La violencia se enseñorea en México

Univision.com | Mar 15, 2013 | 6:04 PM

Promedio de muertos en tres primeros meses de Peña Nieto supera registros del gobierno de Calderón

La violencia no se detiene en México. El país sigue desangrándose y la guerra contra el narcotráfico, declarada en 2006 por el entonces recién asumido presidente Felipe Calderón, no da treguas. En las últimas 24 horas se reportaron 21 muertos (10 en Sinaloa, 7 en Cancún y 5 en Jalisco). Medios locales aseguran que la jornada del viernes 14 de marzo se convirtió en la más violenta del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto desde que asumió el poder el 1 de diciembre del año pasado.
La guerra contra el narcotráfico empeora. La cifra total de fallecidos varía entre los 70 mil y más de 100 mil. No existen registros oficiales confirmados. En los tres primeros meses del gobierno del PRI, la Secretaría de Gobernación reporta 3,157 fallecidos por actos criminales. La violencia no cede y al gobierno federal se le acaba la luna de miel conseguida tras las elecciones de julio.
Desde el comienzo de la guerra contra los cárteles de la droga en México se desató una escalada de violencia que las autoridades no han logrado contener. Un cambio de política y de estrategia, como la ofrecida por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) durante la campaña presidencial motivaron que la mayoría de los mexicanos inclinara su voto por Peña Nieto, pero los resultados a tres meses de iniciada su administración evidencian que, contrario a lo esperado, la guerra recrudece y los muertos aumentan.
“Los índices que se han hecho públicos reflejan que no sólo no ha descendido, sino que se incrementó un poco la violencia, aunque lo ha sido de manera mínima, pero ha seguido los mismos estándares del gobierno anterior [Calderon]”, dijo Juan Campos, un analista en temas de seguridad.
Un reporte del Strategic Forecasting, Inc. (StratFor), una empresa privada estadounidense que se especializa en  servicios de inteligencia y espionaje, asegura que durante el 2013 la violencia en México seguirá siendo una amenaza importante a nivel nacional para los ciudadanos, la policía, los militares y las empresas locales.
El estudio (basado en el estado de violencia en el país en 2012 y la situación de los cárteles de la droga) revela que si bien los niveles generales de violencia disminuyeron durante el 2011, las operaciones de los cárteles y la competencia entre ellos siguieron afectando varias regiones de México.
“Quitar lo que pasó en el gobierno pasado no va a ser tarea fácil. Hay que esperar a ver si dan resultados las estrategias que el gobierno va a aplicar, porque el tiempo que ha pasado ha sido muy corto”, explicó Campos a Univision.com.
Las preocupaciones son reales. La noche del jueves en un restaurante ubicado en el balneario de Cancún una balacera originada por diferencias en el sindicato de taxistas Andrés Quintana Roo dejó un saldo de siete muertos, de los cuales tres eran líderes de la organización. Otras cinco personas resultaron heridas.
Un reporte preliminar de la Policía Judicial de Cancún, entregado a la Subprocuraduría de la Zona Norte, señala que varios sujetos a bordo de Chevy dorado y una camioneta de color gris llegaron al lugar con armas AK-47 y abrieron fuego contra un grupo de personas que se hallaba en una de las mesas del recinto.
De acuerdo con testimonios de meseros y parroquianos, los agresores buscaban a un delegado del sindicato de taxistas al que solo conocían como La Barbie, quien era uno de los colaboradores más cercanos del líder del gremio, Oliver Fabro.
A la matanza en Cancún se suman otros cuatro asesinados en Sinaloa de Leyva, donde presuntos delincuentes se enfrentaron a balazos con integrantes de una Base de Operaciones Mixtas Urbanas (BOMU) en el ejido Concentración 5 de Febrero. El hecho fue reportado por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Asimismo, en el mismo municipio, en inmediaciones de la sindicatura de Estación Naranjo fueron encontrados dos cuerpos enterrados de manera clandestina. En los alrededores las autoridades hallaron casquillos vacíos (ya disparados) correspondientes a fusiles tipo AK-47.
La lista continúa. Una balacera se registró en las calles de la colonia Almada, Culiacán, que dejó dos muertos. En el fraccionamiento Santa Fe fue baleado otro hombre, y en el poblado Agua Salada, municipio de Mocorito, uno más fue asesinado de un balazo en la cabeza.
En Jalisco, en dos hechos distintos fueron encontrados cinco cuerpos acribillados, cuatro de ellos en dos camionetas en el municipio de Atotonilco y uno más en Guadalajara. Los reportes son lapidarios y la lista de fallecidos en la guerra contra el narcotráfico crece día a día.

