En Miami: una gran oreja virtual para espiar a Latinoamérica

Univision.com | Jul 10, 2013 | 7:08 PM

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Gerardo Reyes, de Univision Investiga, nos cuenta cómo opera este sistema de espionaje masivo que está causando un creciente malestar en la región.

Asoman detalles del espionaje de EEUU

Por: Gerardo Reyes
Un correo electrónico desde Ocosingo, México, un comentario en Facebook escrito en Belén do Para, Brasil, o un pago con tarjeta de crédito en Baracoa, República Dominicana, todas esas actividades pueden ser interceptadas por el gobierno de Estados Unidos desde un edificio de Miami.
El edificio de 750, 000 pies cuadrados, conocido como Punto de Acceso Nacional a las Américas, está situado en el número 50 del noreste de Miami y la calle novena, muy cerca del American Airlines Arena. Podría pasar como otra construcción más del centro de la ciudad si no fuera por unas enormes antenas satelitales en forma de tanques circulares instaladas en el techo.
Las actividades secretas de estaciones como las de Miami, operadas por empresas privadas de comunicación, están causando un creciente malestar en América Latina, agudizado por revelaciones de espionaje en la región del ex analista de la NSA, Edward Snowden.
Cable submarino
Tras las paredes de la mole de seis pisos, construida para resistir huracanes de categoría cinco, la NSA tiene acceso a un cable submarino de fibra óptica que conecta a Estados Unidos con América Latina.
“Básicamente puede interceptar todas las comunicaciones desde y hacia América Latina en una sola parada”, explicó a Univisión el experto James Bamford.
El cable que llega a una playa de Hollywood, Florida y de allí se deriva al edificio operado por Verizon-Terremark, una filial de la segunda compañía más grande de comunicaciones de Estados Unidos. Por ley, las empresas de comunicaciones deben facilitar la operación a la NSA a través de acuerdos secretos.
Secretos de la NSA
Bamford, autor del libro The Shadow Factory, sobre los secretos de la NSA, sostiene que los equipos tienen capacidad de captar información a través de selectores de direcciones de correos electrónicos, nombres de personas o palabras claves.
“Es el equivalente a hacer una búsqueda de Google, así que usted puede poner todo lo que usted está interesado en encontrar y si ese correo electrónico aparece o hay una llamada telefónica del teléfono que usted busca, entonces la NSA lo toma”, agrega Bamford.
De acuerdo con uno de los directivos de Terremark, citado por Bamford en su libro, cerca del 90 por ciento del tráfico entre Estados Unidos y Suramérica pasa por estas instalaciones de Miami.
Al filo de la ley
Las restricciones legales para “succionar” los datos de los cables submarinos no son mayores. En principio el gobierno lo puede hacer sin ninguna orden judicial y almacenarlos en sus gigantescas bodegas virtuales. Esa actividad no es considerada interceptación. Ahora, si la NSA considera de interés para la seguridad nacional conocer el contenido de las comunicaciones, solo necesita una orden judicial si hay una participación en la actividad de un ciudadano estadounidense.
“Pero si son comunicaciones con América del Sur, siempre y cuando el objetivo sea la comunicación en América del Sur o de allí a otro país o a otro continente como Europa, entonces no hay ninguna restricción [legal] a lo que intercepten”, aclaró Bamford.
Un vocero de la empresa que opera la estación en Miami dijo a Univisión que la compañía no comenta sobre asuntos de seguridad nacional. Las relaciones con el gobierno de Estados Unidos son cercanas. En el 2011, la entonces directora de asuntos federales de la firma, Jamie Dos Santos fue nombrada como miembro del comité que asesora al presidente Obama en materia de comunicaciones de seguridad nacional (Security Telecommunications Advisory Committee).
No es nuevo
Aunque la sistemática intromisión desde Miami ocurre desde una década, las revelaciones de Snowden han desatado una ola de protestas en la región.
Esta semana el diario brasileño O’Globo informó que ese país ha sido uno de los principales blancos del espionaje de NSA, según documentos obtenidos por Snowden. O Globo agregó que Argentina, Ecuador, México y Venezuela también estuvieron en el rada de la NSA a fin de recaudar información sobre temas de energía, petróleo y compras militares.
“Es una paradoja y diríamos que es una ética falsa, lo que estamos viendo es que los que llevan a cabo estas prácticas de espionaje constantemente nos hablan de ética”, dijo el analista mexicano Gabriel Soda.
El Departamento de Justicia no respondió un cuestionarios sobre el tema enviado por Univisión y en el que se pedía casos criminales que se hubieran abierto en Estados Unidos gracias a las interceptaciones de las comunicaciones en el centro de operación de Miami.
Madeja de cables
El mapa de las comunicaciones internacionales de América Latina está rodeado de una madeja de cables submarinos de fibra óptica que transmiten millones de datos en minutos.
Las dos grandes arterias de estas comunicaciones son el South American Cable (SAC) y el Panamerican Cable (PAC). El primero sale de Uruguay y va tocando varias ciudades de Brasil, desde Sao Paulo, al sur, hasta Fortaleza, al norte. Desde allí da un gran salto hasta Puerto Rico para luego bifurcarse. Una extensión se dirige hacia Hollywood, Florida, donde funciona el Punto de Acceso Nacional de las Américas, y la otra a Brookhaven, New York. El PAC arranca en Chile, conecta con el Perú, pasa por Panamá, Costa Rica y México antes de aterrizar en California.
Los cables están operados por Level Three, una compañía que cotiza en NASDAQ  y cuyo mayor accionistas, con un 31.46% de la propiedadad, es Southeastern Asset Management, Inc., una corporación de Tennessee.
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