Crece el fantasma del "Plan B" de la reforma migratoria

Univision.com | Jul 15, 2013 | 5:15 PM

Republicanos presionan para consolidar estrategia que impide al pleno de la Cámara debatir proyecto

Tres semanas después de la aprobación en el Senado de un plan de reforma migratoria con ciudadanía, el escenario se complica para millones de inmigrantes indocumentados.
Para que se convierta en ley debe aprobarlo la Cámara de Representantes, pero los republicanos -que controlan la cámara- establecieron dos reglas clave: debatirán su propia iniciativa de ley y no enviarán a la consideración del pleno ninguna propuesta que no tenga el respaldo de la mayoría de la mayoría.
Los republicanos controlan 234 asientos en la Cámara de Representantes. Para que la regla anunciada por Boehner se cumpla, hacen falta 118 votos para abrir el debate. “No hay suficiente voto republicano en estos momentos”, dijo a Univision.com el legislador Joe García (demócrata de Florida).
Sin embargo, García dijo que existen votos suficientes para que la reforma migratoria se apruebe en estos momentos. “Por lo menos el 95% de los demócratas la respalda”, aseguró.
El 95 por ciento del voto demócrata citado por García equivale a 196-197 votos de los 201 de que dispone la minoría. “Y entre 60 a 70 republicanos que sí apoyan la reforma migratoria”, hay votos suficientes para alcanzar la cuota de 218. Pero la regla de Boehner se mantiene y nada indica que será cambiada.
El Plan A
El líder del Senado no pierde las esperanzas y no niega la existencia de un Plan B. “El senador Harry Reid está completamente enfocado en el Plan A: aprobar una reforma migratoria con camino a la ciudadanía”, dijo su oficina de prensa a Univision.com la tarde del lunes.
Reid logró a finales de junio que el pleno del Senado aprobara el plan S. 744 que legaliza a millones de indocumentados que carecen de antecedentes criminales y están en el país desde antes del 31 de diciembre 2011. Es el proyecto que la Cámara de Representantes no quiso aceptar la semana pasada y optó por una versión propia.
La Casa Blanca mantiene la postura que esgrime desde antes de la reelección de Barack Obama en noviembre del año pasado. “El Presidente continua dejando en claro la importancia de lograr una reforma migratoria”, dijo en una declaración de prensa a Univision.com. “La Administración ha tomado una serie de pasos para enfocar nuestros recursos y hacer que el cumplimiento de ley de inmigración sea más estratégico”.
También recordó que “finalmente, hasta que la ley no cambie, tendremos que hacer cumplir las leyes actuales. Por eso es importante que el Congreso avance pronto y arregle nuestras leyes migratorias”.
En los últimos cuatro años fiscales el gobierno de Obama rompió cuatro récords sucesivos de deportaciones, el último con casi 410 mil.
“La única manera de abordar las preocupaciones que existen con las deportaciones es arreglar la ley.”, concluyó la Casa Blanca.
La oficina Luis Gutiérrez (demócrata de Illinois), integrante del Grupo de los Siete que redacta un plan de reforma migratoria en secreto, dijo a Univisión.com que el legislador "apoya el Plan A, un plan bipartidista que legaliza a los inmigrantes indocumentados, tiene un camino a la ciudadanía que se puede conseguir, deja los inmigrantes venir legalmente en el futuro, y reúne familias.  No hay plática de nada diferente ni nada menos en este momento".
Futuro incierto
La semana pasada, en vísperas de una reunión de la bancada republicana para decidir si debatía o no el proyecto de reforma migratoria, la analista republicana Helen Aguirre Ferré dijo a Univision.com que el proyecto final no se iba a parecer al del Senado, y que “no incluye un camino hacia la ciudadanía ni una residencia permanente para los indocumentados, aunque sí van a tener visas o permisos de trabajo temporal tipo TPS”.
“Estas visas serán renovables”, aseguró. Y añadió que "de acuerdo a fuentes dignas de todo crédito" el plan del Grupo de los Siete "tampoco incluirá ni la residencia ni la ciudadanía" para los indocumentados.
El congresista Mario Díaz-Balart (republicano de Florida), uno de los integrantes del Grupo de los Siete que redacta en secreto un plan de reforma migratoria en la Cámara, ha dicho que el proyecto incluye la ciudadanía, mientras que una fuente familiarizada con el proceso desmintió las declaraciones de Aguirre y dijo que “sí tiene ciudadanía”, por tanto incluye la “residencia”.
