Tras el Mundial, Brasil transformaría estadio en prisión

Univision.com | Sep 26, 2013 | 12:54 PM

Opción contra el hacinamiento penal

La justicia brasileña propuso transformar el estadio de Manaos (norte), una de las sedes de la Copa del Mundo de 2014, en una cárcel provisoria después del torneo para hacer frente al hacinamiento penal.
“"Es una de las opciones que está sobre la mesa y que fue propuesta por las autoridades regionales"”
"Es una de las opciones que está sobre la mesa y que fue propuesta por las autoridades regionales", dijo el martes a la AFP un vocero del sistema de prisiones del estado de Amazonas, del que Manaos es capital.
El estadio, que tiene capacidad para 44 mil espectadores, serviría como una primera parada para los condenados antes de su sitio de reclusión definitivo.
El Arena Amazonia recibirá cuatro juegos del Mundial, que se celebra en 12 ciudades brasileñas entre el 12 de junio y el 13 de julio próximos.
Futuro incierto
El futuro de este estadio de 280 millones de dólares es incierto, pues Manaos, con una población de 2.5 millones de personas, no tiene un equipo en la primera división del fútbol brasileño.
Hay temores de que el estadio pueda terminar convertido en un "elefante blanco" después del Mundial, por ello la necesidad de encontrar alternativas para su uso.
Un miedo similar planeaba sobre el destino de otros tres estadios del Mundial: Brasilia, Cuiabá (suroeste) y Natal (noreste), donde no hay grandes equipos. Pero en la capital se han celebrado equipos de la primera división con un gran asistencia de la afición local.
Varios candidatos
La justicia de Amazonas sugirió al gobierno estatal convertir el estadio en un centro de reclusión temporario, ya que el actual está desbordado con detenidos.
Un sambódromo local es también candidato para albergar el nuevo centro, pero hay presión para que sea el estadio de fútbol.
"No veo otro lugar mejor, así sea temporal, para recibir a los detenidos de Manaos", dijo Sabino Marques, presidente del grupo de seguimiento de prisiones de Amazonas citado por el diario Folha de este martes.
"Hasta que el estado resuelva el problema, construyendo nuevas prisiones, que utilice los espacios ociosos", añadió.
El legado del Mundial
Con un récord de cinco Copas del Mundo y la reputación de haber creado el 'jogo bonito' en el fútbol, Brasil debe tener pocas dificultades para atraer a los fanáticos al Mundial del próximo año, indica la AFP en otro parte informativo.
Pero a nueve meses del puntapié inicial, el gigante sudamericano estudia cuál será el legado social del evento y busca un nuevo sentido al término "audiencia cautiva".
Es un concepto que en el estado de Amazonas (norte) se está tomando de forma literal: la justicia estudia transformar el nuevo estadio de la capital Manaos en una cárcel provisoria.
Fue el propio Marin quien dijo en mayo que Brasil tenía que ser "creativo" para evitar el efecto de "elefante blanco" en las ciudades de poca tradición de fútbol.
Pero en Manaos, a cerca de tres mil km de Rio de Janeiro, la opción de recibir equipos de otros estados es remota.
Aunque los brasileños han manifestado su apoyo a que la Copa del Mundo regrese al país por la primera vez desde la edición de 1950, así como los Juegos Olímpicos en 2016, hay un gran descontento sobre los costos que conlleva la organización de estos extravagantes eventos.
Los costos solamente con la Copa del Mundo están calculados en 16,000 millones de dólares.
Y a pesar del llamado a la "creatividad" de Marin, el destino de las ciudades que han recibido Copas del Mundo o Juegos Olímpicos no siempre es el más brillante.
Montreal, que organizó los Juegos de 1976, pagaba tres décadas después la gran deuda de su estadio, y en Atenas, sede de los Olímpicos de 2004, varias de las instalaciones están sin uso.
No es la primera vez que a alguien se le ocurre
Junto a Marin, el ministro de Deportes Aldo Rebelo dijo entonces que los estadios "fueron concebidos para recibir más que partidos de fútbol, también eventos y para servir como espacios comerciales".
"Soy bastante optimista con el futuro de estos estadios", insistió el responsable.
En una visión irónica, el diario Folha ilustró la noticia de la propuesta de Amazonas con una caricatura de tres presidiarios de brutal aspecto, uno de ellos haciendo acrobacias con su grillete como si fuera una pelota.
Brasil no es el primer país en pensar en usar un estadio de fútbol como una cárcel, a pesar de que la encarnación original de la idea implicaba algo más horripilante.
Después del golpe militar de Chile, liderado por el general Augusto Pinochet hace 40 años, el régimen hacinó a miles de opositores al nuevo régimen en el estadio nacional de Chile, donde muchos fueron torturados.
En momentos más felices, ese mismo estadio recibió juegos de la Copa del Mundo de 1962.
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