Caro Quintero atraía a las mujeres con joyas costosas

Univision.com | Aug 14, 2013 | 10:30 AM

Ser narco en México

El narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero sigue dando de qué hablar a días de que fue liberado de una prisión de máxima seguridad. El capo mexicano, buscado por las autoridades estadounidenses, vivía rodeado de lujos y extravagancias en incluso regalaba joyas a aquellas que lo trataban bien.
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"Llegó con  un anillo de diamantes.'Quien me trate bien se lo queda'. Era gordo, feo, naquísimo pero a las jóvenes invitadas al cumpleaños les brillaron los ojos. Primero le ofreció el anillo a Bárbara, una sonorense temperamental que había llegado a Mazatlán en 1984", según un texto extraído del libro Cuando llegaron los bárbaros...Vida cotidiana y narcotráfico.
La investigación del libro y retomado por el periódico El Universal agrega que el narco mexicano les daba regalos ostentosos a las mujeres para que se portaran bien.
"Las mujeres se exhibían como si estuvieran en aparador para poder ser elegidas. La ambición las devoraba", según el testimonio de una chica llamada Bárbara, que publica el texto.
Bárbara dice que conoció a los traficantes que en esa época Rafael Caro Quintero tenía bajo su mandato junto con el narco Miguel Ángel Félix Gallardo.
Derroche sin limites
La joven también contó sobre las fiestas que Caro Quintero organizaba en donde había pistolas, diamantes, cocaína al por mayor sobre la mesa, desfiles de guapas veinteañeras de cuerpo perfecto, esclavas de oro con diamantes extravagantes y trajes impecables portados por los hijos de los narcotraficantes.
Según el texto Bárbara no hablaba de estos temas desde el año de 1986.
"Desgraciadamente éramos empleadas de la examante de uno. Nos caían todos. El capo aquel era propietario de un antro, que era una palapa con piso de madera donde un día me sacó a bailar", dijo según un extracto publicado en El Universal.
La mujer recordó que las fiestas de los capos le impresionaban  mucho.
"Muchas duraban 24 horas hasta que el trompetista tenía la boca floreada. Una vez Caro Quintero sacó la pistola. 'De aquí nadie sale hasta que yo lo diga'", explicó.
Su relato continuó al decir que de los negocios nadie hablaba hasta que fue detenido Caro Quintero en  Costa Rica en abril de 1985.
"En la fiesta del siguiente sábado se criticó mucho la aprehensión. Pero más se bromeó sobre una muchacha, presunta sobrina de un aspirante a gobernador de Jalisco, que estaba en la cama con él cuando llegó la policía", dijo.
Bárbara argumentó que no sabía que Caro Quintero era uno de los narcotraficantes más buscados por la DEA. E incluso contó que algunas ocasiones se reunió con las esposas de los narcos.
"Hablaron de cosas de mujeres, como la crianza de los niños. ¿Cómo le pones límites a un adolescente, si está viendo que su papá hace fiestas de 24 horas o se droga?", expresó.
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