Incertidumbre social

Los expertos advierten de la peligrosidad de los cárteles de las drogas y que el crimen organizado no distingue entre sexo, edad o estatus social. Y agregan que la crisis económica que afecta, no sólo a México, se han constituido en factores de alto riesgo que ayudan a incrementar los niveles de violencia.
“De fondo está la situación social por la que atraviesa el país y las consecuencias que trae para la gente que vive en la pobreza. Además está la juventud que carece de oportunidades:   no hay empleo, se carece de oportunidades y no se obtienen ingresos que se obtendrían por una vía normal. Por eso la gente participa en los casos de narco: por el desempleo y los malos salarios”, aseguró Campos.
Durante la campaña electoral, Peña Nieto prometió que frenaría la violencia de los cárteles de las drogas, pero las cifras de crímenes violentos en los primeros tres meses de su mandato no evidencian cambios significativos.
“El gobierno de Peña incorporó un nuevo enfoque a la lucha contra el delito y la criminalidad, buscando en la prevención el punto de central de su estrategia para reducir la inseguridad. Una estrategia de ese tipo no va a dar resultados de inmediato. El mismo gobierno lo ha reconocido. El gran problema de la estrategia de Peña es que no ha definido, con toda claridad, cuáles son los cómos. La prevención no debe ser la única estrategia”, dijo José Buendía, analista de la Universidad Iberoamericana.
Cifras gubernamentales señalan durante el mes de enero un total de 1,104 muertos por hechos relacionados al crimen organizado. De quienes murieron en enero por hechos vinculados con los cárteles de la droga y otros grupos del crimen organizado, el informe precisó que 1,068 fueron presuntos delincuentes abatidos, 30 policías, militares y otros funcionarios públicos "caídos en el cumplimiento de su deber", y seis personas presumiblemente ajenas a los hechos.
En febrero la cifra bajó a 914, según la Secretaría de Gobernación. En diciembre, el primer mes de gobierno de Peña Nieto, se registraron 1,139 muertes violentas.
“Es necesario destacar que los homicidios dolosos relacionados a delitos federales registrados en febrero representan el número más bajo reportado en los últimos 40 meses”, subrayó la Secretaría de Gobernación (SEGOB) en un comunicado.
Más allá del narco
A las muertes registradas en enfrentamientos entre carteles rivales y entre criminales y autoridades, a la lista hay que sumar secuestros, extorsiones, asaltos y robos que ocurren en el país, coinciden expertos.
“Hay una ausencia de información y hay contradicciones con las cifras que reportan las publicaciones y lo que dicen los sistemas de seguridad pública”, dijo José Antonio Ortega Sánchez, representante del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal AC de México, una organización que constantemente realiza estudios sobre la violencia en México y que hace un par de semanas publicó un ranking sobre las ciudades más peligrosas del mundo.
“Hoy el semanario Zeta de Tijuana habla de una cifra de estos 100 días. Dice que han ocurrido más de 4,500 asesinatos, mientras que el gobierno en sus reportes parciales asegura que han ocurrido la mitad. Falta información confiable y transparente [no sólo de las muertes del narco] sino de  homicidios por  secuestro, extorsión, robo con  violencia, violación y lesiones dolosas”, agregó.
Ortega explicó además que el surgimiento de grupos de autodefensa puede empeorar el panorama de violencia generalizada en el país. “Ante la ausencia de autoridad están las policías comunitarias. Hay más e 70 puntos donde han surgido estas policías. Al inicio el gobierno los ignoró y el Secretario de Gobernación dijo que debía haber un dialogo. Ya hay un cambio de actitud, ya hay detenciones por traer armas de uso exclusivo para el Ejército. No pueden armarse así esos grupos de autodefensa. Pueden ser utilizados por grupos del crimen organizado o de guerrilleros para los fines de estos grupos”, dijo Ortega Sánchez.