Si bien los desmentidos a Aguirre se relacionan con la posibilidad de que al final del día la Cámara de Representantes apruebe una reforma migratoria sin residencia y sin ciudadanía, este lunes las preocupaciones están puestas en un escenario imprevisto: que la Cámara no apruebe nada y con ello se muera el debate.
Guerra de nervios
Una fuente consultada por Univision.com dijo que si no pasa la reforma migratoria en el Congreso, obligaría al presidente Barack Obama a tomar acciones porque le caería “gran parte del peso”, y que dentro de esas acciones podría tenerse en cuenta lo que dijo Aguirre, “visas o permisos de trabajo temporal tipo TPS” y ampliar la Acción Diferida.
“Esto no estaría fuera de la realidad”, dijo el abogado Ezequiel Hernández, un experto en la ley migratoria. “Sí creo que un tipo TPS es posible y seria una oportunidad para el Presidente donde él puede mandar una directiva al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para darle protección temporal a los 11 millones (de indocumentados) y así poder protegerlos de una deportación teniendo el respaldo de congresistas”.
Hernández agregó que el riesgo de una medida de este tipo es “olvidar el tema y las gentes comiencen a sentirse conformes  sólo con no ser deportadas”.
Dijo además que el Plan B sería una estrategia para “parar las deportaciones” que aumentaría la presión a los republicanos en 2012, cuando se lleven a cabo las elecciones de medio tiempo y se renueve el Congreso.
No es negociable
Organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes dijeron que el tema de la reforma migratoria con ciudadanía no es negociable. “Cualquier propuesta que avance una reforma migratoria justa y amplia tendrá el apoyo de nuestra comunidad”, dijo a Univision.com Jorge Mario Cabrera, director de comunicaciones de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA). “Otras medidas que no conlleven a la ciudadanía no responden al mandato de los votantes en noviembre pasado y podrían deteriorar mucho más a un sistema de leyes migratorias cruel e inhumano que necesita soluciones amplias inmediatamente”.
Del Plan B el activista dijo que se trataría de una medida intermedia “que no resuelve la situación” e invitó a la comunidad a seguir presionando “fuerte a los Congresistas para que cuando se lleve a votación un proyecto de ley en la Cámara Baja, éste sea reforma migratoria justa y humana con vía a la ciudadanía”.
“El tema de una legalización con ciudadanía no es uno que se puede negociar e intercambiar o remplazar por procesos que no logren sacar a los inmigrantes indocumentados de las sombras”, dijo Cabrera. “Toda persona con estado legal que no es ciudadano estadounidense puede ser deportada en cualquier momento y por una u otra razón, ya sea existente en los códigos o agregada después para satisfacer caprichos políticos. Es por eso que es tan necesario luchar por lo justo, lo necesario, lo correcto para que estas familias no sigan siendo destrozadas”.
Inundación de mensajes
El activista Juan José Gutiérrez, director del movimiento Vamos Unidos USA en Los Angeles, California, dijo que “no es cuestión de apoyar o no apoyar el Plan B” y que de llegar a ponerse en vigor “no soluciona la urgente necesidad que tienen los indocumentados: que regularicen sus permanencias”.
Gutiérrez señaló que si se procede a implementar una medida con estas características, “será poco lo que pueda hacerse para detenerlo”.
Las principales organizaciones nacionales que defienden los derechos de los inmigrantes y quienes se oponen a la legalización de los indocumentados reiteraron llamados a inundar la Cámara con mensajes y llamados a favor y en contra de la legalización de los indocumentados.
Durante el debate migratorio de 2007 la planta telefónica del Congreso colapsó. Reportes indican que la mayoría de las llamadas rechazó un plan amplio. El senador Bob Menéndez (demócrata de Nueva jersey) dijo la semana anterior al periodista Jorge Ramos, presentador del programa Al Punto de la Cadena Univision, que este año el resultado será inverso, favorable a la reforma amplia.
A su vez, el Sindicato Internacional de Trabajadores de Servicios (SEIU) recordó que tiene vigente una campaña de envío de mensajes al Congreso para que los legisladores tengan en cuenta la opinión de sus electores al momento del debate.
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