La tecnología y el miedo, poderosas armas para cometer extorsiones en México

EFE | Oct 12, 2013 | 4:25 PM

La mayoría no los denuncia

Cada vez son más los delincuentes que aprovechan la sensación de miedo e inseguridad existente en México y las facilidades de la tecnología para extorsionar a las personas, tras obtener información con engaños o a través de las redes sociales.
“"La gente que sabe cómo utilizar la información la centraliza y utiliza el teléfono para poder ame”
"La gente que sabe cómo utilizar la información la centraliza y utiliza el teléfono para poder amenazar, extorsionar o hacer algún tipo de acción ilegal contra esa persona", explicó a Efe el experto en Seguridad Pública Pablo Monsalvo.
Extorsiones como la sufrida por el grupo musical español Delorean, quienes durante 30 horas estuvieron secuestrados virtualmente en México por unos delincuentes que trataron de convencerles de que los iban a matar si sus familias en España no reunían una cantidad de dinero.
"Utilizan las distintas páginas de internet para localizar los datos, la fotografía, la edad, el domicilio, los familiares (...) o la información de tarjetas de crédito, de agencias hipotecarias, de bancos, de empresas con archivos de datos personales", que "muchas veces son robados o vendidos, indicó.
Y estos delitos, además, son muy difíciles de cuantificar porque la mayoría de las veces la gente no los denuncia.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) estimó recientemente a partir de una encuesta sobre percepción de seguridad pública que en el 2012 se produjeron en México 105.682 secuestros, incluidos los llamados "exprés", una cifra que supera por mucho las 1,317 denuncias por este delito realizadas ante las fiscalías.
Aunque no se conocen detalles concretos sobre lo sucedido a Delorean, sí se sabe que los músicos recibieron una llamada en la que les pidieron que se trasladaran a un hotel cercano al que estaban y fue ahí cuando comenzó su pesadilla.
Tras ser liberados de este rapto que en realidad no existió, los integrantes de la banda explicaron en un comunicado que sufrieron "una situación de terror que de virtual tiene bien poco".
Manipulación psicológica
"Las amenazas de muerte eran absolutamente reales debido, fundamentalmente, a la manipulación psicológica de la que son capaces los captores, auténticos profesionales del secuestro", señalaron.
"El miedo se ha venido acumulando" no solo en lo que al crimen organizado se refiere, sino "también al crimen común", dijo a Efe el experto René Jiménez, miembro del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Explicó que existen varias modalidades de "secuestro virtual", pero la más común es la que a través de "un lloriqueo o grito de '¡mamá, papá, me están secuestrando!'" te exigen una cantidad de dinero, cuando "en la realidad no está sucediendo el secuestro".
"Lo primero que tienes que hacer es no creerlo y tratar de localizar a la persona y certificar que está bien", sugirió el experto, quien contó que secuestros como el de Delorean probablemente se habrían acabado con colgar el teléfono.
Los familiares de los músicos que recibieron la llamada de extorsión fueron los que no confiaron y se atrevieron a ir a la Ertzaintza (policía del País Vasco) para interponer una denuncia y gracias a esta el "secuestro virtual" pudo acabar sin pagarse el rescate.
Este secuestro se suma al que afectó a un empresario catalán, a finales de septiembre pasado, quien también recibió amenazas cuando se encontraba en la ciudad central de Querétaro.
En ese caso, el empresario fue amenazado por personas que se hicieron pasar por integrantes del cártel mexicano de Los Zetas, pidieron una fuerte suma a un pariente y lo obligaron a permanecer en un hotel hasta recibir el rescate.
En opinión de ambos expertos, la proliferación de estos secuestros se debe a que la autoridad no ha dimensionado el significado de estos nuevos delitos y no cuenta con la capacidad para investigar el campo de la cibernética.
Además, tampoco existen barreras para el manejo de información pública en las redes sociales, por lo que cualquiera puede aprovecharse del exceso de confianza de algunos, unir las piezas de información y formar el puzzle de la vida de una persona para ir sobre ella.
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