La historia secreta del caso Snowden

Univision.com | Jul 01, 2013 | 9:23 PM

El papel de Julian Assange en un caso que acapara las portadas de los medios en todo el mundo

Por: Casto Ocando Univisión Investiga
La entrega de un salvoconducto del gobierno de Ecuador al ex agente de la CIA y ex contratista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), Edward Snowden, generó una crisis en el sector diplomático del país andino, de acuerdo a documentos y comunicaciones a los que tuvo acceso exclusivo Univisión. Las evidencias mostraron contradicciones en el gobierno ecuatoriano tanto por la expedición del documento como por la participación en el caso del fundador de Wikileaks, Julian Assange, asilado en la sede diplomática de Ecuador en Londres.
El salvoconducto fue elaborado antes de que Snowden saliera de Hong Kong rumbo a Moscú, y efectivamente le fue entregado al ex agente de inteligencia en Hong Kong, según reveló el propio Snowden en una carta de agradecimiento enviada a Correa y divulgada este lunes.
Correa ya había admitido públicamente que el cónsul de Ecuador en Londres, Fidel Narváez, le había entregado el salvoconducto a Snowden, agregando que el documento “no tenía validez”.
“No he sabido que Snowden estaba camino a Ecuador. Estaba en Hong Kong, no sé por qué fue a Rusia, y ante la desesperación de que le iban a quitar el pasaporte e iba a ser capturado, nuestro cónsul (en Londres) comete un grave error y le da un salvoconducto sin ninguna validez, sin conocimiento del gobierno y sin autorización”, declaró el mandatario.
Correa también negó que él personalmente hubiese tenido conocimiento del salvoconducto, afirmando que se encontraba en un “bosque” en las afueras de Quito, sin cobertura telefónica, cuando el documento fue creado en Londres en la mañana del sábado 22 de junio.
Univision estableció que por lo menos cuatro importantes diplomáticos y tres altos asesores del gobierno de Quito, incluyendo el canciller Ricardo Patiño Aroca, y el asistente jurídico de Rafael Correa, tuvieron conocimiento y participaron de las gestiones diplomáticas para ayudar a Snowden.
El cónsul de Ecuador en Londres, Fidel Narváez, elaboró el documento especial para garantizar protección a Snowden en caso de que tuviera que trasladarse, cuando el ex agente norteamericano aún se encontraba en Hong Kong, y aún no había oficializado su petición de asilo.
El documento, que ofrecía a Snowden protección para trasladarse a territorio ecuatoriano con fines de obtener el asilo político, fue elaborado por el vicecónsul Javier Mendoza y editado por el cónsul Narváez tras 48 minutos de revisión, de acuerdo a la metadata del documento.
“El Cónsul General del Ecuador en Londres, concede el presente SALVOCONDUCTO a favor del ciudadano, cuyos datos constan a continuación. Este documento, se extiende para permitir el traslado directo de su titular al territorio de Ecuador para propósito de asilo político. Se solicita a las autoridades correspondientes de los países en tránsito se dignen prestar las facilidades del caso, a fin que el portador del presente documento pueda culminar su viaje de destino al Ecuador”, indica el documento.
De acuerdo a comunicaciones revisadas por Univisión, tras emitir el documento, Narváez viajó ese mismo día a Moscú. En una comunicación el lunes 24 de Junio a la embajadora en Reino Unido, Ana Albán, el cónsul le notifica que ya lleva dos días en Moscú, y que se desplazó con autorización del canciller Ricardo Patiño Aroca y su asesor José María Guijarro, alias Txema, un español del Centro de Estudios Políticos y Sociales de Madrid, que asiste a Patiño en temas de política exterior. Según Narváez, su viaje tenía como propósito respaldar al embajador ecuatoriano en Rusia, Patricio Chávez.
El traslado de Snowden
El fundador de Wikileaks estuvo detrás de la decisión de Snowden de salir de Hong Kong para buscar un lugar más seguro. Assange estaba gestionando ante el gobierno de Islandia un asilo político para Snowden, según reveló en una teleconferencia de prensa. El 23 de junio, un día después de la elaboración del salvoconducto en Londres, Snowden voló a Moscú acompañado por la asistente de Julian Assange, Sarah Harrison, una atractiva activista veinteañera que según la publicación británica The Sun ha sostenido un romance con el propio Assange.
