Dreamers denuncian duras condiciones en la que viven inmigrantes en cárcel de Arizona

Univision.com | Aug 08, 2013 | 1:30 PM

En declaraciones exclusivas a NoticiasUnivision.com, uno de los liberados asegura que la batalla para frenar las deportaciones sigue en pie

Una de los nueve dreamers detenidos en Arizona el 22 de julio cuando intentaban ingresar sin permiso a Estados Unidos como parte de una protesta para frenar las deportaciones del gobierno de Barack Obama, aseguró el jueves a NoticiasUnivision.com que siguen adelante con la campaña mientras esperan su día en Corte para defender las peticiones de asilo.
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“Me siento más relajada. Me levanté a las 4 a.m. para bañarme y hablar con mi familia”, dijo Lizbeth Mateo. “Estoy muy emocionada, en libertad y de regreso a mi casa, pero no dejo de sentirme triste” por los inmigrantes que permanecen en el centro de detención de Eloy, ubicado en Tucson, sur de Arizona.
Mateo y los otros ocho jóvenes fueron arrestados en la frontera entre Arizona y México cuando intentaban ingresar a Estados Unidos sin autorización. Tres de ellos se encontraban en el país y 48 horas antes viajaron a México para unirse a otros seis mexicanos que habían sido deportados tiempo atrás por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La cárcel
“Hay muchas personas ahí adentro”, agregó. “Las condiciones no son muy buenas. Nos trataron mejor que a las demás mujeres. Un día antes que nos llevaran sacaron a todas las mujeres donde nos pusieron a nosotros. Donde había 50 sólo pusieron 15, cinco de nosotras incluidas. Y arreglaron los baños”, añadió.
La activista no hizo mayor referencia al trato que recibieron durante el tiempo de permanencia en el centro de detención de ICE, pero se refirió a las condiciones en la que vive el resto de inmigrantes arrestados. “Los baños de las otras mujeres no sirven, son peores, el agua está negra, no tienen agua limpia para tomar”.
Añadió que “las condiciones son muy feas en ese centro de detención. Trataron de maquillarlo. Había olor a pintura fresca. De los 25 cuartos, 12 de ellos están abajo y 13 arriba. Los de abajo estaban pintados y arreglados. Pintaron ciertas partes para que se vieran mejor. Ahí estuvimos”.
Contó además que son las reclusas las que pintan el recinto. “Les pagan $1 por día. Ellas arreglaron el lugar”.
Castigos, gritos, insultos
De las otras mujeres detenidas en el centro Eloy, Mateo dijo que “algunas han estado ahí meses, años, con maltratos, intimidaciones, gritos, insultos y castigos”. También se refirió a la existencia de una celda llamada ‘El Hoyo’, “donde a las mujeres las encierran y en algunos casos les quitan la comida o las castigan con cubetazos de agua. No las tratan bien”.
“Tienen muchas quejas. Hay un proceso para poner quejas, un formulario que llenas y lo entregas, y ellos mismos revisan esos casos y evalúan. Siempre regresan y les dicen que ‘no es válida tu queja, no encontramos que haya ningún tipo de violaciones a los derechos humanos’”.
Mateo anticipó que el grupo “no sabe todavía cuáles son los siguientes pasos”, pero que entre los proyectos está “publicar un informe” con las vivencias en el centro de detención Eloy.
“La vigilia continúa. Al tiempo que esperaremos nuestro día en Corte, vamos a seguir luchando para denunciar las deportaciones. Y ayudando a las familias de inmigrantes que han sido deportados de Estados Unidos o están en proceso de deportación”, detalló.
De los mensajes de apoyo que recibieron durante el tiempo que permanecieron presos, dijo “muchísimas gracias. No tenemos cómo pagar esto. Estamos impresionados. Esperaba que reaccionaran positivamente, pero no tanto como el apoyo que nos dieron”.
Durante la primera Administración de Barack Obama, el DHS deportó a más de 1.5 millones de indocumentados. El gobierno asegura que la mayoría tenía antecedentes criminales, pero grupos que defienden los derechos de los inmigrantes advierten que entre seis y siete de cada 10 expulsados no tenían antecedentes que pudieran en riesgo la seguridad nacional de Estados Unidos.
