Bush reitera apoyo a reforma migratoria sin ciudadanía para indocumentados

Univision.com | Mar 10, 2013 | 11:49 AM
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Jeb Bush, ex gobernador de Florida hablo con Teresa Rodríguez sobre la controversia que generó al publicar un libro donde propuso la legalización de millones de incodumentados pero sin un camino a la ciudadanía.

Ex gobernador de Florida, Jeb Bush, asegura que debate en el Congreso “está muy complicado”

Por: Jorge Cancino
La batalla que demócratas y republicanos libran en el Congreso por la reforma migratoria “está muy complicado”, pero sigue avanzando, dijo el ex gobernador de Florida, Jeb Bush (republicano) al programa Al Punto de la cadena Univision.
El político, quien esta semana lanzó el libro “Immigration Wars” (Guerras de inmigración), donde se inclina por una reforma migratoria sin ciudadanía para los indocumentados, dijo que su postura “no ha cambiado” y que se trata de una propuesta, “una agenda para las personas de mi partido (republicano) y de otros quienes se han resistido” a una reforma migratoria comprensiva.
Los republicanos perdieron la elección presidencial del pasado 6 de noviembre cuando el presidente Barack Obama fue reelecto para un segundo período de cuatro años. De los 12.2 millones de latinos que acudieron a las urnas, 71% votó por el mandatario, apoyo que obligó al gobierno y al congreso a revisar los apoyos a la aprobación de una reforma migratoria.
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Cambio de posturas
“El partido está cambiando, eso es bueno”, dijo Bush, hermano del ex presidente George W. Bush (2001-2009). “Ahora hay líderes que están proponiendo las ideas del libro. Y lo esencial de esto es sí se puede lograr un paso a llegar a ser ciudadano, donde es más fácil para alguien que ha llegado legalmente que ilegalmente” a Estados Unidos.
“Y los costos en todos los aspectos son mejores para alguien que viene, que ha estado pacientemente esperando de entrar legalmente, pues yo estoy totalmente a favor”, apuntó.
En Immigration Wars Bush enfatizó que el camino hacia la ciudadanía es un premio, y que las personas que llegan a Estados Unidos ilegalmente no les corresponde recibir este premio. El ex gobernador dijo que estaba “satisfecho de tener un paso a la legalización donde los 11 millones de personas (indocumentadas) salen de las sombras”, y justificó su postura con un informe del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sobre el número de inmigrantes beneficiados con la amnistía de 1986 y que han pedido convertirse en ciudadanos estadounidenses.
“El 60% de las personas no pidieron ser ciudadanos. Estaban satisfechos viviendo en las sombras”, apuntó. Y agregó que la gran mayoría vienen al país quieren trabajar, ahorrar dinero y enviarlo a sus familias, pero no mencionó que entre las prioridades se encuentre solicitar la ciudadanía estadounidense.
Cuesta arriba
“Hoy día en el Congreso hay esfuerzos nobles e importantes de trabajar en este tema, que esta muy complicado, y creo que se puede resolver este problema”, indicó Bush.
El pasado 28 de enero un grupo bipartidista del Senado entregó los principios de una reforma migratoria que incluye una dura vía de legalización para indocumentados. Lindsey Graham (republicano de Carolina del Sur), uno de los integrantes del denominado grupo de los ocho, criticó la postura de Bush y consideró que socavaba los esfuerzos viables del Senado para aprobar una reforma migratoria este año.
Bush aseguró que había hablado con Graham y aseguró que ambos se encontraban en un “mismo paso” sobre el tema, “estamos en acuerdo”, y que los contenidos de su libro son similares a los postulados de Graham.
En “las condiciones que ellos están trabajando, hay condiciones”, dijo. “Decir que va a tener amnistía no es lo que están proponiendo. Así que el resultado es llegar al mismo fin. Yo estoy totalmente apoyando el trabajo” del Senado, aseguró Bush.
El ex gobernador de Florida también dijo que había hablado “con todos los que están haciendo el trabajo”, quienes estarían de acuerdo en que la propuesta que debate el Senado “pude ayudar en la Cámara de Representantes”.
Cuestión de votos
Para ser aprobada, la reforma migratoria necesita 60 votos en el Senado (donde los demócratas tienen 53 frente a 47 republicanos) y 218 en la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos.