A su llegada al aeropuerto moscovita, diplomáticos ecuatorianos intentaron reunirse con Snowden en la terminal E del Aeropuerto, donde se encuentra el hotel, según reportes de La Voz de Rusia. Ese mismo día el canciller Patiño anunció en su cuenta de Twitter desde Vietnam, donde se encontraba de visita, que su gobierno había recibido una petición de asilo político por parte del ex agente norteamericano.
Una portavoz de Wikileaks, Kristinn Hrafnsson, declaró además que su organización había ayudado a Snowden a aplicar por el asilo ante el gobierno de Ecuador.
La situación de Snowden, sin embargo, se complicó el mismo día de su llegada a Moscú, debido al anuncio del Departamento de Estado norteamericano de que el pasaporte de Snowden había sido revocado.
Al día siguiente, lunes 24, Assange anunció que Snowden estaba a punto de trasladarse a Ecuador en un vuelo con escala en un tercer país, posiblemente Cuba o Venezuela, y dijo que el ex agente se encontraba en un lugar seguro, dentro del aeropuerto de Moscú, esperando el traslado a su destino final.
Salvoconducto conocido
La emisión de un salvoconducto a nombre de Snowden fue conocida por el abogado Alexis Mera, uno de los asesores más cercanos al presidente Rafael Correa. Mera recibió una copia del salvoconducto el martes 25 de junio, tres días después de su emisión. En una comunicación de ese día, Narváez le envió una copia del documento luego que Mera le solicitó que se lo enviara.
“Estimado Alexis, te adjunto lo solicitado”, le escribió Narváez al asesor jurídico de Correa, en el mensaje donde envió el salvoconducto como un documento adjunto.
Narváez le habló al presidente Correa para exponerle sus impresiones sobre lo que Ecuador encaraba con el caso Snowden, de acuerdo a un mensaje de Narváez a Mera.
“Mientras me decidía a elaborar aquel documento, en la madrugada del sábado pasado y bajo las singulares circunstancias que le expuse al Presidente, me invadía la mente el relato que adjunto”, escribió Narváez haciendo referencia a un artículo suyo que le enviaba a Correa por intermedio de Mera.
Reacciones al Salvoconducto
La publicación del salvoconducto en el noticiero de Univision el miércoles 26, generó en Ecuador una ola de comunicaciones y declaraciones oficiales.
Ese mismo día el presidente Correa envió a su canciller Patiño y al embajador en Moscú, Patricio Chávez, una escueta comunicación: “La posición oficial es que el gobierno ecuatoriano NO ha autorizado ningún salvo conducto para nadie”.
Sin embargo, no negó la posibilidad de que el salvoconducto fuese real: “Cualquier documento que exista al respecto no tiene ninguna validez”.
Públicamente, en una conferencia de prensa el jueves 27, la portavoz de Ecuador Betty Tola, Secretaria Nacional de Gestión Política, se ciñó a la instrucciones de Correa, declarando que su país no había autorizado ningún documento de salvoconducto.
“Cualquier documento en este sentido no tiene validez alguna y es responsabilidad exclusiva de quien lo haya emitido”, dijo Tola.
Por su parte, Fernando Alvarado, Secretario de Comunicaciones, anunció que Ecuador renunciaba unilateralmente “y de manera irrevocable” a la renovación del acuerdo de preferencias arancelarias (Atpdea), uno de los beneficios que Quito corría el riesgo de perder si aprobaba el asilo político a Snowden.
“Ecuador no acepta chantajes ni vende sus principios”, ratificó el canciller Patiño, en su cuenta de twitter.
El propio presidente Correa salió al ruedo ese mismo día y declaró durante una visita en la localidad de Quevedo, que si el salvoconducto “llegara a ser verdadero, está totalmente desautorizado y no tendría ninguna validez”.
Tras las declaraciones de Correa y Tola, Univision publicó una nota en el noticiero y en su portal electrónico, con un examen detallado del Salvoconducto, para demostrar que el documento no sólo era legítimo, sino que había sido elaborado en la oficina consular de Ecuador en Londres.
