Activistas anuncian una nueva huelga de hambre y marchas por la reforma migratoria

Univision.com | Jan 10, 2014 | 8:49 PM

En el 2014 las organizaciones que batallan por la reforma migratoria no darán tregua a los republicanos.

Por Jorge Cancino
La lucha por la reforma migratoria ya tiene definido el nuevo campo de batalla.
La lucha por la reforma migratoria ya tiene definido el nuevo campo de batalla. Dos activistas fueron Al Punto con el periodista Jorge Ramos, revelaron las estrategias del 2014 y aseguraron que no se detendrán hasta que los republicanos de la Cámara de Representantes aprueben un plan que incluya la ciudadanía.
El sindicalista Eliseo Medina, ex secretario-tesorero del Sindicato Internacional de Empleados y Servicios (SEIU), y Juan José Gutiérrez, presidente del Movimiento Latino USA de Los Angeles, California, explicaron las movilizaciones que comenzarán a finales de enero y reiteraron sus preocupaciones por la política de deportaciones del presidente Barack Obama.
"La estrategia a seguir tiene que ser la misma de siempre”, dijo Gutiérrez, un partidario de movilizaciones masivas como las desarrolladas en la primavera de 2006 cuando cientos de miles de inmigrantes salieron a las calles de las ciudades con alta concentración de hispanos para pedirle al Congreso una reforma migratoria justa.
“No podemos permitir que el protagonista principal de esta lucha, que son los directamente afectados, los inmigrantes indocumentados, queden fuera del escenario político. Por ese motivo, desde mi punto de vista, lo mas importante es la participación de la comunidad”, agregó.
La ola antiinmigrante
Las marchas del 2006 emularon las movilizaciones por los derechos civiles registradas en la década de los años sesenta y que fueron encabezadas por el reverendo Martin Luther King, Jr. Si bien no consiguieron la aprobación de una reforma migratoria amplia, pusieron el tema sobre la mesa de debates en Washington DC.
En diciembre de 2005 la Cámara de Representantes aprobó un proyecto que criminalizó la estadía indocumentada y en mayo del año siguiente el Senado aprobó un proyecto distinto, que incluyó a ciudadanía para la mayoría de los indocumentados. Un mes después, el entonces liderazgo republicano canceló e Comité de Conferencia que armonizaba ambas versiones argumentando razones de seguridad nacional.
A partir de entonces una ola antiinmigrante se regó por gran parte del país y los estados aprobaron leyes para combatir la inmigración indocumentada. Los mas severos fueron Arizona y Alabama, quienes bajo el pretexto que el Congreso no hacía nada sobre el tema, criminalizaron la estadía sin papeles, un paso que en el resto del país sigue siendo un acto de desobediencia civil.
Partes clave de las leyes aprobadas en Arizona y Alabama fueron detenidas por cortes federales y la Corte Suprema de Justicia. Jueces y magistrados coincidieron en señalar que el tema de la inmigración es un asunto de competencia federal.
Promesa incumplida
A partir de 2009, tras la reelección del Presidente Barack Obama, la reforma migratoria se convirtió en tema de agenda y también en un dolor de cabeza tanto para demócratas como republicanos. Mientras fue candidato a la Casa Blanca, en el 2008, Obama prometió una ley para el curso del 2009, pero otros asuntos de interés nacional como las guerras en Irak y Afganistán, la crisis financiera y la reforma de salud postergaron el compromiso.
En el 2010 no hubo debate. Los republicanos le arrebataron a los demócratas el control de la Cámara de Representantes y engavetaron la reforma migratoria. En 2012 Obama volvió a prometerla, como en el 2008, en un nuevo esfuerzo político esta vez para ganar la reelección. La inversión de capital político dio resultados: ganó la Casa Blanca con el 71% del respaldo de los votos hispanos y la reforma migratoria regresó a la agenda nacional.
A comienzos del 2013 en el Senado se instaló el Grupo de los Ocho (cuatro demócratas y cuatro republicanos) y a finales de junio el pleno, por 68 votos a favor y 32 en contra, aprobó un proyecto que incluye la ciudadanía.
A pesar de los aplausos, los republicanos advirtieron que debatirían un plan propio y que lo harían por partes. Hasta ahora solo han aprobado cinco enmiendas, todas ellas relacionadas con seguridad. Ninguna de las iniciativas vistas por el Comité Judicial incluye la residencia o la ciudadanía.
Con las manos vacías
El 2013 finalizó con una huelga de hambre liderada por Medina y con movilizaciones convocadas, entre otros, por Gutiérrez. Y con la promesa del liderazgo republicano de incluir el debate de la reforma migratoria durante los primeros meses del Año Nuevo.
