural de acción similar a la cortisona, ayuda a corregir las deficiencias hormonales asociadas a la fatiga, al hacer que el cuerpo conserve más cortisol.
Combate el cansancio intenso e incesante, los dolores de cabeza, músculos y articulaciones y los síntomas de tipo gripal, sin causa aparente, que caracterizan al Síndrome de Fatiga Crónica, SFC.
Investigadores de la Universidad John Hopkins, de EE. UU., han descubierto que muchos pacientes con SFC, reaccionan positivamente al fármaco fludrocortisona, que tiene efectos similares al regaliz sobre el sistema suprarrenal.
Própolis (o propoleo), el azote de las infecciones. El también llamado propoleo, una sustancia resinosa que las abejas obtienen de las yemas de los árboles y algunos vegetales y procesan en la colmena, actúa como antimicrobiano para afecciones de las vías respiratorias y en el tratamiento de anginas, faringitis o laringitis.
"Es muy activo frente a una de los agentes responsables de distintas infecciones respiratorias como el Staphylococcus aureus", indica la profesora Navarro, de INFITO. Estudios recientes muestran que "actúa en equipo con otros antibióticos habituales como la penicilina". También tiene actividad inmunoestimulante, antifúngica, antiviral y antiparasitaria.
©EFE
Comentarios