Los inmigrantes hispanos se proponen elevar su calidad de vida en EEUU en el 2014

EFE | Dec 27, 2013 | 1:57 PM

Algunos planean conseguir un permiso de viaje y otros confían en hablar inglés fluidamente para mejorar los ingresos.

El año nuevo a punto está de comenzar y muchas personas siguen la antigua tradición de pensar cuáles serán sus propósitos a llevar a cabo durante el próximo ciclo de 365 días.
“En este país, si no estudias, pues no te superas y yo quiero conseguir un mejor trabajo.”
Entre los inmigrantes hispanos se repiten algunos proyectos, tales como elevar su calidad de vida, superarse en términos académicos y laborales o visitar seres queridos en su país de origen.
"Tengo como propósito poder ir a ver a mi padre a Honduras, porque ha estado enfermo", dice el hondureño Richard Escalante de 26 años de edad. "Tengo que sacar mi permiso de inmigración porque debe de haber una forma de que me otorguen un permiso para salir, si ya tengo 20 años de vivir en Estados Unidos".
Escalante nació en Olancho, Honduras y cruzó el Río Grande a los seis años de edad a los hombros de un "coyote".
Para 2014, el inmigrante se ha prometido, además, matricularse en el colegio universitario para estudiar la carrera de oculista.
"Tengo seis años sin estudiar y yo creo que ya es tiempo de volver al colegio en abril", afirma. "Quiero ser oculista para después poner ópticas en Washington y después en otros estados del país.
El inmigrante, quien cuenta con permisos temporales que debe renovar cada año, tiene cerca de siete años de experiencia en ópticas de la zona metropolitana de Washington. En la actualidad trabaja en Visual Eyes de Green Belt, Maryland.
Comunicarse en inglés
Jorge Belloso, de 26 años, es un inmigrante nacido en Ilobasco, El Salvador, y su propósito para el año entrante es poder comunicarse de manera fluida en inglés y, a su vez, obtener un empleo relacionado con los sistemas computacionales.
"Eso es lo que estudié y por eso quiero un trabajo más estable que sea de técnico en computación", dice. El salvadoreño inmigró a Estados Unidos hace ocho meses y a través de su familia obtuvo su residencia permanente.
El salvadoreño Joshua Quiej, de 21 años, y empleado de un establecimiento de comida rápida Five Guys de Washington D.C., coincide en sus planes con su paisano. Afirma que el próximo año estudiará inglés y se matriculará en un colegio universitario en el que pueda graduarse como ingeniero en sistemas computacionales.
"Eso empecé a estudiar en San Salvador, pero no terminé. Usted sabe que en este país, si no estudias, pues no te superas y yo quiero conseguir un mejor trabajo", agrega.
El joven empresario mexicano Eric Hoil tiene pensado expandir su cadena de taquerías durante el año 2014.
"Actualmente tenemos entre 100 y 120 empleados en los negocios que tenemos; dos aquí en D.C. y uno en Arlington", dice uno de los dos propietarios de District Taco, de 38 años de edad.
Proyectos en mente
Para el nacido en Tecax, Yucatán, México, el año entrante será fundamental para llevar a cabo el proyecto que tiene en mente con su hermano y socio con el fin de poder abrir más negocios de tacos no sólo en esta zona metropolitana sino también en otras ciudades del país.
"Yo lo que quiero es poder ayudarle más a mi familia que están allá en La Paz, El Salvador", dice Claudia Navas de 26 años y quien trabaja en uno de los establecimientos de District Taco. "También me propuse tener mi departamento propio".
Teresa M., quien lleva 19 de sus 46 años de vida en la región de Washington y áreas circunvecinas, se propone visitar a su madre en Tegucigalpa, Honduras, por primera vez desde que dejó su país de origen.
"Ahora sí voy a ir porque ya tengo arreglada la manera de poder ir a Honduras", asegura la empleada de una franquicia de comida rápida. "He conocido gente aquí que no van y no van a su tierra y, cuando quieren ir, ya se les murió su madre, y yo no quiero que me ocurra eso", asegura.
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