El Papa pide a sus cardenales no caer en el pesimismo

Univision.com | Mar 15, 2013 | 7:05 AM

"La vejez es la sede de la sabiduría": Francisco

CIUDAD DEL VATICANO, El Vaticano.- El papa Francisco exhortó este viernes en su encuentro con los cardenales a "no caer" en el pesimismo y encontrar todos los días la valentía de llevar el Evangelio a todos los rincones de la tierra.
¿Qué opinas de los primeros días de Francisco como sumo pontífice? El Obispo de Roma, que estuvo a punto de caerse, al tropezar cuando se dirigía a saludar al decano del colegio cardenalicio, Angelo Sodano, también dijo que "más de la mitad" de los purpurados son ancianos, "pero la vejez es la sede de la sabiduría de la vida". "Donemos esta sabiduría a los jóvenes, como el buen vino, que con la edad mejora", agregó. Dos días después de ser elegido, el pontífice se reunió con los cardenales en la Sala Clementina del Vaticano y les dijo: "somos hermanos, los cardenales son los sacerdotes del Santo Padre, vivamos esta comunidad, la amistad de la cercanía nos hará bien a todos". Francisco reiteró la necesidad de la unidad en la Iglesia y expresó su emoción por el recibimiento que le ofrecieron los fieles cuando apareció por primera vez en el balcón de la basílica de San Pedro. También tuvo palabras para Benedicto XVI, "mi venerado predecesor", subrayó, del que dijo "ha enriquecido la Iglesia con su magisterio de fe, humildad y docilidad". "Su magisterio permanecerá como un patrimonio espiritual para todos. El ministerio petrino vivido con total dedicación, ha tenido en él un intérprete paciente y humilde", agregó Francisco.
Lo reciben con aplausos
El papa Francisco llegó este viernes al Palacio Apostólico para reunirse en la monumental sala Clementina con los cardenales, quiene lo recibieron con un gran aplauso.
El sumo pontífice portó la cruz pectoral que siempre ha llevado, plateada, y no la tradicional cruz de oro de los pontífices.
El cardenal Angel Sodano, en nombre de los purpurados, le dio la bienvenida y se puso a su "total disposición". Francisco ya ofició este jueves con ellos una misa en la capilla Sixtina, un día después y en el mismo lugar donde fue elegido 266 papa de la historia de la Iglesia. El papa Francisco, nombre adoptado por el cardenal argentino el jesuita Jorge Mario Bergoglio, se sigue alojando en la residencia de Santa Marta. Allí permanecerá hasta que concluyan las tareas de acondicionamiento del apartamento pontificio que ha estado precintado desde que Benedicto XVI renunció al solio pontificio, el pasado 28 de febrero.
“No me llames Santidad, dime Francisco”
El sastre del anterior sumo pontífice, Benedicto XVI, es un modesto colombiano que radica en la ciudad de Cali, su nombre es Luis Abel Delgado, éste fue invitado por el ahora Papa emérito a varios desayunos organizados en el Vaticano al que también asistían los cardenales.
En una de esas reuniones el artesano conoció a Jorge Mario Bergoglio, un agradable cardenal argentino al que Luis Abel Delgado le dijo un día ''Yo a usted lo veo con sotana blanca'', refiriéndose a que tenía cualidades para llegar a ser el obispo de Roma debido a su amabilidad, reportó el portal Terra.
Este mismo argentino poco después de ser elegido como el nuevo sumo pontífice le llamó al artesano quien al saber que el Papa quería comunicarse con él preguntó ¿Cuál Papa? Su duda fue resuelta cuando al otro lado del teléfono le respondieron ''¡Maestro Luisito!, ¿cómo le va?''.
El sorprendido Luis Abel respondió “¡Su santidad!” y la cálida voz de la bocina le dijo escueta ''No me llames Santidad, dime Francisco''.
Palabras a las que, de acuerdo con una breve entrevista concedida a Terra Colombia este jueves por el famoso sastre, Luis Abel se limitó a contestar con la característica inocencia cargada de picardía del pastuso: ''está bien, don Francisco'', saludada por una espontanea aunque fatigada sonrisa del extenuado pontífice tras la extensa y memorable jornada.
Tras hacerle unas preguntas de carácter personal, Francisco le manifestó al sastre su interés en que trabajara para él, haciéndole un primer encargo de elaborar la estola que usará a partir de este martes, y de la que Luis Abel solo se encuentra a la espera de conocer el nuevo escudo pontificio, quien ya tuvo la oportunidad de usar uno de los ornamentos realizados por el sastre para la primera alocución ante los millones de fieles que observaron la transmisión en directo.
Los cardenales resaltan su sencillez
Se sabía que en su natal Argentina el cardenal Bergoglio viajaba en transporte público, cocinaba sus propias comidas y vivía de manera austera. A pesar de ascender al puesto de mayor rango dentro de la Iglesia católica sus compañeros del cuerpo cardenalicio destacan que este porteño no ha perdido su sencillez.
La agencia AP señala que cuando se supo que los votos lo señalaban como el nuevo obispo de Roma, como es acostumbrado un cardenal le preguntó a Bergoglio si aceptaba el papado a lo que éste respondió “Soy un pecador, pero como esta dignidad se me ha conferido, acepto", respondió, de acuerdo con tres cardenales franceses.
Bergoglio anunció el nombre que asumiría —Francisco— y se fue a poner la indumentaria papal a la "Sala de las Lágrimas", una sacristía que se ganó su nombre porque muchos han llorado ante la inmensidad de la tarea que les aguarda.
Cuando Francisco regresó al recinto, "su primer acto fue ir hacia un cardenal en silla de ruedas e ir a la parte trasera de la capilla para saludarlo", dijo Sean Brady, cardenal de Irlanda.
Los asistentes llevaron una plataforma con una silla blanca para que Francisco se sentara mientras los cardenales acudían uno por uno a expresarle su respeto. El papa la rechazó, dijo Timothy Dolan, el arzobispo de Nueva York.
"Se encontró con nosotros a nuestro propio nivel", agregó Dolan, quien dijo que sintió una extraña emoción al besar el anillo del pontífice.
"Es muy difícil de explicar", dijo Dolan. "Obviamente llegas a conocer a tu hermano cardenal. Pero súbitamente la identidad es distinta".
El día de su elección como nuevo Papa viajó en camión
Después de que salió al balcón a dar su primer discurso como sumo pontífice y anunciar que se llamaría “Francisco” vino un automóvil para llevarlo a cenar, y autobuses para el resto de los cardenales.
El auto se regresó sin pasajero. "Cuando llegó el último autobús, adivina quién salió", dijo Timothy Dolan.
Francisco cenó con los demás. Brindaron por él, "y luego él brindo por nosotros y dijo: 'que Dios les perdone lo que han hecho''', relató Dolan.
Para cuando la noche terminó, dijeron los cardenales, el nuevo papa se veía cómodo con su nuevo hábito.
"Anoche creo que había una paz en su corazón", dijo Sean O'Malley, arzobispo de Boston "de que la voluntad de Dios se había cumplido en su vida".
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