Un grupo bipartidista de la Cámara redacta en secreto un plan de reforma cuyos contenidos han sido celosamente guardados.
A finales de febrero el presidente del comité judicial de la Cámara, Bob Goodlatte, y el legislador Raúl Labrador, dijeron en eventos separados, se lee en un reporte de The Associated Press, que los indocumentados podrían optar a la residencia una vez que obtengan un estatus provisional -como el recomendado por el grupo de los ocho- al aportar sus datos biométricos a las autoridades.
"Tener un sistema en el que tienes un estatus legal y luego tienes otra oportunidad, ya sea por vínculos laborales o familiares, de poder legalizar tu estatus en el futuro, esas son buenas oportunidades que podríamos evaluar", dijo Goodlatte durante un desayuno en el diario Christian Science Monitor.
La legisladora Ileana Ros-Lehtinen (republicana de Florida) dijo recientemente a Univision, sobre el plan de la Cámara, que “ojala que tengamos la ciudadanía, que es lo perfecto”, y que se no lograrlo incluirá “un estatus legal que no es lo perfecto, pero es lo posible”.
Mismo objetivo
Entre lo que propone el grupo de los ocho y los postulados de Bush plasmados en su libro, el ex gobernador dijo que “el objetivo es el mismo. Lo que queremos es reformar el sistema para que personas puedan venir legalmente, que podemos tener crecimiento económico, que la gente puede salir de las sombras, que hoy día es una tragedia que existe”.
Al ahondar en los detalles de la vía de legalización que menciona en su libro, Bush dijo que propone un estado de permanencia legal donde los indocumentados puedan salir de las sombras  y “pueden continuar trabajando”.
Y en cuanto al tema de la ciudadanía, detalló que “se puede regresar a su país”. Y explicó que hoy en día la ley señala que si un indocumentado regresa a su país “tiene 10 años de espera”, en referencia a la Ley del Castigo.
La medida, aprobada por el Congreso en 1996, agrega que si un indocumentado permanece si papeles menos de un año en el país debe cumplir un castigo de tres años sin poder reingresar al territorio estadounidense, a menos que gestione un perdón consular.
“La ley (de reforma migratoria) que espero que se llegue a aprobar, va a tener mas o menos lo mismo”, dijo Bush. “Así es que la diferencia entre los dos (su plan y el del Senado) es mínimo”, aseguró.
De segunda clase
Maribel Hastings, asesora ejecutiva de America’s Voice, comentó que la declaración de Bush, de que apoya una residencia legal permanente sin vía a la ciudadanía, lo coloca en la misma columna de figuras republicanas de la Cámara de Representantes  que favorecen una legalización sin vía a la ciudadanía, o más bien una ciudadanía de segunda clase con trabajadores que ofrecen mano de obra barata pero nunca pueden aspirar a los derechos que ofrece la ciudadanía, incluyendo votar.
El plan migratorio del Senado citado por Bush podría ser entregado al Comité Judicial en abril. El proyecto se basa en cuatro ejes: seguridad fronteriza, camino a la ciudadanía, verificación de empleo e inmigración legal. Del camino a la ciudadanía, advierten que primero debe asegurarse la frontera, y que quienes califiquen (indocumentados sin antecedentes criminales que paguen una multa y sean verificados sus antecedentes, entre otros requisitos), deben primero entrar en un estado de no inmigrante que demoraría 10 años. Al término de ese plazo podrán pedir la residencia, que actualmente demora 20 años en algunos casos.
La Casa Blanca cuenta con un plan basado en los mismos principios, pero exige certificar ahora la seguridad fronteriza y abrir simultáneamente el camino a la ciudadanía. Y que los indocumentados que califiquen recibirán la residencia en un plazo no mayor de ocho años.
De la Ley del Castigo, el 4 de marzo entró en vigor una decisión ejecutiva que permite a cónyuges, hijos menores de edad solteros y padres indocumentados de ciudadanos estadounidenses para que esperen en Estados Unidos sus residencias y no tengan que esperar tres o 10 años fuera por haber permanecido ilegalmente en el país.
No se pierda la entrevista al ex gobernador Jeb Bush en Al Punto este domingo a partir de las 10 AM / 1 PM Pacífico por la cadena Univision.
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