Gobierno de Obama descarta Plan B de reforma migratoria

Univision.com | Sep 20, 2013 | 9:14 AM

La Casa Blanca reitera la opción legislativa y aumenta la presión al liderazgo republicano en la Cámara de Representantes

Si el Congreso no aprueba una reforma migratoria no habrá ningún tipo de solución al problema de los 11 millones de indocumentados en 2013. La Casa Blanca insistió el jueves en que los republicanos de la Cámara de Representantes deben debatir y aprobar un proyecto comprensivo que incluya la ciudadanía. Y que no existe un Plan B si las discusiones se estancan.
“El Plan B surgió a mediados de julio poco después de que el liderazgo republicano de la Cámara de”
El Plan B surgió a mediados de julio poco después de que el liderazgo republicano de la Cámara de Representantes lanzó cuatro advertencias: que no discutiría el proyecto de reforma migratoria S. 744 aprobado por el Senado, que debatiría una versión propia, que lo haría por partes y que sólo enviaría al pleno iniciativas que contaran con el respaldo de la mayoría de la mayoría (regla Hastert), es decir 118 de los 234 votos de la oposición.
La alternativa se fortaleció con declaraciones de la analista republicana Helen Aguirre Ferré, quien en vísperas de una reunión de líderes republicanos en el Congreso dijo a NoticiasUnivision.com que un proyecto final que redacta en secreto un grupo de la Cámara de Representantes (Grupo de los Siete) integrado por cuatro demócratas y tres republicanos “no incluye un camino hacia la ciudadanía ni una residencia permanente para los indocumentados, aunque sí van a tener visas o permisos de trabajo temporal tipo TPS”.
“Estas visas serán renovables”, aseguró.
Posibles escenarios
Las advertencias dibujaron varios escenarios posibles. El primero –y el único aceptado por la Casa Blanca y el Senado- es el Plan A, la opción legislativa. El gobierno de Obama presiona por un plan como el del Senado que permita una vía de legalización para los indocumentados quienes, luego de un período de prueba, califiquen para convertirse en ciudadanos.
El proyecto S.744 favorece a indocumentados que están en Estados Unidos desde antes del 31 de diciembre de 2011 y carecen de antecedentes criminales. Una vez entreguen las huellas digitales al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los favorecidos ingresarán en un estado de residencia provisional por 10 año. Cumplido el tiempo pedirán la residencia (green card) y tres años después serán elegibles para la ciudadanía.
Otro escenario posible es que el Congreso apruebe un plan que incluya la ciudadanía sólo para algunos indocumentados, como los dreamers amparados por la Acción Diferida anunciada en junio del año pasado por el DHS. La tercera alternativa es una reforma solo con residencia permanente sin ciudadanía para los indocumentados, y un cuatro una reforma como la pintada por Aguirre, una especie de legalización –temporal o permanente- sin residencia y sin ciudadanía.
Ola de rumores
Entonces surgieron los rumores del Plan B, que consistiría en pedirle al presidente Barack Obama que amplíe la Acción Diferida para los 11 millones de indocumentados o autorice una especie de Estatus de Protección Temporal (Temporary Protection Status –TPS-) para todos los sin papeles que carecen de antecedentes criminales.
Ni la Casa Blanca ni los demócratas del Congreso están de acuerdo con esta idea y reiteran su respaldo al Plan A de la reforma migratoria, la vía legislativa.
Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca, dijo que el Congreso debe aprobar una "reforma migratoria integral" porque eso beneficiará a la economía estadounidense. Otra fuente de la Casa Blanca dijo a NoticiasUnivision.com que ningún otro plan que no incluya una reforma migratoria comprensiva que apruebe el Congreso es la solución al problema. Agregó que el proyecto S. 744 del Senado apunta en esa dirección.
Declaraciones de Obama
El martes Obama dijo, durante una entrevista a la cadena Telemundo, que no existía un Plan B de reforma migratoria y advirtió que su administración debía hacer cumplir las leyes y que no podía congelar las deportaciones de los indocumentados, y que una decisión en ese sentido no tenía respaldo jurídico.
La Casa Blanca ha advertido que es el Congreso la única instancia que pude cambiar la ley y urge al liderazgo republicano de la Cámara que envíe un proyecto al pleno reforma migratoria no deben creer que existe algún plan comprensivo al pleno porque existen votos suficientes para aprobar un proyecto como el del Senado.
Congresistas de ambos partidos aseguran que tienen los votos necesarios. Los demócratas dicen contar con 195 de los 201 asientos más 40 o 60 republicanos. Para aprobar la reforma migratoria se necesitan 218 votos.
El freno
Pese a contar con el número de votos, la minoría demócrata en la Cámara está sujeta al cumplimiento de la regla Hastert y a la decisión del presidente del Congreso, John Boehner (republicano de Ohio), la única autoridad para obviar la medida y abrir el debate. El ala ultra conservadora del partido republicano se opone y mantiene la postura.
Recientemente, el congresista Bob Goodlatte (republicano de Virginia), presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, dijo que rechaza una vía especial a la ciudadanía para los indocumentados y reiteró su respaldo al debate de un proyecto fraccionado que priorice la seguridad fronteriza.
La Administración insiste en que Boehner someta a voto la reforma para eliminar un problema que, a su juicio, dificulta el futuro político del partido de oposición. "Simplemente háganlo. No dolerá, y los beneficios serán enormes para la economía, para la clase media e incluso para el Partido Republicano", dijo Carney.
El Grupo de los Siete
Un último plan del que poco se habla está en manos del Grupo de los Siete. Hasta ahora se sabe que el proyecto incluiría una vía de legalización para indocumentados que carecen de antecedentes criminales quienes deberán primero declararse culpables de violar leyes estadounidenses y luego entrar en un estado de libertad condicional por cinco años. Al término de ese plazo podrán pedir la residencia por la que deberán esperar cinco años.
Cinco años después de recibir la residencia los favorecidos podrán pedir la ciudadanía estadounidense.
Antes del receso de verano de cinco semanas que inició el 5 de abril, algunos legisladores del Grupo de los Siete anunció que entregaría el plan después del 9 de septiembre, pero a la fecha se desconoce si el proyecto será enviado al Comité Judicial presidido por Goodlatte.
Mientras, algunos legisladores, entre ellos Raúl Labrador (republicano de Idaho) han advertido que la reforma migratoria no tiene votos suficientes para ser aprobada en la Cámara y que, de no aprobarse este año, el debate podría postergarse hasta después de 2015. El demócrata de Texas Henry Cuellar dijo al Noticiero Univision que la fecha incluso puede prorrogarse hasta 2017.
©Univision.com
Commentarios