Biciclown, una vuelta al mundo que arranca sonrisas

EFE | Jul 15, 2013 | 12:25 PM

Por Carlos Galán Feced

Álvaro Neil es un "payaso de nacimiento", abogado de profesión, de 46 años, que recorre estos días América partiendo del norte de México. Con su proyecto "Millas de sonrisas alrededor del mundo" pretente despertar en la gente "el deseo de cumplir un sueño" y quiere "llevar una sonrisa por el mundo".
Álvaro Neil es un abogado que trabaja en una notaría de Madrid, cuando un día se pone a hacer cuentas y descubre que, si quiere viajar por los más de 150 países que hay en el mundo, partiendo de una expectativa de vida de unos 75 años, no le es suficiente con dedicar el mes de vacaciones al año que el trabajo le permite.
Así que decide dejar de salir con sus amigos, empezar a ahorrar y renunciar al trabajo, y el 19 de noviembre de 2004 a las 10 de la mañana abandona su natal Oviedo (Asturias, España) y marcha a recorrer los cinco continentes acompañado de su bicicleta, convirtiéndose en el "biciclown".
Atrás quedaron los amigos, sus cuatro hermanos y una hermana, la relación con su novia y su madre llamándolo loco.
"Aquel loco tenía razón (...), porque estoy cumpliendo mi sueño", replica ahora desde México, a donde ha llegado después de más de 75,190 millas, 67 países, 59 actuaciones y 3,150 días.
Por primera vez en México
Este "payaso de nacimiento" de 46 años recorre estos días América, donde dio su primer show el pasado 31 de mayo en Saltillo, al norte de México.
De este país dijo que lo mejor es la gente, por su calidez, bondad y educación, y que lo peor es esa misma gente detrás de un volante.
"(El coche) es una máquina peligrosa, y la manejamos como si no lo fuera", criticó quien fue arrollado por uno de ellos, lo que le dejó herido, con la bicicleta destrozada y con una inquina hacia estos que no trata de disimular.
Sobre la reforma migratoria que se está tramitando en EE.UU. y que contempla la regulación de 11 millones de inmigrantes y el fortalecimiento de la frontera con México, Neil dijo a la  Efe estar al corriente y tener amigos mexicanos que esperan la regulación, y sostuvo que "la economía de EEUU no se sostiene si no es gracias a la mano de obra ilegal".
Una vez termine en México, el payaso irá a Cuba, donde intentará actuar en la cárcel de la base estadounidense Guantánamo, para volver a pasar por México y dirigirse hacia el sur con la idea de ofrecer magia, humor y espectáculo en Guatemala, El Salvador, Honduras...
Millas de sonrisas
En una charla en la capital mexicana, Álvaro Neil dijo querer despertar en la gente "el deseo de cumplir un sueño" y "llevar una sonrisa por el mundo".
Para ello puso en marcha su proyecto "Millas de sonrisas alrededor del mundo", con espectáculos gratis en los países que recorre dirigidos a "cualquier persona que sufre marginación social, económica o cultural. Especialmente quienes han sido objeto de  violencia física o síquica o han vivido catástrofes naturales".
Pero ante todo el "biciclown" tiene claro que solo si uno es feliz puede hacer felices a los demás: "La sonrisa que no puede faltar es la mía", comentó.
Una vez conseguida esa, y que no debe ser dada por hecho ("el payaso no siempre está alegre, es un ser humano"), este abogado ciclista se lanza a arrancar carcajadas en niños y adultos.
"Hacer reír a un adulto es mucho más gratificante" porque es "más difícil de conseguir", ya que estos "tienen problemas de prejuicio y problemas de hipoteca y de deudas", explica.
En sus viajes por Europa, África, Asia, Oceanía y América, Álvaro Neil se ha dado cuenta de que "la gente es bastante semejante y que todos se ríen con un payaso" y que "los países más desarrollados económicamente son menos hospitalarios con el viajero": "La economía es lo que cambia a veces la mentalidad de las personas".
Viajar por los cinco continentes es una idea que le eligió a él,  y una "medicina" contra el racismo, los prejuicios y las manías: "Debería ser obligatorio que todas las personas del mundo viajaran al menos un año, y a ser posible en bicicleta", afirma.

En compañía de 'Karma'

Su tercera y actual bicicleta de montaña, compañera inseparable a la que compara con una esposa o su brazo porque siempre irá con ella, se llama "Karma" y circula con una bandera de Asturias y muñecos como un alce, una flor y el "patito Daisy", al que conoció en Japón, donde actuó por los damnificados por el tsunami de 2011.
En ella carga también siete alforjas con comida, medicinas, herramientas, "cosas de payaso", una tienda de campaña y un saco de dormir, sobre el que se ha acostado en desiertos, templos, sobre piedras o en cementerios: "El lugar más tranquilo, porque el único que roncas eres tú", bromea ante los asistentes a la charla.
"Solo una cosa no puede faltarte". "¿La bici?", pregunta uno de ellos. "No, el coraje. Cuando uno está decidido, no hay pared suficientemente gorda que pueda pararte", responde.
Este payaso de profesión y sin reglas, de nariz grande y sonrisa frecuente que le achina los ojos, capta con bromas, conocimientos, anécdotas y simpatía a un público con la mirada fija y que asiente con la cabeza varias veces.
A ellos les cuenta cómo en un McDonalds de EEUU le confundieron con un vagabundo, las cuatro malarias cerebrales que ha sufrido, lo rico que le pareció comer mono en Camerún sin saberlo, la necesidad de cumplir los sueños para ser feliz ("si no (...), hemos fracasado") y las ventajas de desplazarse en bicicleta.
Las razones "objetivas" para ensalzar este vehículo, al que considera su casa y que llega a pesar con todo 187 libras, se basan en que puede llevar su propio peso 10 veces, es "el mejor descapotable posible" y permite ver el mundo porque "viajas a la velocidad de lasmariposas".
Este mago ciclista, que no usa casco y pide al respecto concienciación pero no obligación, habla español, inglés, francés, italiano y portugués, y sabe algo de japonés, árabe y swahili, entre otras lenguas. Pero se expresa sobre todo con la risa, un "lenguaje universal" que es "la distancia más corta entre dos personas".
"La vida es un viaje"
Todos estos viajes, que en realidad empezaron en 2001 con un prólogo de 10 países en año y medio, son posibles gracias a que el 60% de lo gastado lo recupera con las charlas y la venta de sus tres libros y cuatro documentales; entre otras cosas, recibe un 20% por donaciones y el otro 20%, de patrocinadores para material.
Cuando los acabe dentro de cuatro años regresará a España, donde no sabe qué plan le espera ni le preocupa, pero donde ve que hay "una crisis moral tanto como económica. Una crisis de destino: la gente no sabe qué hacer con su vida".
Su receta es "seguir los sueños (...), escuchar al corazón y vivir intensamente", explica el "biciclown", para quien la vida es un viaje y un descubrimiento, y en la que ha tenido que dejar atrás a mucha gente a la que considera su familia elegida.
"Lo más duro del camino siempre es despedirse de la gente que has conocido, que te ha alojado, te ha dado todo... y no saber cuándo volver a verla", lamenta.
Después de todas esas experiencias, dificultades, encuentros y despedidas, Álvaro Neil echa la vista atrás y analiza estos 3,150 días de viaje: "Lo mejor de estos 9 años es haber sido capaz un día de escuchar la vocecita interior que me decía 'vive tu sueño'". Eso es lo que el Biciclown quiere para los demás.
©EFE
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