Desgarrador testimonio de Michelle Knight sobre las torturas de Ariel Castro

EFE | Nov 04, 2013 | 5:18 PM

Sobrevivió a la "casa del horror"

WASHINGTON - Michelle Knight, que pasó 11 años secuestrada por Ariel Castro en Cleveland (Ohio), fue atada, amordazada y golpeada para abortar durante el tiempo que pasó en cautiverio, según explica en una nueva entrevista que se emitirá íntegra esta semana.
“Knight, la secuestrada que más tiempo pasó en la casa de Castro, explicó las torturas a las que fu”
Knight, la secuestrada que más tiempo pasó en la casa de Castro, explicó las torturas a las que fue sometida en la que llamó la "casa de los horrores", en los primeros extractos difundidos hoy del programa sobre sucesos donde se emitirá la entrevista.
En una ocasión fue atada "como un pez", con las manos y los pies colgando de la pared, "como si fuera un ornamento", para castigarla, según relata la mujer, que fue secuestrada cuando tenía 21 años y ahora tiene 32.
El programa Dr. Phil, de corte sensacionalista, se emitirá el martes y el miércoles, con nuevos detalles sobre cómo Castro sometió a Knight a torturas en la casa donde estuvo privada de libertad junto con Amanda Berry y Gina DeJesus.
Ariel Castro fue condenado a cadena perpetua y a más de mil años adicionales de prisión, acusado de más de 900 cargos de secuestro y de asesinato por los abortos forzados a los que obligó a las mujeres.
Castro fue hallado muerto en su celda el pasado septiembre, tras aparentemente cometer suicidio.
Knight describe también en la entrevista cómo Castro la secuestró poniéndole un casco de motorista en la cabeza y metiéndola en su auto y cómo la "castigaba" por sus intentos de escapar y la amordazaba con cinta aislante para evitar que gritara.
Un familiar de Knight dijo que la joven fue usada por Castro como un "saco de boxeo" y ha sufrido pérdida de visión y daños musculares y óseos.
Según datos de la investigación obtenidos por la cadena CNN, Knight estuvo embarazada en al menos cinco ocasiones y era obligada a abortar privándole de alimentos y propinándole puñetazos en el vientre.
©EFE
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