Hondureña se reencontró con su hija a través de Univision.com

Univision.com | Nov 08, 2010 | 6:37 PM

Tras 20 años de espera

CIUDAD DE MÉXICO - Hace 20 años que la hondureña Emeteria Martínez, de 72 años, perdió todo rastro de su hija Marlene Ortíz, quien se fue de su casa a los 17 años para buscar suerte en  Estados Unidos. Lo que nunca imaginó es que sería a través de Univision.com que volvería a verla.
En un mundo virtual, en el que todos están interconectados entre sí, el hijo mayor de Marlene tendría la suerte de encontrarse con su desconocida tía Maritza Oríz, radicada en Estados Unidos. Se encontraron mediante los perfiles creados en Mi Página de Univision.com. El sitio personal de Maritza hablaba sobre la búsqueda de su hermana, Marlene.  Cuando el chico la vio, se dio cuenta que era su propia madre.
En un principio guardó el secreto porque no quería preocupar a Marlene pero después de cersiorarse una y otra vez que hablaban de la misma persona, se logró el esperado reencuentro. Marlene se puso en contacto con Maritza y así planearon la sorpresa para doña Emeteria.
Doña Emeteria no sabía que nada de esto pasaba. Un día fue citada en la Casa del Migrante de México. Todos los que ya la conocían por su ardúa labor, le comentaron que le tenían una sorpresa pero ella no imaginaba qué era.
Después de que por varios minutos la distraían con cualquier cosa, vio a una pareja con un menor entrando al recinto, de pronto escuchó una voz decirle: mamá.
En ese momento se abrazaron con lágrimas en los ojos.
"Hija, hasta aquí llegó el llanto, ya no vamos a llorar, ahora vamos a reirnos de felicidad porque te he encontrado. Son 20 años de andarte buscando", le dijo por primera vez doña Emeteria.
Marlene le contó que su sufrimiento también la derrotaba por ocasiones.
"Necesitaría regresar 20 años para contarle mi historia. Perdóneme por tantos años que la hice sentir mal", le contestó Marlene a su madre, según contó doña Emeteria en entrevista exclusiva con Univision.com.
Madre e hija separadas por las fronteras
Marlene nunca llegó a su destino final (Estados Unidos) porque se quedó sola en México. Anduvo rondando por un tiempo por la Ciudad de México, se quedaba a dormir bajo los árboles, no tenía qué comer.
Una mexicana fue la que le tendió la mano y la invitó a trabajar con ella haciendo la limpieza de su casa. A partir de ahí Marlene agarró fuerzas para continuar.
Durante todo ese tiempo intentó comunicarse con su familia pero sus parientes en Honduras no tenían teléfono y cartas que escribía, eran las mismas que le regresaba el correo, intactas y sin abrir.
Lo único que tenían para comunicarse era la radio local llamada Radio Moderna en Honduras pero nunca tuvo éxito. 
Incluso hay quienes intentaron timarla, diciendo que conocían a sus papás en Honduras y que la andaban buscando, que necesitaba mandarles dinero  para que la encontraran. Todo fue parte de diversas extorsiones.
Ahora Marlene está casada con un mexicano y tiene tres hijos. Es su nueva familia en México la que le dio fuerzas para aguantar tanto tiempo sin saber de los suyos en Honduras.
Caravana de búsqueda
Doña Emeteria encabeza una caravana, junto con otros 17 hondureños, que recorren el mundo para localizar a sus parientes desaparecidos.  Este grupo salió hace dos semanas de Tegucigalpa rumbo a México y tiene previsto recorrer más de 2.175 km hasta llegar la próxima semana a Puerto Vallarta, donde se realizará el IV Foro sobre Migración de Naciones Unidas.
Datos proporcionados por el Instituto Nacional de Migración señalan que los hondureños son el principal grupo de migrantes que pasan cada año por  México, en su intento  por llegar a Estados Unidos. Pero  no todos tienen la suerte de llegar al sueño americano, muchos desaparecen, se quedan en el camino o mueren.
"Fueron muchos años de búsqueda, de visitar a las autoridades hondureñas y de asistir a diversos lugares a través de la caravana. El dolor por los hijos lo hace a uno ser valiente", recalcó doña Emeteria.
Pese a las estadísticas esta historia termina con un final feliz. Lo que le ha dado fuerzas a doña Emeteria para acompañar a sus compatriotas en sus búsquedas.
"Ojalá puedan tener esa alegría como la que yo he sentido. Han aparecido otras personas, hay que seguir", finalizó doña Emeteria.
Ahora ella volverá a Tegucigalpa mientras su hija se quede en México con su nueva familia, con la diferencia de que ahora seguirán en contacto.
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