Niño mexicano humillado regresa a casa con su madre

Univision.com | Jul 28, 2013 | 4:58 PM

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El niño no es huérfano y su nombre real es Feliciano Díaz y no Manuel como se había informado anteriormente.

Feliciano concluyó el cuarto año de primaria

La Procuraduría General de Justicia del Estado de Tabasco entregó a su madre al menor tzotzil vendedor de dulces, que fue humillado por un funcionario municipal, con lo cual regresarán juntos a su lugar de origen en Chiapas.
Según detalla la agencia de noticias Notimex, la dependencia estatal precisó en un comunicado que a las 11:21 horas del domingo Feliciano "Manuelito" Díaz Díaz fue entregado a su mamá Andrea Díaz Pérez, de quien se desconocía su existencia.
La señora acreditó su parentesco, así como los estudios del menor, que cursa el cuarto año de primaria, recientemente concluidos.
Ante la presencia de visitadores de las delegaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de Tabasco y Chiapas, "Manuelito" se encontró con su madre.Asimismo, estuvieron presentes el coordinador General CAMVI-DIF Tabasco, la Directora de Derechos Humanos de la PGJE Tabasco y del Fiscal Especializado en Justicia Indígena de la PGJE del vecino estado.
La madre del niño informó que juntos retornarán a su domicilio en el Paraje Romerillo del municipio de San Juan Chamula, Chiapas.
No es huérfano ni se llama Manuel
El sábado, el Centro de Atención a Menores Víctimas de Tabasco realizó una reconstrucción de hechos en el caso del menor de origen tzotzil que sufrió abuso de autoridad por parte de empleados del ayuntamiento de Centro.
El niño, cuyo nombre real es Feliciano Díaz Díaz, acudió acompañado de una intérprete y de Antonio Villarreal, quien lo representa legalmente por parte del CAMVI del DIF.
De acuerdo con el semanario mexicano Proceso, también dijo que el menor vive con sus abuelos Salvador Díaz Pérez y Dominga Hernández Pérez en San Juan Chamula.
Este sábado Feliciano señaló a la fiscal del CAMVI, Teresa Guarda, el sitio exacto donde ocurrió el incidente con el inspector López Jiménez, quien se encuentra prófugo.
Su tía, que también se dedica a la venta de dulces y cigarros, detalló que hace una semana trajo al pequeño porque está de vacaciones y quería obtener ingresos para sus útiles escolares.
Feliciano, el menor mexicano de origen tzotzil que fue humillado por un funcionario público en Tabasco (sur de México), acudió el viernes en la noche a declarar, mientras trascendió que la agresión que sufrió el menor fue más grave de lo que se captó en video.
El pequeño rindió su testimonio ante el Centro de Atención a Menores Víctimas e Incapaces (CAMV) de la Procuraduría General de Justicia local.
La versión web del diario mexicano Milenio detalló que el menor se presentó ante las autoridades a la media noche del viernes, acompañado de su tía María Díaz Díaz, de una intérprete y del fiscal local, Fernando Valenzuela Pernas.
Manuel de ocho años, fue ubicado a unas cuadras del lugar donde el funcionario público Juan Diego López Jiménez lo obligó a tirar su mercancía al suelo, luego de quitarle las cajetillas de cigarros que el pequeño vendía.
Aunque las autoridades no dieron información sobre el testimonio que brindó el pequeño, sí trascendió que su declaración se integró a una averiguación previa en la que se giró una orden de localización y presentación en contra del ahora exservidor público, acusado de abuso de autoridad y robo con violencia moral.
En tanto, el mismo medio precisa que Carmen Torres Díaz, compañera de López Jiménez fue detenida y puesta a disposición de las autoridades acusada de omisión de impedir la comisión de un delito y encubrimiento por favorecimiento.
La agresión fue mayor
En tanto, Carlos Jiménez Góngora, el camarógrafo del canal local TVX que logró grabar el video que se hizo viral y causó indignación en redes sociales, afirma que la agresión fue aún mayor de lo que captó con su cámara.
Según la web de Excélsior, el camarógrafo indicó que no alcanzó a grabar lo más fuerte, la verdadera agresión: el exinspector jaloneó la canasta del niño.
Según su testimonio, el exfuncionario público quería arrebatarle la canasta al menor. El pequeño se aferra a ella, por lo que el ahora prófugo le dice que mejor tirara “todos los dulces, porque lo iba a remitir a la policía con todo lo que traía”, razón por la cual en las imágenes se ve al menor llorando y tirando sus dulces al suelo.
El prepotente hombre se sintió intimidado al darse cuenta de que estaba siendo grabado, además de que la gente que se encontraba alrededor comenzó a gritarle que dejara en paz al menor.
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