El arzobispo de Los Angeles reitera su apoyo a los indocumentados

EFE | Jan 11, 2014 | 10:45 AM

El religioso dice que la situación de los inmigrantes en Estados Unidos es crucial en la vida del país.

El arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, presentó la visión de la Iglesia católica estadounidense sobre el tema de la inmigración en el país, y destacó las necesidades que sufren los residentes indocumentados.
“En nombre de hacer cumplir las leyes estamos rompiendo las familias.”
Gómez presentó su disertación ante el Club Rotario de Los Ángeles LA5, destacando la visión humanitaria y espiritual de la Iglesia frente al problema de los indocumentados.
El arzobispo, quien acaba de terminar su período como presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, destacó la importante figura del Papa Francisco y su origen migrante.
"Él también es hijo de un inmigrante", afirmó Gómez, refiriéndose al Papa al recordar que su padre "fue un trabajador ferroviario que llegó a Argentina desde Italia buscando una mejor vida".
El Arzobispo, quien también obra como consultor de la Comisión Pontificia para América Latina, recordó una cita del Papa Francisco cuando en su primer viaje fuera de Roma visitó la isla mediterránea de Lampedusa, un "cruce fronterizo" de africanos que buscan entrar a Europa. "En este mundo globalizado hemos caído en una indiferencia globalizada", afirmó el Papa en su viaje.
Gómez, quien también recordó su origen mexicano, destacó que en el momento actual la situación de los inmigrantes en Estados Unidos es crucial en la vida del país.
"Nuestro debate nacional es realmente una gran confrontación por el espíritu y el alma estadounidenses. De la manera como respondamos al reto de la inmigración ilegal mediremos nuestra conciencia y carácter nacional en esta generación", afirmó el jerarca hispano.
La reforma migratoria
En su presentación "La Iglesia Católica, la reforma de inmigración y el tejido social de Los Ángeles", el líder religioso lamentó que la forma en que se ha controlado la inmigración haya sido en detrimento de la unión familiar.
"En nombre de hacer cumplir las leyes estamos rompiendo las familias. Castigando a los niños por los errores de sus padres", aseguró Gómez. "Ésa es la triste verdad, una de cada cuatro personas que deportamos está siendo separada de una familia intacta", recalcó.
Por su parte, Francisco Moreno, director del Consejo de Federaciones Mexicanas en Norteamérica (COFEM), una de las entidades que promovió la iniciativa, recordó que bajo el mandato del presidente Obama las deportaciones ya alcanzaron "un récord histórico de más de 2 millones de personas".
"Se está deportando a gente inocente, gente trabajadora, padres y madres de familia, niños y jóvenes y hemos tratado por todos los medios de detener esas deportaciones, especialmente a través de una reforma migratoria que, como sabemos, no ha sido aprobada", aseveró.
Por esa razón, COFEM junto con Hermandad Mexicana Transnacional, Estamos Unidos USA y Grupo Sin Papeles entre otros, iniciaron la campaña que busca el apoyo de los católicos estadounidenses que según señaló Moreno, "son el 25 % de la población".
Cartas al Papa
Una hora antes de la intervención del arzobispo, media docena de niños hispanos leyeron y entregaron cartas en la sede de la Catedral de Los Ángeles, en las que pidieron al Papa Francisco su intervención por las familias que están siendo separadas por las deportaciones.
En una de las cartas al Papa, refiriéndose a la posible deportación de su padre que lleva cuatro meses detenido, el pequeño Mario, de ocho años, mostró su miedo e inseguridad que esta situación le produce.
"No quiero que (a mi papá) lo regresen a México, tengo miedo de quedarme con mis hermanas y no tener comida", escribió Mario.
"Papa Francisco tu que estás más cerca de Dios pídele que no me quiten a mi papá", agregó.
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