Suman siete días de bloqueos en Michoacán

The Associated Press | Jan 09, 2014 | 10:00 PM
Suman ya siete días de que más de 100 miembros de un grupo civil de autodefensa ingresaran al municipio de Parácuaro, Michioacán y los pobladores en rechazo bloquearon una carretera al incendiar al menos tres camiones y un autobús.
“Los habitantes dicen que se oponen a las autodefensas porque obligan a los jóvenes a unírseles.”
En la carretera Apatzingán-Cuatro Caminos, ubicada en la violenta subregión de Tierra Caliente, "fueron quemadas tres unidades, una de (la fábrica de aperitivos) Sabritas, (otra de la firma de agua embotellada) Santorini y un autobús" de pasajeros, informó a la AFP el fiscal de Michoacán, Marco Vinicio Aguilera.
Según el funcionario, decenas de "personas armadas" retuvieron los vehículos para luego prenderles fuego.
De acuerdo a The Associated Press, el grupo de autodefensa llegó en camionetas e instaló un puesto de control en la entrada de Parácuaro, un poblado de artesanos y productores de limón. Desarmaron a algunos policías sospechosos de tener vínculos con el crimen organizado. El sábado un hombre falleció en una balacera después que el grupo tomara el pueblo.
Los habitantes dicen que se oponen a las autodefensas porque obligan a los jóvenes a unírseles. Poco a poco, los civiles armados han venido ganando territorio pese a que el gobierno federal aseguró que no lo toleraría y les ha instado a integrarse "al orden institucional".
Según las autodefensas, una veintena de los 113 municipios de Michoacán han sido tomados, pero el gobierno local asegura que son sólo nueve.
Parácuaro, de unos 25 mil habitantes, es el último territorio que se adjudicaron las autodefensas, quienes mantienen encarcelados a once policías de ese municipio.
Según cifras oficiales, 45.5% de los 118 millones de mexicanos estaba en la pobreza en 2012, un porcentaje que se eleva a 54.4% si sólo se considera a Michoacán, un estado que cuenta con un importante puerto hacia el Pacífico.
Los Templarios avanzan
Los Templarios no se contentan con controlar la producción local de marihuana y los laboratorios clandestinos de drogas sintéticas, pues se financian a través de secuestros, extorsiones a pobladores, campesinos y empresarios, y recientemente de la explotación ilegal de minas de hierro, entre denuncias de que gozan de la protección de funcionarios y policías locales.
Hipólito Mora, líder de las autodefensas de la comunidad de La Ruana, aseguró a la AFP que la gente que perpetró los bloqueos carreteros está "pagada por el crimen organizado", pues asegura que los propios habitantes de Parácuaro solicitaron la ayuda de las autodefensas.
Según Mora, Los Templarios habrían pagado 400 pesos (unos 30 dólares) a quien se prestara para bloquear las rutas.
Sin embargo, la alcaldesa de Parácuaro, Lucia Barajas, exigió el miércoles la intervención del ejército para desalojar a las autodefensas, argumentando que "a todas luces la ciudadanía ha mostrado su rechazo a la presencia de grupos armados civiles".
Por su parte, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Autotransporte de Pasaje y Turismo, Arcadio Méndez, lamentó que los viajes de autobuses de pasajeros se hayan suspendido "por tercer día consecutivo (...) a la región de Tierra Caliente, lo que representará enormes pérdidas para los concesionarios y dejará incomunicada esas regiones".
En tanto, las clases fueron suspendidas en varias escuelas de la zona, donde el gobierno federal envió el pasado mayo un refuerzo suplementario de miles de soldados y policías, que no han podido frenar los regulares episodios de violencia.
Michoacán se ha convertido en el desafío de seguridad más apremiante del presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018), quien heredó una lucha contra el crimen organizado que ha dejado más de 77.000 muertos en los últimos siete años..
 
©The Associated Press
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