“El documento electrónico de word que está en poder de Univision permite ver las propiedades que establecen que fue creado en un computador del Consulado de Ecuador en Londres. De acuerdo con la caja de propiedades o metadata, ese computador está asignado a un funcionario llamado Javier Mendoza. Ese es el nombre del Vice Cónsul de Ecuador en Londres”, indicó la nota.
El papel de Assange
La participación de Assange en las negociaciones entre Ecuador y Snowden provocó reacciones críticas entre altos oficiales ecuatorianos, y puso de relieve las tensiones que generaba su presencia en la sede diplomática ecuatoriana en Londres, revelaron las comunicaciones.
Las declaraciones de Assange sobre el caso Snowden y Ecuador realizadas el domingo 23 y el lunes 24 de junio, en las que aseguró que Ecuador había provisto de documentos de refugiado a Snowden y había aceptado su caso de asilo, generó molestias en círculos diplomáticos ecuatorianos.
En un mensaje enviado el lunes 24 al presidente Correa y al secretario de comunicaciones Fernando Alvarado, la embajadora en Washington, Nathalie Cely, sugirió “conversar” con Assange acerca del manejo comunicacional del caso Snowden, ya que en su opinión “él se ve como si estuviera ‘running the show’”.
“El informó ayer sobre los ‘documentos de refugio’ que le permitirían a Snowden viajar. Antes de eso él fue quien anunció pedido de asilo… La construcción que nos van hacer hoy que el análisis de asilo es una fachada y que nos hemos prestado a poyar su traslado”, escribió Cely en su mensaje a Quito.
Correa expresó en un mensaje de respuesta su apoyo a la posición de Cely. “Estoy de acuerdo con Nathalie”, dijo.
Sin pérdida de tiempo, Alvarado se comunicó con Assange y su equipo en Londres vía telefónica, para expresarle las inquietudes de Quito.
La reacción de Assange fue escribir una carta dirigida al canciller Patiño, su asesor José María Guijarro y al propio Alvarado.
En la misiva, Assange se disculpó por causar “incomodidades a Ecuador”, pero enseguida propuso una estrategia que reveló hasta qué punto, efectivamente, estaba implicado en todos los detalles del manejo del caso Snowden.
Por ejemplo, propuso la conveniencia de que la Cancillería ecuatoriana publicara un reporte “completo y detallado” del caso a fin de “limar asperezas y tensiones diplomáticas y legales entre los estados involucrados”.
Propuso también que Snowden fuese representado legalmente por abogados del Centro de Derechos Constitucionales, una organización no gubernamental con sede en Nueva York que representa al soldado Bradley Manning, responsable de filtrar cientos de miles de documentos secretos de Estados Unidos a través de Wikileaks.
“Esto le daría a Snowden una respetada voz norteamericana, que creemos le ayudaría a su reputación y a la de Ecuador en los Estados Unidos y más ampliamente en la esfera angloparlante”, escribió el fundador de Wikileaks.
Finlamente, Assange sugirió que la vocería de Ecuador fuese asumida por periodistas bilingües, entre ellos Jorge Gestoso y Eva Golinger o por la abogada centroamericana Renata Avila.
Tras la publicación de Univision, la embajadora de Ecuador en Estados Unidos, Nathalie Cely, envió una comunicación tanto a Correa como a Alvarado, revelando su sospecha de que las filtraciones del salvoconducto y las comunicaciones internas del alto gobierno ecuatoriano, eran obra del fundador de Wikileaks.
“Creo que él está filtrando todo esto”, escribió en un mensaje el jueves 27, que llevaba por título Sospecha Assange.
Alta tensión
Las publicaciones provocaron reacciones en la Cancillería ecuatoriana y sacaron a flote descontento en el manejo de la política exterior.
El canciller Patiño Aroca convocó a Félix Narváez a Quito para que explicara su versión de los hechos. Enterada de lo que estaba ocurriendo con el cónsul, la embajadora de Ecuador en el Reino Unido, Ana Albán, también pidió viajar a la capital ecuatoriana para ofrecer su propia versión, en un  mensaje enviado directamente al presidente Correa el jueves 27 de junio.
