Policía de Brasil blindó el Maracaná

Univision.com | Jun 30, 2013 | 2:52 PM

Las protestas y sus efectos siguen

Miles de personas que protestan contra la Copa Confederaciones de fútbol iniciaron una marcha hacia el estadio Maracaná en Río de Janeiro, donde estaba programada la final del torneo entre las selecciones de Brasil y España.
Los manifestantes se concentraron en la Plaza Saens Peña, en el barrio de Tijuca, a unos dos kilómetros del estadio, e iniciaron su marcha en medio de los aplausos de miles de personas que se asomaban a los balcones de los edificios, según constató Efe.
La protesta, hasta ahora sin incidentes, fue contenida por un gran cordón policial desplegado un kilómetro antes de Maracaná, donde se espera que acudan unas 70 mil personas al partido, y después se desvió a otra plaza un poco más alejada del estadio.
Según cálculos de la policía, en la manifestación participaban unas cuatro mil personas, aunque se pronosticaba unas 20 mil.
Uno de los organizadores de la protesta, el estudiante Marcus Lanes, acusó al Gobierno brasileño de haber claudicado ante las exigencias de la FIFA.
"El Gobierno aceptó someterse a las reglas de la FIFA, se sometió a invertir millones en estadios, cuando debería invertir millones en educación, millones en salud", dijo Lanes a Efe.
El activista señaló que para organizar el Mundial, el Gobierno "está quitando" recursos del pueblo, para dárselos "a una elite que va a ver el Mundial" y "a una empresa", la FIFA, "que ya tiene millones y no invierte en el país ni en la población".
En total, las obras necesarias para el Mundial de 2014 tendrán una factura de 28,000 millones de reales (unos 13,000 millones de dólares).
El Gobierno ha insistido en que el dinero público dedicado a los estadios son préstamos que deberán devolver las empresas que los operen.
Otro manifestante, el estudiante Walter Alves, denunció los "centenares" de desalojos que se han producido en favelas de Río con motivo del Mundial y los Juegos Olímpicos de 2016.
"Le están quitando de sus casas a la gente. En la favela de Providencia han demolido cien casas. Llega uno con el peto de la alcaldía, pone una pegatina, igual que en la época de la colonia, y un día después esa casa está demolida", relató.
Grandes eventos deportivos motivan protestas
Por otro lado, la "imposición" de grandes eventos deportivos es uno de los motivos de la ola de protestas ocurrida en Brasil, según dijo a Efe Gustavo Mehl, uno de sus organizadores, quien abogó por una agenda mejor delineada de reivindicaciones para que las manifestaciones tengan mayor impacto.
Mehl es miembro del Comité Popular de la Copa del Mundo y de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, que ha convocado una manifestación para el domingo con motivo de la final de la Copa Confederaciones entre España y Brasil.
"No es de extrañar que estas manifestaciones nacen con esta proporción durante la Copa. La gente está descontenta con la forma en que los megaeventos deportivos se están imponiendo en las ciudades, que influyen en las políticas públicas para satisfacer intereses privados", dijo.
Las principales reivindicaciones de ese Comité son cancelar la privatización del Maracaná, protestar por la retirada de un grupo de indígenas que ocuparon durante años el Museo del Indio, contiguo al estadio, y parar con los desalojos de inmuebles para la celebración de grandes eventos en Río de Janeiro.
Mehl destacó las contradicciones ocurridas a su juicio entre la FIFA y el gobierno del Estado de Río de Janeiro respecto a la retirada de los indígenas de la llamada "Aldea Maracaná".
"La FIFA declaró que no requiere el desalojo de los indios y que estaba en contra de la demolición de edificios históricos (el museo), desmintiendo al gobernador de Río de Janeiro Sérgio Cabral, quien dijo públicamente que estos temas eran requisito de FIFA", dijo.
Mehl opinó que las protestas tienen que tener una agenda bien definida, especialmente después de que lograra que las autoridades aceptaran la primera demanda, la derogación del aumento del valor del transporte público.
"Nuestras directrices tienen mucho que ver con las insatisfacciones con respecto al Mundial y los Juegos Olímpicos, la relatividad de los derechos, el gasto público, la privatización", dijo.
"Nosotros no respondemos por todas las personas que van a las calles, pero nos asumimos como un grupo que es referencia en este campo y tenemos nuestras demandas en este sentido", dijo.
Brasil anuncia recortes o más impuestos
