Francisco reitera ante más de un millón de jóvenes que la Iglesia no es una ONG

Univision.com | Jul 25, 2013 | 6:41 PM

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Un joven regaló solideo, gorro blanco, al Papa y este se aseguró de que el joven recibiera el suyo a cambio.

Papa habló en español en Copacabana

Cientos de miles de jóvenes provenientes de los cinco Continentes se reunieron el jueves en la playa de Copacabana de Río de Janeiro para dar la bienvenida oficial al papa Francisco a la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
Los organizadores confirmaron que asisten fieles de 190 países.
En un ambiente festivo y desafiando el mal tiempo reinante, con una lluvia que no da tregua, el Papa reiteró que la Iglesia no es una ONG al tiempo que los jóvenes acogieron al Sumo Pontífice de la Iglesia Católica como a una estrella del pop entre cánticos, vivas y con miles de banderas.
"Esta es la juventud del Papa" fue uno de los lemas más entonados por los muchachos.
El papa Bergoglio llegó al encuentro con los jóvenes en el papamóvil en el que recorrió todo el paseo marítimo de Copacabana, de cuatro kilómetros de largo, hasta el lugar donde se fue construido el palco, a un costado de la playa.
Miles de jóvenes le acompañaron en el trayecto y Francisco. El Papa, sonriente, besó a niños, saludó a jóvenes y no dudó en quitarse el solideo y cambiarlo por otro que le entregó un joven sacerdote.
Clima de fiesta y rezos
Jóvenes provenientes de Latinoamérica, China, o África se rindieron ante el entusiasmo y las sonrisas de Francisco e hicieron lo impensable para lograr una imagen del pontífice: se colgaron de árboles y señales de tránsito, corrieron como atletas en olimpiada, al tiempo que gritaban como si estuvieran un concierto de rock, reportó The Associated Press.
En una jornada historica, los fieles combatieron el inusual frío que esta semana golpea Río de Janeiro no solamente con abrigos, bufandas y gorros, sino con el calor de la multitud. En el cielo de uno de los balnearios más famosos del mundo, helicópteros sobrevolaban el área de la Playa de Copacabana y embarcaciones patrullaban la Bahía de Guanabara. Francisco por estos días es el hombre más custodiado del mundo: más de 10 mil policías y soldados blindaron Río de Janeiro.
Los famosos hoteles y apartamentos de lujo adornaron sus balcones de blanco y amarillo, los colores del Vaticano.
Palabras de aliento
"¡Son ustedes tantos, llegados de todos los continentes!", dijo el papa. "Distantes a veces no sólo geográficamente, sino también desde el punto de vista existencial, cultural, social, humano. Pero hoy están todos, más bien, hoy estamos aquí, juntos para compartir la fe y la alegría del encuentro con Cristo".
Durante la ceremonia el arzobispo de Río de Janeiro, Orani Joao Tempesta, le dio la bienvenida al Papa. Tempesta subrayó que la presencia de Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud y dijo que su visita fortalece a muchos de ellos entristecidos "en un mundo de consumismo, egoísmo, desigualdades y falsas alegrías".
Recordó que el Papa ya ha dicho en diferentes ocasiones -la última este jueves ante jóvenes argentinos- que la Iglesia no es una ong y que por ello la presencia de Bergoglio les ayuda a testimoniar a Cristo por todo el mundo.
Francisco dijo que era uno más de los jóvenes que se congregaron en Río de Janeiro por invitación del Papa Benedicto XVI, para quien pidió un aplauso de gratitud.
El papa contó que antes de venir a Río le pidió a Benedicto XVI que le acompañara con la oración. El papa emérito se lo garantizó y le dijo que seguiría la JMJ por televisión. "Así que ahora nos está viendo", dijo.
'La belleza del rostro joven de Cristo'
Francisco saludó a los asistentes y lo primero que hizo fue recordar a la joven Sophie Moriniere, que falleció en un accidente de tráfico en la Guayana francesa cuando se dirigía con otros jóvenes a Río para la JMJ.
Francisco pidió un minuto de silencio en memoria de Moriniere y solidaridad con los heridos.
"Veo en ustedes la belleza del rostro joven de Cristo, y mi corazón se llena de alegría. Recuerdo la primera Jornada Mundial de la Juventud a nivel internacional. Se celebró en 1987 en mi ciudad de Buenos Aires. Guardo vivas en la memoria estas palabras de Juan Pablo II a los jóvenes: "¡Tengo tanta esperanza en vosotros! Espero sobre todo que renovéis vuestra fidelidad a Jesucristo y a su cruz redentora", dijo el Papa.
Destacó también el gran número de jóvenes: ¡Son ustedes tantos! Llegados de todos los continentes, distantes, a veces no sólo geográficamente, sino también desde el punto de vista existencial, cultural, social, humano. Pero hoy están aquí, o más bien, hoy estamos aquí, juntos, unidos para compartir la fe y la alegría del encuentro con Cristo, de ser sus discípulos".
El Obispo de Roma, uno de los tìtulos que posee el Sucesor del Trono de San pedro, señaló que en estos días Río se ha convertido en el centro de la Iglesia, "en su corazón vivo y joven, porque ustedes han respondido con generosidad y entusiasmo a la invitación que Jesús les ha hecho a estar con él, a ser sus amigos".
Año de la Fe
Francisco manifestó que ver el mar, la playa y a todos los jóvenes le recordó el momento en que Jesús llamó a sus primeros discípulos a orillas del lago de Tiberíades.
"Hoy Jesús nos sigue preguntando: ¿Quieres ser mi discípulo? ¿Quieres ser mi amigo? ¿Quieres ser testigo del Evangelio? En el corazón del Año de la fe, estas preguntas nos invitan a renovar nuestro compromiso cristiano" añadió el Papa, que subrayó que ha venido a Río a confirmar a los muchachos en la fe.
"Hoy he venido a confirmarles en esta fe, la fe en Cristo vivo que habita en ustedes, pero he venido también para ser confirmado por el entusiasmo de su fe. Les saludo a todos con gran afecto. A los aquí presentes y a los que nos siguen en todo el mundo a través de la radio, la televisión e internet. A todos les digo: ¡Bienvenidos a esta gran fiesta de la fe!", señaló.
Durante la ceremonia un grupo de 150 jóvenes presentaron una representación de la fe del pueblo brasileño, titulada "Río de fe" y después cinco jóvenes, uno por cada continente dieron la bienvenida al papa.
Las banderas de todos los países de donde proceden los asistentes fueron llevadas al palco. El Papa cerrará el acto con un discurso.
Habló en español
El papa Francisco sorprendió el jueves cuando empezó a pronunciar buena parte de su discurso en español en su visita a Copacabana, informó The Associated Press.
Aunque en otros eventos, el santo padre había hablado principalmente en portugués, con breves fragmentos en español, en su visita a Copacabana el idioma que ha predominado es el de su natal Argentina, frente a una multitud ferviente de miles de jóvenes que hacen ondear banderas de sus países.
"Río se convierte en el centro de la Iglesia" esta semana, dijo el pontífice en tono emotivo.
El papa también pidió un minuto de silencio por la muerte de un joven de Guayana que falleció en un accidente en su camino a Río de Janeiro.
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