“Fidel ha sido llamado a Quito por la cancillería para rendir su versión de los hechos, considero oportuno que yo también viaje”, le dijo Albán a Correa.
La posición de Albán reveló que la embajadora Cely no era la única voz crítica en torno a la actuación de Assange en el caso Snowden. En un tono amargo, Albán pidió que se escuchara su “percepción de lo que pasará en el futuro próximo respecto a nuestro primer huésped”, en referencia a Assange.
“Quiero que consideres que tanto en este (Snowden) como en el primer caso (Assange) jamás se ha preguntado mi opinión, solo se me ha indicado cómo proceder. Toca entonces hacer notar que cualquier éxito o fracaso de las gestiones realizadas hasta ahora con el Reino Unido son responsabilidad de mis superiores y sus asesores, quienes desde la distancia han marcado la pauta en el manejo del tema”, indicó Albán, en referencia al canciller Patiño y su asesor español Guijarro.
¿Snowden por Isaías?
Mientras se desarrollaban las gestiones diplomáticas de Quito en Londres y Moscú, otras gestiones discretas tenían lugar en la capital de Ecuador. Buscando mantener el diálogo fluido, la embajada norteamericana en Quito designó al ministro consejero Timothy P. Zuniga-Brown para establecer un puente de comunicaciones con Alexis Mera, el poderoso asesor jurídico de Correa.
De acuerdo a las fuentes de Univision, Zuniga-Brown propuso a Mera coordinar un encuentro con el embajador norteamericano Adam Namn, para conversar sobre temas de mutuo interés. Una primera reunión se produjo el martes 25 de junio en la residencia oficial del embajador Namn.
Al día siguiente, el 26 de junio, la embajada norteamericana envió al gobierno una nota diplomática en la que se le solicitaba al canciller “notificar a la embajada de Estados Unidos de manera inmediata” en caso de que se produjese el ingreso de Snowden a Ecuador por cualquier medio.
Adicionalmente, la nota pidió al gobierno de Correa “efectuar el regreso del señor Snowden a los Estados Unidos por medio de la negación de entrada, deportación, expulsión u otros medios legales de la jurisdicción interna”, de acuerdo a una copia de la nota obtenida por Univision.
El documento establecía por primera vez las acusaciones que pesan sobre Snowden: “robo de propiedad del gobierno”, y “comunicación no autorizada sobre información clasificada y de la defensa nacional”.
Al día siguiente, el jueves 27 de junio, la embajadora Cely le envió un mensaje a Correa desde Italia, donde se encontraba de viaje, para notificarle otra novedad: había recibido una llamada de la subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson, para expresarle el interés del vicepresidente Joe Biden en hablar directamente con Correa.
Básicamente había tres temas en la mesa sobre los que giraría la conversación telefónica: la extradición de Snowden, en el caso de que Ecuador le concediera el asilo, en concordancia a la nota diplomática del día anterior; la renovación del Sistema General de Preferencias (SGP) para Ecuador; y una petición que la firma petrolera Chevron había presentado en Washington para suspender las preferencias.
La comunicación de Cely incluía un cuarto elemento de interés para Quito: “el caso pendiente de los Isaías”.
Los hermanos Roberto y William Isaías, banqueros acusados de corrupción por el gobierno de Correa, habían obtenido una decisión favorable por una corte de Miami en una demanda introducida por el gobierno ecuatoriano para exigir la incautación de sus bienes en territorio norteamericano
Adicionalmente, Ecuador había presentado una solicitud de extradición de los Isaías, que hasta ahora ha sido infructuosa.
El tema de la extradición de los Isaías, que según las fuentes de Univision quería ser presentada por Quito como un canje a cambio de una potencial extradición de Snowden en caso de que se le concediera el asilo político, enfrentaba un obstáculo formidable.
Apenas una semana antes, el 19 de junio, el Departamento de Estado había notificado a Ecuador que no estaba “en capacidad de proceder con el pedido de extradición en contra de Roberto y William Isaías Dassum en este momento”, debido a que Ecuador “no ha provisto evidencias de que los Hermanos Isaías deliberadamente participaron en la planificación de la malversación (peculado), ni tampoco de que distrajeron fondos del Banco Central en monto de dinero especificado”, de acuerdo al texto del mensaje obtenido por Univision.
