El ejemplo de las Damas de Blanco

Univision.com | Apr 05, 2010 | 12:00 AM
El 25 de marzo decenas de miles de personas marcharon por las calles de
la Pequeña Habana en Miami para mostrar su apoyo a las Damas de Blanco y a su causa.“Cubanos y no cubanos por igual, que vivimos en libertad,
debemos aprovechar la oportunidad en este momento histórico para
unirnos y demostrar que nos importa,” dijo la cantante cubano-estadounidense Gloria Estefan, quien junto con su esposo, el productor musical Emilio Estefan, organizaron la marcha.
Estefan fue motivada por las brutales imágenes en la televisión de las
mujeres siendo hostigadas por manifestantes pro gobierno quienes las
insultaron y ultrajaron cuando marchaban pacíficamente por la calle,
como lo han hecho durante años, para pedir la liberación de sus seres
queridos encarceladosLas imágenes las muestran siendo empujadas,
arrastradas y trasladadas en autobuses por las fuerzas de seguridad.
Las Damas de Blanco se organizaron de manera espontánea en abril del
2003, poco después de una serie de farsas judiciales en las que 75
disidentes, periodistas independientes y activistas de derechos
humanos, fueron condenados a penas de cárcel que van de seis a 30 años.Habían sido detenidos en una serie de redadas semanas antes, en lo que
se conoce como “La Primavera Negra del 2003,” y acusados de conspirar
contra la “independencia y la integridad de Cuba,” con el “Imperio del
Norte,” que es como el gobierno cubano se refiere a Estados Unidos.
Muchos de los detenidos eran coordinadores del Proyecto Varela, una
iniciativa de los disidentes para pedir cambios democráticos en la isla
mediante la recolección de 10,000 firmas, según lo dispuesto por la
constitución cubana. Fueron acusados de actividades subversivas, al
igual que muchos otros que escribieron, editaron y publicaron una
revista independiente.
Desde entonces, las Damas de Blanco han llevando a cabo vigilias,
marchas por las calles de varias ciudades de Cuba, sosteniendo una
flor, o una imagen de sus esposos, hermanos o hijos a los que
consideran detenidos injustamente.Lo hacen en silencio esperando que
su manera pacífica y pasiva de protesta les ayude a obtener su
libertad.
En las últimas semanas sus esfuerzos han sido apoyados por dos hombres
valientes quienes han arriesgado sus vidas en nombre de los presos de
conciencia que han caído enfermos en prisión.
Después de 82 días en
huelga de hambre, Orlando Zapata, un plomero de 42 años, falleció el
pasado 23 de febrero en prisión.
El periodista y activista de derechos
humanos Guillermo Fariñas ha seguido el ejemplo y después de tres
semanas en huelga de hambre, dijo que estaba dispuesto a morir si su
muerte podía llamar la atención sobre la difícil situación de sus
compatriotas encarcelados.
Sus sacrificios no han sido en vano. El mundo ha tomado nota. Ha habido
una condena internacional y los gritos de la Unión Europea y del
Departamento de Estado piden al gobierno cubano que libere a todos los
presos políticos.
Un día antes de la marcha en Miami en apoyo de las Damas de Blanco, el
Presidente Barack Obama emitió una declaración de apoyo a la lucha de
los Derechos Humanos en Cuba.
“Los recientes acontecimientos en Cuba,
incluida la trágica muerte de Orlando Zapata Tamayo, la represión en
contra de Las Damas de Blanco, y el acoso intensificado de quienes se
atreven a expresar los deseos de sus compatriotas, son profundamente
inquietantes,” dijo el presidente.
“Estos sucesos ponen de relieve que,
en lugar de aprovechar la oportunidad para iniciar una nueva era, las
autoridades cubanas siguen respondiendo a las aspiraciones del pueblo
cubano con mano dura”.
Los cubanos exiliados y los disidentes en la isla, han hecho grandes
esfuerzos para tratar de lograr cambios democráticos. Cada año se hacen
la misma pregunta:
¿Cuándo habrá libertad para el pueblo cubano? El
gobierno de Estados Unidos ha mantenido un embargo económico contra la
isla desde hace décadas, sin embargo, la dictadura de los Castro ha
sobrevivido a nueve presidentes norteamericanos y se mantiene intacta
incluso después que la enfermedad obligó a Fidel Castro a entregar el
poder a su hermano menor Raúl.
¿No sería irónico que un grupo de mujeres vestidas de blanco, con su
silencio, su dignidad y su valentía, sea capaz de lograr lo que los
políticos más poderosos no han podido hacer?
Ahora la pregunta debería
ser: ¿Es este el detonante para un verdadero cambio en Cuba?
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