Peatónito: el héroe contra la pesadilla vial de la Ciudad de México

Univision.com | Oct 09, 2013 | 9:50 AM
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Un héroe poco común en la ciudad de México hace valer el reglamento de tránsito.

Un hombre enmascarado lucha por los derechos de los peatones

“Como joven, si yo voy a morir de algo, lo más seguro es que sea en un accidente vial, eso dicen las estadísticas, y lo más seguro es que sea como peatón. No por un homicidio, no por la guerra contra el narco, no por alguna enfermedad, sino simplemente por el hecho de caminar en mi ciudad”.
“Esa fue una de las principales motivaciones de un joven de 26 años, cuyo rostro protege con una má”
Esa fue una de las principales motivaciones de un joven de 26 años, cuyo rostro protege con una máscara de luchador y cuya identidad deja detrás de la de “Peatónito”, el superhéroe enmascarado, para tomarse como personal la defensa de los derechos de todos aquellos que caminan en las calles de Ciudad de México.
De acuerdo a un informe reciente de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), en los primeros cinco meses de 2013 se registraron más de 11 mil incidentes en los que hubo vehículos involucrados, tales como choques, atropellamientos y volcaduras.
Las cifras no son alentadoras
De seguir esta tendencia, indica el reporte, 2013 cerrará con más de 27 mil siniestros, superando los 13,022 accidentes automovilísticos con los que cerró 2012.
En tanto, el más reciente estudio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) llamado Proyecciones de Población de México 2000-2050 indica en el apartado Mortalidad por causa externa, que del total de accidentes en el Distrito Federal casi el 28 por ciento corresponden a peatones lesionados por vehículos de motor.
En las calles de esta gran ciudad, no resulta extraño ver coladeras destapadas, incluso sobre las banquetas. Tampoco lo es encontrarse con vehículos del transporte público que hacen las paradas en zonas prohibidas, o automovilistas parados en zonas donde no deben, como el cruce peatonal o las banquetas.
“Dije, ¿por qué no me visto de luchador y salgo a las calles a empujar carros que se paran en el paso peatonal, en el cruce cebra, a llamarle la atención a los carros que van a exceso de velocidad, a ayudar a los peatones a cruzar, a denunciar coladeras abiertas en las banquetas, a denunciar banquetas muy estrechas, a pintar los pasos peatonales que no existen, a pintar las banquetas que no existen? Todo esto con el fin de decirle a los peatones que defiendan sus derechos y decirle a los automovilistas que deben de respetar a los peatones como dicta el reglamento de tránsito”, dice Peatónito que cuando no está enfundado en su traje de superhéroe es un estudiante al que no le gusta hablar mucho de sí mismo.
Peatónito en acción, nos damos cuenta de que ya sea su carisma o la novedad de ver a un hombre enmascarado en plena calle, sorprende a los automovilistas.
Con su máscara y su capa negras, Peatónito se acerca a los conductores para hacerles ver aquellas veces que hacen algo mal. Él no corre con la suerte del policía de tránsito, que se lleva chiflidos, señas o hasta insultos. A él los automovilistas le dan explicaciones de sus errores y hasta le piden disculpas –al menos en el momento—con una sonrisa apenada.
“El hecho de disfrazarte como luchador hace que el automovilista o el transportista salga de su monotonía, salga de su racionalidad de optimizar su movilidad para estar frente a un espectáculo y formar parte de un espectáculo. Entonces el 90 por ciento de los automovilistas responde con una sonrisa o se les hace curioso y forman parte del espectáculo y saben que cometieron el error. Pero si hay un 10 por ciento que va de mal humor, pero bueno, yo no me enfrento. Siempre pacífico”, recalca el joven héroe.
Armas y superpoderes
Peatónito lleva en su mochila dos latas de pintura en spray. Con la blanca se ocupa de pintar los pasos peatonales que no existen, mientras que utiliza la amarilla para resaltarles a las autoridades todo lo que no debería de estar, como coladeras destapadas o alguna estructura que pueda resultar peligrosa para el camino de los peatones.
Luego de marcar el peligro, el héroe, con casi 2,500 seguidores en Twitter y casi dos mil amigos en Facebook, toma una fotografía y la hace llegar a las autoridades, con la geolocalización del sitio en cuestión. Es un superhéroe del siglo XXI. “No hay que esperar a que la autoridad haga todo, nosotros como ciudadanos también podemos salir a la calle y recuperar nuestro espacio”, dice el joven que exalta el poder de la denuncia ciudadana en la resolución de este tipo de problemas.
Peatónito tiene el poder de mover los carros hacia atrás cuando invaden los pasos peatonales o las banquetas. “Y si no puedo bajarlos (de las banquetas), camino sobre los coches. Esta es una acción polémica que hago, pero trato de no dañar el coche. Me quito los zapatos, para simplemente ilustrar que este es el espacio del peatón. Si la autoridad no va a bajar al coche ni lo va a llevar al corralón como dicen las leyes, pues yo voy a caminar sobre él porque ese es mi espacio y esa es mi prioridad”, explica.
No quiere ser el único. “Otro superpoder de Peatónito –dice enfático el superhéroe-- es que está registrado bajo una licencia que es del dominio público. Entonces, quien sea se puede poner la máscara y salir a la calle sin pedir permiso, siempre y cuando cumpla los valores de ser pacífico y divertido. Si es violento ya no es Peatónito”.
“Entonces, ese es el mensaje que queremos transmitir, unir a más ciudadanos que se unan a esta lucha por el derecho a caminar y también llamarle la atención a las autoridades para que con nuestros impuestos realmente construyan una infraestructura peatonal adecuada, una ciudad más humana, con mejor espacio público y que caminar sea un placer, una actividad de recreación, que sea nuestro medio de transporte y que lo podamos gozar y caminar no sea un martirio”.
Algunos lo reconocen en las calles. Le dan la mano y le dan las gracias. Otros lo miran atento mientras actúa. Y tras unas horas con él y con la satisfacción del deber cumplido, se fue caminando confundiéndose entre los peatones. La máscara y la capa siempre puestas. Peatónito podemos ser todos.
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