Dreamers viajan a la frontera con México para reencontrarse con sus madres

Univision.com | Jun 12, 2013 | 12:51 PM

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Eventualmente permitiría que muchos indocumentados puedan re-encontrarse con parientes cercanos a quienes no ven desde hace años.

Tienen estatus legal en Estados Unidos pero siguen estando lejos de sus padres deportados por el gobierno federal

Carlos Padilla vivió uno de los momentos más emocionantes de su vida. Flores en mano, acudió a la cita por la que ha esperado por más de seis años.
Padilla y su madre estuvieron lejos el uno del otro durante todo ese tiempo. Él vive temporalmente legal protegido bajo la Acción Diferida por ser un Dreamer (soñador) y ella fue deportada y le cayó encima la Ley del Castigo. Madre e hijo los separa el muro fronterizo entre Estados Unidos y México.
“Ya estoy grande”, dice Josefina Hernández a la periodista Dulce Mascareño, corresponsal del Noticiero Univision. Es la madre de Padilla. “Ya está muy grande mi bebé, mi niño chiquito”, agrega.
Padilla se acogió a la Acción Diferida el año pasado y hoy cuenta con permiso de trabajo otorgado por el servicio de inmigración.
Amparo temporal
El amparo migratorio fue emitido por el gobierno del presidente Barack Obama en junio de 2012 y cobija a 1.7 millones de jóvenes indocumentados que ingresaron siendo niños al país. La medida frena las órdenes de deportación y concede una autorización de empleo.
“Este papelito que tengo en mano es el que me da permiso para venir a ver mi mamá”, cuenta durante el encuentro en la frontera de Sonora. Se vieron entre los barrotes del muro, se besaron, se contemplaron, pero siguieron separados, como en los últimos seis largos años de ausencia.
“Me da enojo porque es solamente un papel”, protesta. “Y mi amor no pudo ser suficiente para ensenarles a ellos (las autoridades) que yo puedo ver a mi mamá”.
Autodeportada de EEUU
Hernández, vive en México desde 2007, cuando se autodeportó y volvió a su país dejando a sus tres hijos en el estado de Washington. Hoy hace una petición: “Que vean que esto es un dolor muy grande, estar lejos de tu hijo, y no poder estar con ellos, estar separados”.
Padilla tenía 2 años de edad cuando, de la mano de su madre y dos hermanos, llegó a Estados Unidos procedente de su natal Guadalajara, México. Y desde entonces no había vuelto a estar tan cerca de la frontera.
“Yo pensé que era falso, que la gente hablaba de una pared, y yo pensé que era irreal, que no era cierto, que no había tanto odio en el mundo, de hacer una pared que nos dividiera”, dice.
Lagrimas y esperanzas
Para Yolanda Rave viajar desde Colombia hacia la frontera entre México y Estados Unidos tenía una recompensa: estrechar en los brazos a su hija a quien no veía desde que fue deportada.
“Mi sueño es estar con mis tres hijas y mi esposo, dormir con ellas, con mis tres hijas, tenerlas en el mismo cuarto”, cuenta.
Y reunirse con ellos en su casa ubicada en Orlando, centro del estado de Florida.
“Nunca en toda mi vida pensé que iba a ser así, de ver a mi mamá, que la iba a ver por primera vez en Estados Unidos o que yo iba a viajar a Colombia. Yo nunca pensé que iba a ser así (a través de los barrotes de un muro), pero Dios tiene sus razones por lo que él hace”, dice Evelyn Rivera, la hija de Rave.
No son los únicos
Renata y su madre, de origen brasileño, se mueven con la misma fe. Ambas también se reunieron por primera vez en mucho tiempo. Renata, al igual que Carlos y Evelyn, es una Dreamer amparada por la Acción Diferida.
Once millones de indocumentados en Estados Unidos también se encuentran separados de sus familias en Estados Unidos. Ellos piden al Congreso que apruebe una reforma migratoria que les permita legalizar sus permanencias y alcanzar la ciudadanía. Y estar cerca de los suyos para verlos crecer.
Las esperanzas crecieron el 11 de junio cuando el pleno del Senado aprobó en dos votaciones una moción de apertura e iniciar el debate de la reforma migratoria aprobada en mayo por el Comité Judicial.
La reforma migratoria
El plan del Senado incluye una vía de legalización para indocumentados que se encuentran en Estados Unidos desde antes del 31 de diciembre de 2011, carecen de antecedentes penales, entreguen sus huellas digitales al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), paguen impuestos y cancelen una multa, entre otros requisitos.
Simultáneamente el gobierno debe certificar en un plazo de seis meses que arresta al 90% del cruce indocumentado por zonas de alto riesgo en la frontera sur y detiene al 100% en el resto.
Quienes sean autorizados para recibir el beneficio de la reforma entrarán en un estado de inmigrante temporal por al menos 10 años, al término del cual podrán tramitar la residencia permanente o green card (tarjeta verde).
Tres años después podrán iniciar gestiones para obtener la ciudadanía estadounidense.
Protección a los Dreamers
Al menos 1.7 millones de Dreamers (indocumentados menores de 31 años de edad que ingresaron siendo niños a Estados Unidos) califican desde el 15 de agosto del año pasado para pedir la Acción Diferida, amparo que frena las órdenes de deportación y concede un permiso de trabajo por parte del servicio de inmigración de Estados Unidos.
El amparo se pide llenando el Formulario I-821D. El permiso de empleo se gestiona por medio del Formulario I-765. Quienes califican también deben entregar sus huellas digitales para una inspección de antecedentes penales.
El trámite tiene un costo aproximado de $465 por cada indocumentado que reúna los requisitos de calificación anunciados previamente por el DHS. El reglamento indica que no se dispensará del pago de la tarifa ningún Dreamer, con excepción de casos por extrema pobreza o discapacidad.
Requisitos mínimos
El DHS explicó que los cinco requisitos mínimos para calificar al beneficio conocido como Proceso de Acción Diferida para Jóvenes, son los siguientes:
   1. Entró a Estados Unidos siendo menor de 16 años de edad;   2. Ha residido ininterrumpidamente en Estados Unidos durante al menos cinco años antes del 15 de junio de 2012 y está presente en Estados Unidos al 15 de junio de 2012;   3. Asiste a la escuela, se ha graduado de la enseñanza secundaria, ha obtenido un certificado de desarrollo de educación general, o es un veterano que ha sido dado de alta con honores de los Guardacostas o las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos;   4. No ha sido condenado por un delito mayor, un delito menor significativo, múltiples delitos menores ni representa una amenaza para la seguridad nacional o la seguridad pública;   5. No es mayor de 30 años de edad.
La Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA) reiteró a los dreamers que reciban el beneficio administrativo que no salgan del país porque se activa de inmediato la denominada Ley del Castigo.
La Ley del Castigo fue aprobada por el Congreso en 1996 y señala que aquellos indocumentados que permanecen más de 180 días sin papeles de estadía legal en Estados Unidos, deberán cumplir una sanción de tres años fuera del país, y aquellos que permanecen más de un año deberán permanecer fuera 10 años antes de poder regresar previo trámite de un perdón consular.
Esta ley impide que Carlos, Avelyn y Renata pasen al otro lado de la frontera y abracen a sus madres. Si lo hacen, ya no podrán reingresar a Estados Unidos donde forjan sus vidas.
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