En tanto, el Gobierno de Brasil hará recortes presupuestarios o subirá los impuestos para compensar cualquier alza del gasto social en respuesta a las protestas que sacuden a todo el país, según el ministro de Hacienda, Guido Mantega.
En una entrevista publicada por el diario O Globo, Mantega recalcó el compromiso del Gobierno con sus metas fiscales, pese a las demandas de los manifestantes por mayor gasto en salud y educación, menores precios del transporte público y una mejora de su calidad.
El ministro dijo que cualquier medida en ese sentido será compensada "con un corte de gastos u otro impuesto", aunque aclaró que aún no sabe qué tasa podría aumentar en ese caso.
El viernes, el real se depreció un 1.63 por ciento frente al dólar debido al temor de los inversores de que el deseo de la presidenta Dilma Rousseff de calmar los ánimos de los manifestantes con un aumento del gasto social agrave el déficit presupuestario del país.
La moneda brasileña ha caído casi un 14 por ciento desde mediados de abril, también por las indicaciones de la Reserva Federal de que reducirá los estímulos monetarios, lo que hace más atractivos los activos en dólares.
Mantega aseveró que el tipo de cambio ahora perjudica a Brasil, pero dijo creer que se trata de una "turbulencia pasajera".
Según O Globo, la aprobación de los proyectos presentados en respuesta a las reclamaciones de los manifestantes acarrearían gastos por 50.800 millones de reales (unos 22.800 millones de dólares) para el erario público.
La mayor partida sería con la propuesta legislativa de dedicar el 10% de los Ingresos Corrientes Brutos del Estado a la Salud, que ascenderían a entre 35,500 y 40,000 millones de reales (entre 15,900 y 17,900 millones de dólares).
Rousseff no va a la final
En otro parte informativo, Efe apuntó que la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, desistió de ir a la final de la Copa Confederaciones.
La Presidencia de la República divulgó la agenda para el fin de semana de la mandataria, en la que reseña que Rousseff estará "sin compromisos oficiales" los días 29 y 30 de junio.
La decisión de Rousseff, según interpretaron medios locales, obedece a los abucheos y silbidos que la jefa de Estado recibió durante su pronunciamiento en el partido inaugural del torneo entre Brasil y Japón (3-0), que se disputó el 15 de junio en la capital Brasilia.
En esa ocasión, Rousseff y el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, fueron silbados por el público.
El viernes, en una rueda de prensa en Río de Janeiro, Blatter evitó confirmar la presencia de Rousseff en la clausura del torneo.
"No recibí la confirmación si la presidenta estará en la final. Estaré feliz si ella va, pero no soy profeta y no puedo asegurar si ella va a ir o no", expresó Blatter.
La presidenta de Brasil bajó 27 puntos porcentuales de apoyo a su gestión, del 57 al 30 por ciento, durante la ola de protestas sociales que vive el país desde el pasado 10 de junio, según una encuesta.
Rousseff, quien asumió su mandato en 2011, se encuentra así, con el 30%, en el nivel más bajo de aprobación de su gestión, de acuerdo con la encuesta del Instituto Datafolha.
La anterior encuesta fue publicada el 8 de junio, dos días antes de comenzar las grandes movilizaciones en todo el país.
¿Adiós a la reelección?
Datafolha también comprobó una gran caída en la intención de voto de Rousseff, que se sitúa ahora en un pico de 30 por ciento, frente al 51 por ciento que se le atribuía hace solamente un mes.
Entre los posibles candidatos presidenciales para el año próximo, quien más se ha beneficiado del derrumbe de la imagen de Rousseff ha sido la ecologista Marina Silva, cuya intención de voto subió del 16 al 23 por ciento.
También mejoró el opositor Aecio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien cuenta ahora con el respaldo del 17 por ciento, frente al 14 por ciento que ostentaba un mes atrás.
Datafolha también planteó en su encuesta la posibilidad de que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, antecesor y padrino político de Rousseff, decida apostar su popularidad en las elecciones de 2014 para intentar impedir que el Partido de los Trabajadores (PT) sea desalojado del poder, al que accedió en 2003.
El sondeo dice que si Lula fuera candidato obtendría un 46 por ciento de los votos y debería disputar una segunda vuelta con Marina Silva, quien frente el expresidente tendría el apoyo del 19 por ciento del electorado.
Sin embargo, Lula ha dicho más de una vez que no postulará para un nuevo mandato y que la "única" candidata del PT es Rousseff.
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