No dejes que lo ataque

EFE | May 07, 2007 | 12:00 AM
El asma es la enfermedad crónica más común durante la niñez, más de 6 millones de niños padecen de esta afección en EU.
Lo más alarmante es que los casos han aumentado dramáticamente en los niños desde la década de 1980, de acuerdo con datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
En un esfuerzo por crear mayor conciencia sobre este padecimiento, diversas organizaciones y agencias gubernamentales coordinan acciones en mayo, durante el "Mes Nacional del Asma".
El asma es una afección inflamatoria de los bronquios o vías aéreas situadas en los pulmones, causada por la exposición a alérgenos, irritantes e infecciones respiratorias, como los resfriados y la gripe.
Incluso, el asma, se caracteriza por la sensación de pecho apretado, falta de aliento y silbido al respirar, puede aparecer en los bebés y niños con tos, respiración rápida o ruidosa, o congestión del pecho, sin los otros síntomas que se manifiestan en los adultos.
Por ello, el control del ambiente en el que los menores asmáticos se desenvuelven, en el hogar y en la escuela, puede repercutir de manera significativa en la progresión de la enfermedad.
Es importante que los padres conozcan cuáles son los factores específicos que pueden desencadenar una crisis asmática en sus hijos.
Estos pueden ser desde el polen hasta el moho o el humo del cigarrillo. Una vez que se conoce cuáles son los factores, los padres podrán tomar las medidas necesarias a fin de evitar que los niños estén expuestos a éstos.
Cuando salir a jugar no es buena idea. Limitar el tiempo de juego al aire libre cuando los niveles de polen sean altos puede ayudarle a prevenir un ataque de asma en su hijo, según los expertos de CDC.
Dile no a los aerosoles. Además, evitar la exposición al humo del cigarrillo y emanaciones de aerosoles u otros olores fuertes también puede ayudar a evitar que se desencadene un ataque de asma.
Los animales e insectos, en jaque. El contacto con la caspa animal, los ácaros, las cucarachas pueden provocar una crisis respiratoria.
Apaga el aire acondicionado. El clima, en particular el aire frío puede ser un detonante para un menor asmático.
Contrólalo. Los padres deben tener en cuenta que el asma que padecen sus hijos no desaparece cuando los síntomas se disipan, por lo que es importante trabajar en coordinación con el médico de su hijo en un plan para mantener bajo control el asma.
Ve al médico periódicamente. Visitar al médico regularmente y asegurarse de que su hijo toma la medicina adecuada, en la dosis correcta y a los intervalos indicados puede ayudarle a prevenir los ataques de asma.
Informa al entorno. Asimismo, asegúrate de explicarles a tu familia y a los maestros de tu hijo lo que deben hacer en caso de que este sufra un ataque de asma.
Apóyalo con amor. Los niños con asma necesitan todo el apoyo de su entorno para controlar la enfermedad y mantenerse activos y saludables.
Todos pueden ayudar. Es importante que en la guardería o escuela a la que acude el menor haya alguien que se encargue de supervisar a los niños cuando toma sus medicamentos para el asma y vigilar el uso correcto del inhalador.
Cuando la situación se va de las manos. El asma no controlado puede afectar la asistencia, la participación y el desenvolvimiento del menor en la escuela. Los niños asmáticos de edad escolar en EU pierden 14 millones de días de escuela todos los años, según cifras de los CDC.
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