Niños deportistas triquis disfrutan Navidad en Los Ángeles

ImpreMedia Digital, LLC | Dec 27, 2013 | 1:19 PM
 Por: Isaías Alvarado
“La generosidad de los residentes de Los Ángeles ha colmado de obsequios y calor humano al equipo d”
La generosidad de los residentes de Los Ángeles ha colmado de obsequios y calor humano al equipo de baloncesto de los niños triquis, que suelen pasar la Navidad sin regalos y con el estómago vacío.
"Para ellos es su primera Navidad", asegura Sergio Zúñiga, titular del conjunto deportivo que pese a las limitaciones económicas ostenta el título de campeón mundial de mini-baloncesto.
Los 17 niños y sus entrenadores se encuentran de visita en esta ciudad y regresarán a su comunidad el 30 de diciembre.
"Allá no existe la Navidad. Cuando se hace una comida al día, cuando son diez, doce hermanos, digo, lo que menos tienes es para hacer un gasto extra", explica Zúñiga.
A una semana de su llegada a Los Ángeles, los triquis ya han llenado sus maletas de juguetes, ropa y hasta dinero en efectivo, que la comunidad oaxaqueña les ha entregado personalmente. Ellos fueron agasajados el pasado 24 de diciembre con una cena donde hubo antojitos, música y piñatas.
"Ellos me estaban preguntando que si así era la Navidad y les digo: 'sí, eso es'. Dicen: 'Ah, yo quiero muchas navidades'", cuenta el entrenador, quien indicó que algunos niños llevarán a sus padres el dinero que les han regalado y que otros piensan gastarlo aquí.

Los niños descalzos, son jugadores de baloncesto de Oaxaca quienes aprendieron a jugar sin zapatos y ahora son los fenómenos que han sido invitados a jugar con la NBA.

A Dylan Ramírez, uno de los jugadores que ahora son conocidos como los "gigantes de la montaña" y que representarán a México en el mundial de Barcelona en junio, le ha ido bien. "Me han regalado carros a control remoto y ropa", dice. El niño calcula que ya tiene en la bolsa unos cien dólares, que recibió poco a poco. "De 20, de 5 dólares, 10, a veces 50", precisa.
Sus planes son llevar algo a sus familiares. "Voy a comprar recuerdos", menciona.
¿Qué te han regalado? se le pregunta a Tobías De Jesús, de 11 años, antes de salir a jugar contra un equipo de hijos de oaxaqueños radicados en Los Ángeles. "Carros de control", responde e inclina la cabeza tratando de recordar. "Piñatas, un balón…", le ayuda su primo, Celestino De Jesús, de 9 años.
"¡Ropa!", continúa Tobías y afirma que ha pasado la mejor Navidad de su vida en esta ciudad, porque aquí, dice, hay más regalos, más comida y más adornos. Allá sólo se reúnen las familias.
Ayer los triquis recibieron más presentes: gorras, guantes, mochilas, playeras y un trofeo. Se los entregó el club de baloncesto "Águilas". "Queremos que se sientan en casa, no fuera de México", comentó el entrenador Casiano "Chino" Gutiérrez. "Es para seguirlos motivando", indicó.
La Federación de Comunidades Oaxaqueñas y Organizaciones Indígenas en California (FOCOICA), que coordinó su venida, vende playeras firmadas por los triquis a diez dólares con la intención de entregar las ganancias a los pequeños. Hasta ayer ya habían vendido unas cien.
"Todos han recibido sus regalitos, lo mejor es que se los han dado directamente", comentó Luis Carmen, dirigente de la organización.
Marcos García, cuya hija jugó ayer contra los triquis, les dio 30 dólares. "Admiro que son niñitos y vienen de un pueblito muy humilde donde no tienen los privilegios que aquí se tienen", mencionó.
El entrenador Zúñiga resalta que uno de los mejores regalos que se llevan es la oportunidad que les han ofrecido las universidades UCLA y USC. "Les estamos inculcando que la escuela es lo más importante de sus vidas y que el objetivo es que ellos terminen una carrera", dijo.
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