Los hermanos Isaías se consideran perseguidos políticos por parte del gobierno de Rafael Correa.
La llamada de Biden se produjo finalmente a las 9:30 de la mañana del viernes 28 de junio, según lo previsto. La comunicación telefónica duró media hora y según Correa se desdasrrolló en tono “cortés”. El presidente ecuatoriano aseguró que Biden le había pedido rechazar la solicitud de asilo político introducida por Snowden desde Moscú.
En respuesta, Correa le dijo a Biden que Ecuador no podía procesar la petición de asilo, ya que Snowden no se encontraba en territorio ecuatoriano. El mandatario agregó que si contemplara el asilo, la primera opinión que consultaría sería la de Estados Unidos. Para algunos observadores, esta declaración fue una forma tácita de denegar el asilo a Snowden por anticipado.
Salvoconducto a Snowden fue un error
Tras negar en repetidas ocasiones que Ecuador hubiere entregado un salvoconducto a Snowden, el presidente Correa finalmente admitió que la emisión de ese documento se trató de un “error”. Lo hizo en una entrevista concedida a la agencia de noticias AP el domingo 30.
Correa admitió que Snowden recibió un salvoconducto de Ecuador, aunque afirmó que no había sido autorizado por él. El propósito del documento, según Correa, era dotarlo de un papel de viaje en caso de que su pasaporte norteamericano le fuera suspendido, como finalmente sucedió.
“No he sabido que Snowden estaba camino a Ecuador. Estaba en Hong Kong, no sé por qué fue a Rusia, y ante la desesperación de que le iban a quitar el pasaporte e iba a ser capturado, nuestro cónsul (en Londres) comete un grave error y le da un salvoconducto sin ninguna validez, sin conocimiento del gobierno y sin autorización”, declaró el mandatario.
Correa dijo que Narváez, el cónsul en Londres responsable de emitir el salvoconducto, “tiene que asumir esta grave responsabilidad porque no podía hacer eso”.
Ecuador quiso enviar avión para Snowden
La agencia AP reveló también que diplomáticos ecuatorianos con conocimiento directo del caso dijeron que funcionarios del gobierno de Correa elaboraron planes detallados para proteger a Snowden y lograr que viajara a territorio ecuatoriano, pero que los planes fracasaron por la posición del gobierno de Vladimir Putin sobre el tema.
Los funcionarios declararon a AP que las autoridades de Rusia llevaron al fracaso los esfuerzos de Ecuador para aprobarle a Snowden el asilo político.
Los oficiales ecuatorianos dijeron a AP que el gobierno de Quito le pidió a Moscú que dejara viajar a Snowden en vuelo comercial para reunirse con el canciller Ricardo Patiño en Vietnam o Singapore, donde el alto funcionario se encontraba de gira oficial. La propuesta no fue aceptada por la cancillería rusa.
Los rusos también se opusieron a permitir que Ecuador enviara un aeroplano a recoger a Snowden para trasladarlo desde Moscú a Quito, indicó AP.
Balance final
Al final, el balance del caso Snowden parece ser el siguiente: el gobierno de Rafael Correa, que al principio anunció alborozado que estudiaría el asilo de Snowden, se replegó después de una llamada del vicepresidente de Estados Unidos. Por su parte, el cónsul en Londres, quedó como único responsable de un salvoconducto que evidentemente recibió Snowden en Hong Kong, según su propia declaración en una carta a Correa. El ex contratista de la NSA continua aún en el limbo, y ahora su caso depende del eventual interés ruso en asilarlo.
El mayor perdedor de esta operación resultó ser la persona que hasta una semana parecía estar en control del caso: Julian Assange. El fundador de Wikileaks no solamente no consiguió el asilo para Snowden, sino que complicó su relación con el gobierno ecuatoriano, que lo ha protegido por largo tiempo, de acuerdo a reportes de prensa.
En declaraciones este lunes, el presidente Correa dijo que le había molestado la actuación de Assange en el caso Snowden, y lo reconvino diciéndole que “no se refiera a situaciones de nuestro país”.
Assange no logró el asilo de Snowden en Ecuador y en cambio parece haber complicado el suyo.
©Univision.com
Commentarios