El nuevo mexicano en Estados Unidos

ImpreMedia Digital, LLC | May 03, 2013 | 11:11 AM

Su edad promedio es de 25 años, su ingreso promedio es de $20 mil al año y sólo el 29% vive en la pobreza

Factores políticos, demográficos y económicos han mejorado la situación de México. Aunque el país no ha logrado convertirse en un exportador de profesionales hacia el norte, sí es una fuente importante de emprendedores. Algunos de ellos han mudado sus negocios escapando de la violencia.
La economía de México es un tema recurrente en Washington D.C. ahora. Con el viaje del Presidente Barack Obama al país y su intención de centrar la agenda en el comercio bilateral, faltan palabras -en el mensaje oficial- para elogiar el desempeño de Los Pinos.
Actualmente Estados Unidos cuenta con 33.7 millones de hispanos de origen mexicano, según un nuevo reporte de Pew Hispanic Center. De ellos 11.4 millones son inmigrantes nacidos en México y 22.3 millones son ciudadanos estadounidenses.
"Se han triplicado desde 1990. Tienen más educación que en el pasado. Muchos de ellos se asentaron en Estados Unidos", aseguró Mark López director asociado de Pew Hispanic Center.
Su edad promedio es de 25 años. Sólo un 6% de los nacidos en México tiene un posgrado y 59% no posee un título de secundaria. Su ingreso promedio es de $20 mil al año y un 29% vive en la pobreza.
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Mucho por delante
El gobierno mexicano está consciente de que aún queda mucho camino por delante. "Mientras no mejoren los niveles de educación, salarios y eso no se traduzca en poder e influencia política, seguirán padeciendo problemas que de otra manera, podrían superar más fácilmente", aseguró un funcionario de la Administración.
A pesar de esto, una fotografía del inmigrante mexicano revela cambios. La migración neta de indocumentados llegó a cero en los últimos años. Las estadísticas del sistema legal, muestran que las personas con mano de obra básica, han aumentado.
De acuerdo a las cifras del Departamento de Estado, en 1997 los mexicanos que aplicaron a las visas H2A y H2B, para trabajo en el campo y servicios, alcanzaron 15,335 y 7,676 cupos, respectivamente. En 2007 el número ya había ascendido a 47,399 y 33,472 y en 2012 llegó a 61,324 y 36,341.
En el área de visas que requieren mano de obra altamente calificada o asociadas a mayor educación, México ha experimentado un crecimiento leve. En 1997 el país utilizó 2,785 cupos para la visa H1-B y 9,362 para la visa F. En 2012, hubo 3,543 y 8,240 postulantes, respectivamente.
Un país como India, conocido por la exportación de mano de obra altamente calificada, registró 80,630 aspirantes para la visa H1-B y 23,446 para la visa F, el año pasado.
Otro escenario
A pesar de las estadísticas, la administración mexicana insiste en que hay un cambio de mentalidad en el inmigrante. "Quienes llegaban anteriormente, sabían que lo hacían para trabajar en la cosecha del campo. Hoy, si bien todavía se emplean en estas ocupaciones, se percibe un interés por utilizar ese primer escalón, como un trampolín para mejorar sus niveles de vida, educación y de sus familias", dijo un funcionario del gobierno de México.
"Son cambios que han ido transformando la comunidad mexicoamericana desde adentro", agregó.
Un sector donde el inmigrante mexicano se ha destacado en los últimos años es en negocios y comercio. Algunas visas, como E1, asociadas a intercambio comercial, aumentaron desde 263 en 1997 a 984 en 2012. Lo mismo ocurrió con la visa asociada a NAFTA. Las visas TN se incrementaron desde 168 a 7,601 en el mismo periodo.
Además, México es el sexto país que aglutina la mayor cantidad de visas EB-5, dedicadas a empresarios que generan empleos, quienes deben invertir como mínimo $500 mil. Precedido por países como China y Gran Bretaña, en 2011, México obtuvo 53 cupos.
Según expertos, la seguridad ha repercutido en el patrón migratorio en esta área. "Recientemente hemos visto el fenómeno, de empresarios mexicanos que se han mudado a Estados Unidos, por causa de la violencia. Son personas que tienen las posibilidades de vivir bien en el lado estadounidense, porque poseen residencia permanente o ponen una empresa", explicó Andrew Selee, vice presidente para programas de Woodrow Wilson Center.
Jack Sunneman, tenía un negocio próspero en Nuevo Laredo, Marti´s, dedicado a la venta de joyas, arte y muebles. Pero ahora, decidió mudarse a San Antonio hace tres años e instalar su tienda principal allá.
"La guerra de las drogas en la frontera, hizo que el turista ya no vaya, entonces todos los negocios de compras, restaurantes, etc., han cerrado", comentó.
Hasta el momento, no hay estadísticas oficiales que puedan medir la magnitud de este fenómeno y el gobierno mexicano lo ha reconocido sólo a nivel anecdótico.
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