Hugo Chávez y Fidel Castro, una alianza mutuamente indispensable

AFP | Mar 05, 2013 | 7:00 PM
Hugo Chávez tuvo en el líder cubano Fidel Castro un mentor que le orientó desde su ascenso político en Venezuela y le asistió en la adversidad, una ayuda que el venezolano recompensó con creces rescatando a fuerza de petróleo la anémica economía cubana.
Fidel permaneció al lado de Chávez durante su larga convalecencia en Cuba tras una nueva operación contra el cáncer el 11 de diciembre, que precedió a su muerte este martes.
Los constantes viajes de la cúpula chavista a La Habana durante esa última estadía en Cuba hicieron levantar nuevamente las suspicacias de la oposición venezolana, que acusa al gobierno de estar bajo la influencia de los hermanos Castro.
El analista político José Vicente Carrasquero también da por descontado que el vicepresidente Nicolás Maduro ha estado analizando junto a Fidel y Raúl "los diferentes escenarios que se pueden plantear" en Venezuela ante la muerte de Chávez.
"Hay quienes dicen que nosotros somos una colonia de Cuba. Realmente es una ofensa contra Cuba y contra Venezuela", dijo recientemente Maduro rechazando una injerencia castrista en los asuntos venezolanos.
La estrecha relación entre ambos países la iniciaron hace dos décadas Chávez y Castro, quienes se han convertido en amigos, aliados y confidentes hasta el punto que el venezolano quiso preparar el terreno para unir a ambos países en una federación, lo que fue rechazado por sus compatriotas en un referéndum constitucional en 2007.
"Fidel es para mí un padre, un compañero, un maestro de estrategia perfecta (...) Ambos tendremos que agradecer a la vida el habernos conocido", admitió Chávez en una entrevista en 2005 con el diario oficial cubano Granma.
El líder de la revolución cubana reparó en el teniente coronel Chávez, 28 años menor que él, cuando éste encabezó en 1992 un fallido golpe de Estado contra los desgastados partidos venezolanos.
El joven sublevado pasó dos años en prisión y al salir fue invitado personalmente a La Habana por Fidel, quien lo recibió al pie de la escalerilla del avión como a un jefe de Estado.
Para Cuba, "Venezuela siempre ha sido muy atractiva en términos geopolíticos porque tiene lo que no tiene la isla: petróleo y energía", explica a la AFP el historiador y escritor Angel Lombardi, para quien el líder cubano no perdió la oportunidad.
La convergencia ideológica no se dio de inmediato, pero Fidel aprovechó el hecho de que Chávez "no tenía ninguna formación y era un político que se acomodaba a las circunstancias, para atraerlo hacia él", afirma.
Con la llegada al poder del venezolano en 1999, ambos mandatarios empezaron a verse muy frecuentemente, forjando una alianza observada con mucha atención por la región y Washington.
La oposición venezolana empezó a su vez a inquietarse a medida que crecían los rumores sobre la influencia política de Castro en Chávez y ambos exhibían orgullosos su buena sintonía.
"A Chávez hay que multiplicarlo por 5.000, por 10.000, por 20.000", declaró el líder comunista, quien le cedió las banderas del antiimperialismo y le propulsó en la escena internacional como el nuevo líder de la izquierda revolucionaria.
La apuesta de Fidel por Chávez le fue retribuida rápidamente. Ambos firmaron en 2000 un convenio que sigue vigente y por el que Venezuela suministra hoy en día unos 130.000 barriles diarios de petróleo en condiciones preferenciales.
En una Cuba comunista que sufría la pérdida de los millonarios subsidios de la desaparecida Unión Soviética, la ayuda de Caracas, que se convirtió en poco tiempo en su primer socio comercial, supuso literalmente un rescate económico.
En 2003, Fidel fue nuevamente el asesor necesario para un joven presidente a quien se le avecinaba un referéndum revocatorio de su mandato.
Le aconsejó lanzar las misiones sociales de ayuda a los sectores más vulnerables, que le permitieron superar la consulta cuando se celebró en 2004.
Viviendas, asistencia médica, alimentos... Chávez movilizó miles de millones de dólares para levantar esos exitosos programas en los que Cuba contribuyó con el envío de decenas de miles de médicos y otros cooperantes.
Aunque Fidel se retiró del poder por motivos de salud en 2006, su alianza con Chávez se mantuvo intacta.
Ambos países continuaron desarrollando sus relaciones comerciales y montando negocios conjuntos. Caracas aprobó nuevos créditos y La Habana envió más mano de obra.
El hermetismo con que ambos gobiernos manejaron estos intercambios explica la falta de cifras oficiales sobre su valor así como de la deuda cubana con el país sudamericano.
En 2011, Fidel en persona informó a Chávez en Cuba que sufría de cáncer y los médicos cubanos se hicieron cargo de su tratamiento.
Carrasquero asegura que, pese a que ambos ya no están en el poder, "las relaciones se van a mantener" si Maduro gana las próximas elecciones, frente a una oposición que se ha manifestado favorable a cortar con esa dependencia recíproca.
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