Vivir con miedo

Para José Buendía la violencia no sólo impacta el número de muertos, sino en el miedo y la imagen que proyecta México a nivel internacional.
“La persistencia de la violencia tiene efectos negativos. Primero genera un clima de miedo, de inseguridad y de temor. La gente en México vive con desconfianza y esta desconfianza afecta de manera directa al ambiente. Además, las posibilidades de que lleguen inversiones tanto nacionales como extranjeras se dificulta”, aseguró.
La estrategia usada por Calderón (2006-2012), de ordenar al  Ejército salir a las calles para combatir al crimen organizado fue un paso criticada por diversos sectores del país. Pero hoy en día hay quienes se sienten más protegidos estando las Fuerzas Armadas en las calles en situación de combate.
“La gente, cuando tiene la potencia del Ejército, se siente más segura, pero eso no puede llevarnos a la conclusión de que debemos de tener al Ejército en todos lados. No es su función. Y lo que demuestra es ineficiencia de las policías. Se necesita una reestructuración a fondo. La idea de Peña, de hacer una gendarmería al estilo francés, no es mala, pero hay que ver qué resultados tiene. Se trata de un cambio de mentalidad, de capacidad y de capacitación para una policía nueva”, indicó.
Un sondeo publicado por el diario El Universal señala que más de la mitad de los encuestados (51%) cree que el gobierno debería continuar luchando contra los cárteles de la droga, aunque haya violencia. El sondeo, hecho por la firma Buendía & Laredo, reveló además que el 26% creía que el Gobierno mexicano debería reducir su lucha contra los cárteles de la droga para disminuir la ola de violencia, que causó 70 mil muertes durante el sexenio pasado, según cifras oficiales.
Cuando se cumplieron los primeros 100 días de gobierno de Peña Nieto, el 40% de los mexicanos opinó que la violencia ha aumentado "mucho" o "algo" desde el 1 de diciembre, cuando tomó posesión del cargo.
Hay quienes insisten en que el Ejército debe salir de las calles y regresar a los cuarteles, como antes de 2006 cuando recibieron la orden de Calderón. “Espero ocurra pronto, porque es lo que ha generado la violencia. Hubo, inclusive, jueces sin rostro para que nadie supiera quién era el que sentenciaba a los líderes de la droga. Tienen que guardar sus identidades por temor a represalias. Terminó la guerra, pero la violencia sigue existiendo”, dijo Fernando Tagle, experto en temas del narcotráfico.
Saldo negro de Calderón
Un reporte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) señala que durante el sexenio de Felipe Calderón se registraron más de 100 mil muertos. Titulado ‘Los indicadores de víctimas visibles e invisibles de homicidio’ en México, el estudio fue elaborado por el Centro de Análisis de Políticas Públicas México Evalúa.
En noviembre del año pasado, Edna Jaime, directora general de México Evalúa, dijo que estados como Baja California, Coahuila, Chihuahua, Sinaloa, Sonora, Durango, Guerrero y Morelos equipararon a México como un país que ha tenido o sufrido un conflicto bélico.
“El nivel de violencia al que había llegado la sociedad mexicana durante ese sexenio era imparable, incontenible y hacía mucho daño al país. La estrategia de Calderón no estaba siendo eficaz ni para recuperar la paz, ni la tranquilidad, ni la seguridad en el país”, aseguró Buendía.
Para Ortega Sánchez, una de las respuestas al problema de la inseguridad está en atacar la impunidad. “No se habla de nada de la impunidad. Y si no se abate la impunidad no se va a resolver el grave problema que tenemos de violencia”.
“Hay que castigar a homicidas, secuestradores, violadores y extorsionadores. Hay más de 500 mil órdenes del fuero común de las cuales 100 mil se refieren a delitos violentos. Eso es lo que hay que atacar”, concluyó Sánchez.
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