Seguridad y frontera dominan primer día de debate de la reforma migratoria

Univision.com | May 09, 2013 | 3:01 PM

Comité Judicial inicia discusiones del Plan del Grupo de los Ocho embestido con al menos 300 enmiendas

WASHINGTON, D.C. –  El panel Judicial del Senado inició el jueves el debate y la discusión de unas 300 enmiendas al proyecto bipartidista S. 744 del Grupo de los Ocho, cuyo componente central es una vía a la ciudadanía en un plazo de 13 años para millones de indocumentados.
Además de arrancar el proceso de enmiendas, el primer día de audiencias marcó las posturas y los argumentos de defensores y detractores del proyecto.
El senador Charles Schumer (demócrata de Nueva York), uno de los integrantes del Grupo de los Ocho, dijo que la medida es “es “un barco balanceado y fuerte que ahora inicia su viaje”, que de concretarse no sólo beneficiará a miles de familias inmigrantes, sino a la economía y la nación.
Schumer hizo un llamado a la oposición republicana, sobre todo al sector que intentará matar la medida con enmiendas venenosas. “Sean constructivos”, apuntó.
Pero el llamado de Schumer fue desechado. El senador Chuck Grassley (republicano de Iowa) y que se opone al proyecto de ley del Grupo de los Ocho, mostró algunas de las cartas que los conservadores emplearán en el debate. Grassley, por ejemplo, trató de comparar la amnistía de 1986 con la vía de 13 años a la ciudadanía con estrictos requisitos que contempla el plan S. 744.
Infografía: Perfil de un soñador.
Grassley dijo que los requisitos de seguridad fronteriza que deben estar listos para dar luz verde a esa vía son “débiles” y aseguró que tomará todo el tiempo que sea necesario para que se respondan todas sus inquietudes. En resumen, la estrategia del sector duro republicano es tildar el anteproyecto S. 744 de amnistía, y con ello intentar que muera el corazón de la propuesta, la vía a la ciudadanía, con mayores trabas.
También buscan prolongar el debate legislativo con la intención de descarrilar el proyecto.
Andanada de cambios
Sólo Grassley presentó 77 enmiendas al proyecto de ley de reforma migratoria del Grupo de los Ocho.
A su vez, el senador Ted Cruz (republicano de Texas) dijo que quería que se aprobada una “reforma migratoria sensata” pese a que el martes entregó varias enmiendas al anteproyecto. Una de ellas propone que quienes hayan sido indocumentados y se beneficien del proyecto no puedan solicitar la ciudadanía estadounidense.
En el primer día de un debate que podría extenderse durante todo el mes de mayo, el Comité Judicial discutió sobre el Título I, relacionado con la seguridad de la frontera y enmiendas vinculadas a requisitos de seguridad que condicionan la vía de legalización de indocumentados.
En la primera parte del debate del jueves se discutieron 17 enmiendas.
En votación 12-6, el panel rechazó una enmienda de Grassley  (Grassley 4) que pretendía imponer mayores requisitos de seguridad fronteriza antes que los inmigrantes pudieran iniciar la vía a la ciudadanía. La enmienda pedía que el DHS demostrara “control efectivo” de la frontera por seis meses antes de que ningún inmigrante iniciara su vía a la ciudadanía.
El plan del Grupo de los Ocho condicionó la apertura de la vía hacia la ciudadanía a certificar primero la seguridad en las fronteras, exigiendo que el gobierno cumpla con detener el 90 por ciento del cruce indocumentado en zonas de alto riesgo y el 100% en el resto de la frontera.
La enmienda de Grassley requería que el DHS demostrara “control efectivo” de la frontera por seis meses antes de que ningún inmigrante iniciara su vía a la ciudadanía.
No sólo demócratas rechazaron la enmienda. El republicano Jeff Flake (Arizona), otro de los integrantes del Grupo de los Ocho, indicó que no era buena idea retrasar la vía a la ciudadanía. “La gente está en las sombras y tenemos que lograr que salgan de ahí”, dijo.
Requisito clave
La senadora Dianne Feinstein (demócrata de California), coincidió y le recordó los logros en materia de seguridad conseguidos por la Administración del Presidente Barack Obama, entre ellos la implementación de 651 millas de muro en la frontera con México de las 700 requeridas, la contratación de más agentes de la Patrulla Fronteriza, aviones no tripulados, vehículos y tecnología de punta.
Feinstein dijo que retrasar el proceso de legalización de los inmigrantes indocumentados era contraproducente.
El panel también rechazó una enmienda del Senador Cruz, (Cruz 1) para crear más condiciones de seguridad fronteriza que tendrían que cumplirse antes de que ninguna persona pueda iniciar su vía a la ciudadanía. Pedía triplicar la cifra de agentes fronterizos (a más de 60 mil) y cuadruplicar la tecnología.
Asimismo, rechazó en votación 12-6 una enmienda del republicano de Utah, Mike Lee, (Lee 4) que requería aprobación del Congreso por la vía rápida de las estrategias de seguridad fronteriza que el DHS tiene que presentar bajo el proyecto actual, antes de que se inicie la vía a la ciudadanía. Se trataba de otra oportunidad velada de minar la legislación.
El panel aprobó la enmienda Schumer 2 que concede más dinero al DHS al principio de la implementación del programa de legalización, que será recuperado más tarde a través de las cuotas.
El panel aprobó también un paquete de 11 enmiendas de seguridad, 6 republicanas y 5 demócratas, todas lidiando con asuntos técnicos. Una de ellas, Leahy 1, del presidente del Comité Judicial, Patrick Leahy, demócrata de Vermont, prohíbe que se  cobren cuotas de cruce fronterizo terrestre.
Asuntos técnicos
