Un grupo de inmigrantes le pide a Boehner un regalo de Navidad

EFE | Dec 05, 2013 | 10:42 AM

Boehner estaría preparando el terreno para debatir un proyecto de reforma en el curso de 2014

NUEVA YORK - El mejor regalo de Navidad con el que sueña la mexicana Teodula Ministro es una reforma migratoria que le permita reunirse con su hija, a la que no ve hace siete años. Y eso fue lo que pidió el miércoles al presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner (republicano de Ohio), desde la catedral San Patricio de Nueva York.
“Nada le hubiese hecho más feliz que recibir el regalo de una reforma migratoria.”
Portando velas y carteles con mensajes a favor de la reforma migratoria, Ministro, su hijo de siete años y hermano así como otros inmigrantes, hicieron ese reclamo a Boehner en el inicio de la festividad navideña.
El grupo entonó la ya icónica "Feliz Navidad" y otro tema en inglés, mientras a sólo pasos miles de personas esperaban por el tradicional encendido del árbol del Rockefeller Center, que para los neoyorquinos es símbolo del inicio de la Navidad.
"Vine porque queremos que se dé la reforma migratoria", dijo a Efe la mujer, cuya hija de quince años reside con su abuela en Puebla, y a la que no ve desde que emigró a Nueva York hace siete años con sus hijos mayores, ahora de 27 y 20 años.
Su hermano Felipe destacó que, particularmente en esta fecha "es muy triste ver a los niños sin sus padres" porque fueron deportados.
"Queremos enviar un mensaje al presidente de la Cámara de que necesitamos su voto. Estamos luchando por nuestros hijos, nuestras familias. Los inmigrantes aportamos a la economía de este país y él (Boehner) también necesita del voto de los inmigrantes para mantenerse en su puesto", afirmó.
Debate estancado
Boehner ha dicho que la Cámara no considerará el mismo proyecto de reforma migratoria que en junio aprobó ya el Senado, de mayoría demócrata, y que abre el camino para la legalización de millones de inmigrantes y la eventual ciudadanía.
El proyecto, que condiciona la legalización de los indocumentados a la seguridad fronteriza, incrementa drásticamente la vigilancia en esa zona y establece medidas para controlar futuros flujos migratorios, fue aprobado con el voto a favor de 17 senadores republicanos, pero no ha encontrado respaldo entre sus correligionarios de la Cámara de Representantes.
No obstante, Boehner anunció esta semana la contratación de Rebeca Tallent, ex ayudante del senador John McCain (republicano de Arizona que integró el Grupo de los 8 que negoció el proyecto de reforma) para que lo asesore en materia de inmigración.
La contratación ha dado esperanzas a millones de inmigrantes de que el proyecto avance en 2014 tras ver cómo finaliza el año sin que se haya logrado un acuerdo.
Familias unidas
Carmen Ramírez, que también se unió al reclamo a Boehner, aseguró que nada le hubiese hecho más feliz que recibir el regalo de una reforma migratoria.
"Vivo con mi esposo, también indocumentado, con mi hijo que nació aquí y con mi padre, que logró la ciudadanía a través del trabajo", comentó la mexicana, mientras cientos de transeúntes se abrían paso frente a la catedral, y miraban sorprendidos al grupo que cantaba y portaba una enorme tarjeta navideña, confeccionada por ellos, con un mensaje para Boehner.
"Boehner, mantenga las familias unidas. En esta temporada festiva apruebe la reforma migratoria ahora", era el mensaje que mostraban al público en recabo de su apoyo, desde frente a la catedral, que fue cerrada y era custodiada por policías.
Ramírez explicó, sin ocultar su tristeza, que su padre solicitó para ella la residencia hace 10 años "pero me han dicho que para México son diez años".
"Necesitamos papeles. Vivo en este país hace más de 20 años y no podemos hacer nada. No podemos trabajar legalmente como debe de ser y por eso necesitamos de la reforma”, indicó y agregó que su esposo trabaja en una tienda donde no gana lo suficiente.
Durante el acto se encendió una "menorah" judía (también se celebra en estos días la festividad de Hanukkah, para pedir "por una solución" en el tema migratorio para los millones de inmigrantes que están "en espera de justicia".
©EFE
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