Florida recuerda a fallecidos por homicidio en el Día Nacional de las Víctimas

EFE | Sep 26, 2013 | 6:51 AM

El día se instituyó en 2007

Los allegados del joven colombiano Alex Zaldívar, al que mataron para evitar que testificase en un juicio, se sumaron este miércoles a otras familias en el recuerdo de sus seres queridos en una emotiva ceremonia en Orlando con motivo del Día Nacional de las Víctimas de Asesinato.
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Instituido por el Congreso de los Estados Unidos en el 2007, el Día Nacional de Recordación de las Víctimas Asesinadas permite a los familiares compartir el dolor que aún sienten y expresarse libremente sobre la tragedia que viven.
"Este es un día para que se expresen como quieran, que vistan sus camisetas con los nombres de sus seres queridos, que den las gracias a los detectives, o que los insulten, pero más que todo para que sepan que no están solos", dijo a Efe Laurie McKenna, quien es la consejera de víctimas de crímenes violentos de la oficina del alguacil del condado Orange, y una de las organizadoras del evento.
Desafiando la lluvia, unas setenta personas, en su mayoría familiares de víctimas de homicidio, detectives, y representantes de organizaciones de apoyo a estas víctimas en Orlando, se dieron cita en el Parque Mayor Carl T. Langford, en el centro de esa ciudad, donde compartieron testimonios y desahogaron sus dolores.
Crímenes no resueltos marcan familias
Heridas que no cicatrizan, y que para Leah Jolin, víctima de asesinato, es una pena doble, según compartió con los presentes en el evento.
Jolin tenía sólo 10 años cuando secuestraron a su padre, lo mataron y lo dejaron tirado en un bosque de Massachusetts, hace 20 años. La tragedia se repitió hace tres años, cuando su esposo fue encontrado asesinado a tiros, en una urbanización del condado Orange, dejando así a esta víctima llena de heridas por estos crímenes aún no resueltos.
"Es una situación aún más dura cuando el crimen no se ha resuelto", dijo McKenna, quien en su trabajo es testigo cotidiana del sufrimiento y mezcla de sentimientos encontrados que sienten las víctimas de homicidios, como los familiares de Elena Ortega.
Ortega, una anciana de 80 años fue encontrada muerta el pasado 18 de septiembre, cuando los bomberos de Orange respondieron a una alerta de vecinos sobre unas llamas que salían del techo y las ventanas de la casa de esta abuela hispana.
"Estos familiares están devastados, enojados, es difícil", dijo McKenna. "Duro especialmente para la hija de Ortega que no puede entender porqué tuvieron que matar a su mamá y encima quemar su casa con el cuerpo adentro", comentó.
Reducción de asesinatos no reduce el dolor
Este día, no obstante pudo ser aún más significativo para los familiares de Ortega, ya que las autoridades policiales anunciaron tener bajo custodia a "dos personas de interés" en el brutal homicidio e incendio con el que intentaron ocultar el crimen.
"Los detectives están interrogando a estos dos individuos y no descansaremos hasta dar con los responsables de este crimen brutal", aseguró el capitán Ángelo Nieves, de la comisaría de Orange, sobre el caso.
Y es que pese a que las estadísticas oficiales muestran que el crimen en Florida disminuyó un 6.1 durante el 2012, en comparación con el 2011, cuando 180 personas fueron asesinadas en este estado, el declive sin embargo no es consuelo para las víctimas afirmó McKenna.
"Aunque las estadísticas muestren una baja en los asesinatos, en realidad no se siente así, dijo McKenna. "Eso, es solo números para las víctimas".
La trágica muerte de Alex Zaldívar
"Algunos familiares tienen suerte y tienen su día en la corte, pero otros no, pero la pérdida es la misma, nunca habrá un cierre de herida, sólo una resolución", agregó McKenna.
Este miércoles también fue recordado Alex Zaldívar, quien fue silenciado a tiros para evitar que testificara en un juicio por invasión de morada con uso de armas de fuego y otros cargos criminales del que el joven de 19 años fue víctima el año pasado, mientras se encontraba en la residencia que compartía con los hermanos Remington y Brianna Campos, de 23 y 20 años, respectivamente, en la pequeña ciudad de Occoee, al oeste de Orlando, y quienes sobrevivieron las heridas de balas que recibieron durante el ataque, ocurrido en septiembre del 2012.
Pese a que Zaldívar no pudo hablar durante el juicio contra Bessman Okafor y Noland Bernard, un jurado del Condado Orange encontró la semana pasada a ambos hombres culpables de todos los cargos en su contra.
Aunque hasta ahora Bernard, de 27 años, no ha sido implicado por las autoridades del Condado Orange en el homicidio de Zaldívar, en cambio, Ofakor enfrenta una acusación de asesinato en primer grado por la muerte del joven de origen colombiano y se espera que sea enjuiciado el próximo año.
Presos ayudan a resolver crímenes
Rafael y Kyoko Zaldivar, padres del joven asesinado, no han descansado en su búsqueda por la justicia y aseguran que los cambios que la muerte de su hijo provocó en el programa de vigilancia, que ahora es más estricto no son suficientes y han dedicado parte de su tiempo a abogar por un cambio definitivo y que la legislatura de Florida termine para siempre con este programa de confinamiento que deja a los sospechosos de asesinatos, libres.
Durante la ceremonia, los familiares de las víctimas decoraron un árbol del parque con lazos morados, en recordación de sus hijos, madres, esposas, esposos, asesinados en Orange, muchos de ellos hispanos y cuyos asesinatos aún buscan resolver las autoridades policiales que no escatiman esfuerzos.
Incluso, las autoridades se la han ingeniado para que los presos en las cárceles de Florida jueguen naipes con las fotos, nombres e información de los crímenes sin resolver en un intento de encontrar ayuda entre los criminales para resolverlos, como fue el caso de la víctima hispana Ingrid Lugo, cuyo cuerpo fue encontrado flotando en un canal detrás de unas viviendas en el condado Manatee y que fue resuelto con ayuda de los naipes.
Las oficinas de ayuda para las víctimas buscan más que consolar a los familiares, ser su apoyo y ofrecerles toda la ayuda y consejería necesaria para soportar la pérdida, dijo McKenna, ampliando que estos servicios también están disponibles en español.
"Tenemos una consejera hispana, que habla español, pero tuvimos que cerrar el programa en español porque no venía nadie", aclaró.
"Creo, tal vez, que las víctimas hispanas tienen otras maneras de superar la pérdida, son una comunidad más cercana (unos a otros) y que por eso no vienen a buscar ayuda". "Este es un club al que nadie quiere pertenecer", finalizó la consejera de víctimas de asesinatos.
©EFE
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