“Yo creo que hay que hacer actividades masivas”, dijo Gutiérrez e insistió en que los inmigrantes nuevamente, como en el 2006, deben tomarse las calles para torcerle el brazo a los republicanos en la Cámara de Representantes.
“Las marchas son la expresión máxima de la democracia, la participación directa, masiva”, dijo el activista.
Medina respalda las marchas. “El que no habla Dios no lo oye”, dice. Pero presenta otras alternativas. “Está dentro de nuestra comunidad el seguir participando desde una marcha, ya sea llamando por teléfono, ya sea cabildeando a su congresista. También hay un momento en que la gente debe de expresarse a través de su voto”, dice. “También vamos a tratar de que la mayoría de la gente que lo pueda hacer se vuelvan ciudadanos. Ya ciudadanos, que se registren para votar y que salgan a votar el día de las elecciones”.
El arma secreta
Castigarán con votos a quienes no apoyen la reforma migratoria. Sin embargo, ese escenario es a mediano plazo. Ramos preguntó sobre los planes inmediatos.
Gutiérrez anunció que el 22 de febrero se llevará a cabo la primera marcha multitudinaria en Los Angeles y Medina apuntó que el 27 de enero comenzarán una huelga de hambre simultáneamente en Washington DC y en Ohio, en el distrito del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner.
“Vamos a hacer acto de presencia. Los que ayunamos vamos a ir a los distritos, vamos reunirnos con lideres de la comunidad, sindicatos, empresarios, para hablar de la tragedia de este sistema (de inmigración) y pedirles que tomen acción para presionar, hablar, cabildear con sus congresistas para que le digan al señor Boehner: ‘Señor Boehner, esto ya es un problema en mi distrito, necesitamos un voto y lo necesitamos ahora’”.
Las deportaciones
Ambos activistas también expresaron sus preocupaciones por las deportaciones que durante la primera administración de Obama (2009-2012) rompieron cuatro récords sucesivos y en 2013 se registraron 368,644 expulsiones, según datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). De ellos, el 40% no tenía antecedentes criminales y calificaba para una reforma migratoria como el plan aprobado por el Senado.
“El presidente no puede ir a Sudáfrica y proclamar su admiración por Nelson Mandela, y aquí a los inmigrantes indocumentados estarlos dividiendo de sus familias. Eso es una cuestión que vamos a presionar”, dijo Gutiérrez.
Medina apuntó que el tema de parar las deportaciones “es una responsabilidad compartida. El presidente es el que está encargado de administrar la ley. El puede ordenar al DHS que administre la ley de inmigración de una manera diferente y nosotros debemos seguir presionando. Cuando el presidente nos visitó durante el ayuno (al día siguiente del Día de Acción de Gracias en una carpa que durante 22 días se instaló en la explanada del Capitolio), nos dijo que vamos a tener que trabajar sobre eso porque es un problema”.
Ramos planteó que si el presidente Obama frenaba las deportaciones, eso pondría a todos los republicanos en contra de la reforma migratoria. Gutiérrez respondió que es el ala ultraconservadora del Partido Republicano la que presiona por esta política y que “de que sirve al presidente tener contenta al ala dura del Partido Republicano si esta nunca va a votar por él. ¿Por qué entonces los recompensa adoptando una línea tan dura con nosotros en vez de tratar de tenernos contentos a nosotros que le dimos la inmensa mayoría?” (en las urnas en noviembre del año pasado).
Con o sin ciudadanía
Consultados si el movimiento por la reforma estaba exigiendo mucho con la ciudadanía en vez de sólo pedir un camino de legalización y un permiso de trabajo, Medina dijo que la batalla “de nosotros es luchar por lo que necesitamos no por lo que estén dispuestos a darnos. Los republicanos tienen que saber de que no estamos dispuestos de que haya ciudadanos de segunda clase. Quieren que tengamos todas las responsabilidades, que paguemos impuestos, que trabajemos, todo eso para construir este país pero sin todos los derechos. Es inaceptable. Si seguimos empujando y seguimos luchando lo podemos lograr (la reforma migratoria integral con ciudadanía), no lo que ellos (los republicanos) quieran darnos”.
“Jamás en la historia de los Estados Unidos se ha permitido que alguien se pueda legalizar pero que o pueda hacerse ciudadano. Eso no se puede aceptar. Nosotros, como cuestión de principios, no podemos ceder en esta negociación”, advirtió Gutiérrez.
No se pierda la entrevista completa con los activistas Eliseo Medina y Juan José Gutiérrez este domingo en Al Punto por la Cadena Univision a partir de las 10 AM Este / 9 Centro / 12 del medio día Pacífico.
©Univision.com
Comentarios