Identifican varios cuadros “extraordinarios” entre las obras robadas por los nazis

EFE | Nov 05, 2013 | 6:46 AM
Berlín - La colección de más de 1,400 cuadros descubierta por las autoridades alemana en un piso de Múnich esconde desde joyas del siglo XIX hasta obras nunca catalogadas y hasta ahora desconocidas de artistas como Marc Chagall y Otto Dix, según informaron hoy los investigadores.
“La fiscalía de Augsburgo ofreció en rueda de prensa los primeros datos oficiales de la operación,”
La fiscalía de Augsburgo ofreció en rueda de prensa los primeros datos oficiales de la operación, que comenzó en 2010 con un control de aduanas en un tren entre Suiza y Alemania y que en 2012 llevó a la policía al apartamento de Cornelius Gurlitt, de 80 años, donde se encontraron las obras.
Se trata de 1.285 cuadros no enmarcados y 121 enmarcados, el más antiguo fechado en el siglo XVI y todos, al margen de la suciedad y el polvo, en "muy buen estado", señaló el fiscal jefe de Augsburgo, Reinhard Memetz.
Según explicó la investigadora de la Universidad Libre de Berlín, Meike Hoffman, en la colección no hay sólo cuadros del denominado "arte degenerado" -las obras de los "clásicos modernos" confiscadas por los nazis a finales de los años treinta-, sino que también hay piezas de siglos anteriores.
En la rueda de prensa, Hoffman mostró fotografías de varias de las obras, entre las que destacó dos de los grandes descubrimientos de incalculable valor para los investigadores del mundo del arte: una pintura alegórica de Chagall de origen desconocido y de la que no se tenía noticia y un autorretrato de Otto Dix, tampoco catalogado.
Como ejemplos de la colección mostró también un aguafuerte de Canaletto con una vista de Padua o cuadros de Henri Matisse, Max Libbermann y Kirchner, arrumbadas en el apartamento junto a obras de Picasso, Marc, Nolde, Spitzweg, Renoir, Macke, Courbet o Beckmann.
La investigación sobre el origen de los cuadros, explicó el fiscal, es "muy complicada", porque se trata de obras que desaparecieron hace setenta años y que en ese periodo de tiempo han podido pasar por diferentes manos.
El descubrimiento había sido guardado en secreto hasta que la revista Focus publicó este domingo un reportaje sobre el mismo, y las autoridades han avanzado que no tienen intención de enseñar en internet el conjunto de las obras encontradas.
Hacerlo, a su juicio, dificultaría aún más la investigación ante la previsible avalancha de reclamaciones de posibles dueños de los cuadros, que podría perjudicar los intereses de los verdaderos propietarios.
El origen de toda la operación se remonta al 22 de septiembre de 2010, cuando en un control de pasajeros en el tren rápido que une Múnich y Zúrich se inició una investigación por presunta evasión de impuestos sobre Cornelius Gurlitt, hijo de un marchante de arte fallecido.
©EFE
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