Alegres, pero cautelosos
La liberación de los nueve alegró a los dreamers, pero mantienen sus reservas y advierten que el peligro de la deportación sigue vigente.
“Creo que se está viendo algo diferente. Es parte de un proceso, han sido liberados, pero tienen que ir a su proceso de corte, enseñar que petición de asilo es verdadera y tienen que entender que no podemos cantar victoria hasta que no se les de el asilo”, dijo a NoticiasUnivision.com Gabriela Pacheco, Gaby Pacheco, una de las principales activistas del Bridge Proyect. “Hay que estar atentos, hay que asegurarse para que esto no pase y sean deportados”.
Pacheco agregó que “como no tenemos una reforma migratoria, se van a seguir viendo por toda la nación más y más cosas. Por el hecho que los liberaron no significa que van a parar las deportaciones. Eso es lo importante a resaltar, que las deportaciones siguen y el presidente Obama tiene el poder de detenerlas”.
“Yo creo que lo que vamos a escuchar ahora es que hay muchos casos en ese centro donde estuvieron los nueve en Arizona, donde sus derechos son violados. Hay que ver qué dicen”, indicó.
Centros en la mirilla
Los centros de detención de ICE se encuentran en la mirilla de organizaciones de derechos civiles y de los derechos humanos. A comienzos de semana el National Immigrant Justice Center (NIJC) advirtió que demandará a una cárcel del estado de Illinois por mantener en condiciones deplorables a inmigrantes sin papeles en proceso de deportación y en diciembre del año pasado el diario The Boston Globe denunció las condiciones en la que vivían miles de indocumentados a la espera de ser enjuiciados y/o deportados de Estados Unidos.
En octubre de 2012 la Unión Americana de Libertades Civiles de Massachusetts publicó los resultados de una investigación sobre las condiciones de derechos humanos para los inmigrantes detenidos por ICE en ese estado del noreste de Estados Unidos. El estudio demostró que existen cientos de inmigrantes que no han sido acusados de ningún crimen que pasan meses y a veces años en cárceles de los condados de Massachusetts bajo condiciones que violan sus derechos fundamentales.
Entre las violaciones de derechos, el reporte señala: las cárceles están más allá de sus capacidades, algunas a más del doble de capacidad; falta de libre acceso a baños; abuso de parte de guardias y agentes de ICE, incluso amenazas; uso de fuerza física e insultos racistas; detenidos que deben compartir celdas con criminales peligrosos; detención que dura más tiempo de lo legalmente aceptable; inspecciones superficiales de las cárceles que no resaltan problemas y que no crean consecuencias para las cárceles que no cumplen con sus responsabilidades ante los detenidos.
El proceso legal
Los nueve dreamers permanecen en libertad condicional en espera de presentarse ante un juez de inmigración para resolver sus casos de asilo. “Lo que significa es que ahora ellos pueden esperar el proceso de su asilo o esperar las cortes de inmigración en libertad”, explicó a NoticiasUnivision.com el abogado Ezequiel Hernández.
“Ellos no pueden ser deportados ya que están en espera de una Corte de Inmigración bajo la jurisdicción del Departamento de Justicia. Tampoco pueden viajar afuera de Estados Unidos pero sí podrán trabajar legalmente después de que tramiten un permiso de trabajo sobe la base de que están en espera de su cita en Corte”, agregó.
Hernández también dijo que los nueve dreamers “pueden sacar una licencia de manejar en base al permiso de trabajo”.
De acuerdo con la lista de espera de casos en las cortes de inmigración, los nueve dreamers tendrían una primera audiencia en 2014 “y la última en 2017. Durante todo este tiempo ellos no tendrán estatus, permanecen en proceso de deportación”, señaló Hernández.
Del día en Corte, el abogado dijo: “Este es el reto. Ellos tendrán que demostrar que caben en una clase social especial por la cual, si regresan a sus países natales, sus vidas sufrirían peligro, incluso hasta la muerte”, concluyó.
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