El Comité Judicial también aprobó un paquete de 11 enmiendas de seguridad, seis republicanas y cinco demócratas, todas relacionadas con asuntos técnicos. La lista incluye una introducida por el senador Patrick Leahy (demócrata de Vertmont), prohíbe que se  cobren cuotas de cruce fronterizo terrestre.
El debate del jueves resucitó el argumento de la “seguridad fronteriza primero” antes de considerar planes de legalización. La postura no toma en cuenta los miles de millones de dólares destinados a la seguridad fronteriza durante la primera administración de Obama y el gobierno del republicano George W. Bush.
En 2007, tras el fracaso de un proyecto de  reforma amplia, lo único que avanzó fue un proyecto de ley que fijaba requisitos en materia de seguridad que debían cumplirse. En 2013 ya la mayor parte de esos requisitos se han cumplido, y aunque la excusa de la seguridad fronteriza sigue esgrimiéndose por quienes se oponen a la reforma migratoria, la frontera está más segura que nunca.
Un reciente informe del Instituto de Política Migratoria (MPI, por sus siglas en inglés) concluyó que en el año fiscal 2012 Estados Unidos gastó $18 mil millones sólo en la aplicación de leyes migratorias, más que el FBI, la DEA y el Servicio Secreto combinados.
Armados de tecnología, bardas virtuales y físicas y duplicando la cifra de agentes fronterizos, los cruces de indocumentados están a su nivel más bajo en 40 años.
Asimismo, la administración Obama ha deportado a una cifra récord de inmigrantes, con un promedio aproximado de 400 mil por año.
Más recursos
El anteproyecto de reforma migratoria del Grupo de los Ocho, S. 744, destina hasta $6,500 millones en nuevos recursos de aplicación de leyes y seguridad fronteriza.
Los requisitos de seguridad, en teoría, no impedirán que los inmigrantes inicien y completen su vía a la ciudadanía, pero es uno de los puntos más observados por los grupos pro inmigrantes.
En caso de ser aprobada y promulgada la ley, seis meses después el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) debe someter dos planes para cumplir con los requisitos de seguridad fronteriza. El primero será para lograr detener a 9 de cada 10 indocumentados que intenten cruzar la frontera en ciertos sectores, denominado la tasa de efectividad del 90%. El segundo plan es para reforzar las barreras y muros en la franja.
La fase inicial del plan de legalización no comienza hasta que se sometan estos planes. Pero se supone que esto no retrase la vía a la ciudadanía, porque el proceso de solicitud se inicia un año después de promulgada, cuando completen las regulaciones del proceso.
Si al cabo de cinco años no se han completado los requisitos de seguridad -las tasas de efectividad del 90% de detenciones-, se asignarán más fondos y una comisión especial integrada por funcionarios de estados fronterizos recomendará al DHS qué medidas tomar para lograr los objetivos.
Según el proyecto, al cabo de cinco años el programa de verificación de identidad E-Verify será obligatorio para todos los empleadores. También tiene que implementarse un sistema electrónico para verificar las entradas y salidas de personas en aeropuertos y puertos marítimos. Se calcula que 40% de la inmigración indocumentada son personas que ingresaron al país legalmente como turistas, estudiantes u otro tipo de permisos, y se quedaron más allá de lo autorizado por sus visados.
Ambos programas son viables y no deberían entorpecer la vía a la ciudadanía porque tienen que estar establecidos antes que los inmigrantes con Estatus de Inmigrante Provisional Registrados (RPI, por sus siglas en inglés) puedan solicitar la residencia permanente.
Votos, rezos y esperanzas
El panel del Comité Judicial también aprobó este jueves la enmienda Schumer 2, que concede más dinero al DHS al principio de la implementación del programa de legalización, que será recuperado más tarde a través de las cuotas.
Asimismo rechazó en votación 12-6 una enmienda del republicano de Utah, Mike Lee, (Lee 4) que requería aprobación del Congreso por la vía rápida de las estrategias de seguridad fronteriza que el DHS tiene que presentar bajo el proyecto actual, antes de que se inicie la vía a la ciudadanía. Se trataba de otra oportunidad velada de minar la legislación.
Entre los asistentes al primer día de audiencias de la reforma migratoria se encontraban inmigrantes que se beneficiarán de la medida así como familiares de esos inmigrantes que creyeron importante, dijeron, encarar a los senadores que tienen el futuro de millones de personas en sus manos. Antes del inicio del debate se tomaron de las manos y elevaron una oración.
Arely Cruz vino desde Utah. “Para mí la unidad familiar es muy importante y quiero poder salir de mi casa, ir a la universidad y saber que al regresar mis padres estarán en mi casa”.
Una fila de Soñadores de la red United We Dream, cuyos padres han sido deportados, mostraban fotos de sus familiares en camisetas. “Es un simbolismo importante para que los senadores entiendan nuestro dolor y la importancia de mantener las familias unidas”, declaró Vivian De León, quien llegó desde Boston, Massachusetts.
El panel Judicial está integrado por 18 senadores, 10 demócratas y ocho republicanos. El proceso de debate de enmiendas se realizará los días martes y jueves por las próximas dos semanas y podría tomar unos días más de ser necesario.
Si el proyecto es aprobado por el Comité Judicial, pasaría entonces al pleno del Senado, donde de nueva cuenta será debatido y enmendado en el largo proceso legislativo que queda por delante.
Maribel Hastings es asesora ejecutiva de America’s Voice.
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