Estados Unidos construyó un millonario cuartel fantasma en Afganistán

EFE | Jul 12, 2013 | 9:46 PM

Costó 34 millones de dólares

El Pentágono está pensando en desmantelar un flamante cuartel en medio del desierto afgano que nunca se ha utilizado y que costó 34 millones de dólares, pese a que la Casa Blanca aseguró que lucha contra ese tipo de gastos innecesarios.
Las instalaciones de Camp Leatherneck, que ocupan unos 64 mil metros cuadrados y se han estado construyendo desde finales de 2011 hasta comienzos de este año, cuentan con lo último en aparatos de aire acondicionado, oficinas y un moderno mobiliario que nunca ha sido usado por las tropas y que los comandantes en zonas de combate en Afganistán nunca pidieron, según un artículo publicado por el diario The Washington Post.
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, no ha querido referirse en concreto a este proyecto criticado como un ejemplo de los desmanes del Pentágono y ha asegurado que el presidente Barack Obama "siempre ha mantenido como prioridad luchar contra los gastos innecesarios".
Incluso este año, uno antes de que se ejecute la retirada de las tropas de combate estadounidenses y finalice la misión de la OTAN en Afganistán, han estado llegando al cuartel butacas para una sala de cine, según aseguraba el Post.
Finalmente, esta primavera los generales estadounidenses en Kabul decidieron poner freno a nuevos gastos.
Su uso fue innecesario
El Pentágono y la administración estadounidense decidieron habilitar los fondos para levantar el cuartel, situado en la sureña provincia de Helmand, en 2009, cuando se decidió incrementar la ofensiva contra los talibán en el suroeste de Afganistán.
No obstante, el proyecto, que fue denunciado como innecesario por oficiales de los marines desde 2010, comenzó a ejecutarse justo cuando la Casa Blanca tomó la decisión de reducir el contingente de tropas en Afganistán.
Cuando en noviembre de 2011 comenzaron las obras, Obama ya había anunciado una reducción de la ofensiva en la zona.
La presencia de los marines en el suroeste afgano pasó de 20 mil efectivos a siete mil en 2012, mientras que ninguno de los mandos sobre el terreno consideró necesario hacer uso de las nuevas instalaciones.
©EFE
Commentarios