Políticos de Los Ángeles trabajan con muchos lujos

ImpreMedia Digital, LLC | Mar 25, 2013 | 12:10 PM
Gastos de políticos i... Gastos de políticos i...
3 Pausar Auto Play

Pese a que aseguran que no hay presupuesto, algunos funcionarios han llegado a pagar hasta 700 dólares por una cena.

Más de un millón de dólares en lujos

En el lujoso restaurante Drago Centro de Los Ángeles, cuyo diseño simula a la romántica Venecia, dos parejas compartían en la víspera del décimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre.
Eran el alcalde Antonio Villaraigosa, su exnovia Lu Parker, el entonces alcalde de la Ciudad de México Marcelo Ebrard y su pareja Rosalinda Bueso. Degustando los finos platillos italianos de la carta, ellos conversaron, según documentos públicos revisados por La Opinión, sobre "asuntos legislativos".
Al finalizar la reunión Villaraigosa tomó la cuenta, de 713 dólares, y la pagó con una chequera que lo acompaña desde 2003, cuando fue electo al Cabildo, y que mantiene en sus últimas semanas como alcalde, la Cuenta de Titular de Oficina (Officeholder Account), que se nutre de donaciones.
Con ese fondo Villaraigosa ha pagado 1.4 millones de dólares en restaurantes, viajes, hoteles, consultoría y otros gastos relacionados a su trabajo durante los últimos diez años. Esto lo coloca como el funcionario de Los Ángeles que más utilizó tal cuenta de los diez políticos cuyos términos están por concluir, que recién dejaron el cargo, buscan reelegirse o persiguen otro escaño local.
El alcalde usó parte de ese dinero en elegantes establecimientos de comida dentro y fuera de la ciudad, como Angelini Osteria, Buchon Bistro (en Beverly Hills), Aubergine, Fig & Olive, Jar, Ristorante Tosca (en Washington D.C.), Chaya y Mohawk Bend.
En éstos se reunió con el jefe de la Policía Charles Beck, el jefe de Bomberos Brian Cummings, el filántropo Eli Broad, el gobernador Jerry Brown, el presidente de la Asamblea estatal John Pérez, los concejales Mitch Englander y Eric Garcetti, entre muchos otros.
Su oficina reporta un pago de más de 41 mil dólares en "reuniones y apariciones", donde se incluyen las visitas a restaurantes, de acuerdo a un informe de la Comisión de Ética de Los Ángeles.
En un comunicado, la Alcaldía subraya que nunca se emplearon fondos públicos. "Menos del 2% de estos gastos [$1.4 millones] se utilizó en comidas", precisó su vocero Peter Sanders. "Todas estuvieron relacionadas con los deberes de la oficina", recalcó.
Si bien estas actividades son legales, a sus críticos le incomoda que el alcalde (de origen humilde) deguste platillos gourmet cuando se han recortado $1,000 millones del presupuesto, hay 1,000 puestos menos en el Ayuntamiento y muchos angelinos no tienen empleo. Sólo el costo de la comida con Ebrard equivale al sueldo de dos semanas de trabajo de una persona que gana el salario mínimo.
"Definitivamente es un problema de percepción cuando los funcionarios electos comen en restaurantes caros que votantes comunes no pueden pagar, especialmente cuando lo hacen con dinero que aportan grandes donadores", dijo Trent Lange, presidente de California Clean Money Campaign.
Sus gastos
El alcalde, contralor y procurador pueden recibir donativos de hasta 1,000 dólares para sus Cuentas de Titular de Oficina. El límite en las contribuciones para los concejales es de 500 dólares. "Cada cuatro años hacemos auditorías a las cuentas y si hay violaciones pueden ser sujetos a multas de hasta 5,000 dólares por cada violación", señaló David Tristán, de la Comisión de Ética local.
No existe un dato preciso sobre los pagos hechos a través de ese fondo, pues el organismo indica que los diez funcionarios a punto de salir gastaron 8.9 millones en su gestión, pero mezcla otras cuentas.
Al revisar los reportes de la contralora y candidata a la Alcaldía Wendy Greuel se observa que ella gastó 423,000 dólares de la cuenta, unos 38 mil dólares al año. Y su rival, el concejal Garcetti, usó 657 mil dólares, alrededor de 55 mil dólares anuales.
Una parte se empleó en visitas al restaurante Takami Sushi, en el caso de Greuel; y los negocios La Scala (en Beverly Hills), Palm y The Oceanaire (en la capital del país), en el caso de Garcetti.
Un vocero de la contralora comentó que ella también ha usado la cuenta en "programas para ayudar a sus constituyentes", como una feria de salud. Mientras que un portavoz de Garcetti indicó que el fondo se gastó para "ayudar, servir y comunicarse con constituyentes".
Lange cree que -independientemente de cómo se maneja la chequera- los políticos se comprometen con sus donantes, por ello propone que el municipio pague sus actividades oficiales.
"Es extremadamente problemático cuando los candidatos tienen que recaudar grandes cantidades de dinero de intereses especiales para ser electos y después reciben todavía más dinero de los mismos intereses especiales para gastos legítimos de sus oficinas", comentó el experto.
Quien usó menos su Officeholder Account (265,000 dólares) fue el concejal Bill Rosendahl.
©ImpreMedia Digital, LLC
Commentarios