Cardenal dice que no importa la nacionalidad del próximo Papa

Notimex | Feb 26, 2013 | 10:23 AM

Benedicto XVI no es el primero que renuncia, pero es el primer papa que lo hace en la era moderna

CIUDAD DEL VATICANO - El cardenal portugués José Saraiva Martins aseguró el martes que la Iglesia católica "no tiene colores" y, por lo tanto, la nacionalidad de quien será elegido como próximo Papa es irrelevante.
En entrevista con Notimex, el purpurado, quien fue durante más de ocho años prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano, analizó el impacto de la renuncia de Benedicto XVI y los problemas que deberá afrontar su sucesor.
"Existe un problema que se presenta siempre antes de cada Cónclave: la Iglesia no tiene colores, no es blanca, amarilla o negra. Por lo tanto un Papa puede ser blanco, europeo, latinoamericano, africano o asiático. No existe ningún problema y el pontífice puede ser de cualquier color", indicó.
Por sus 81 años Saraiva no estará presente en el próximo Cónclave como elector, aunque sí estuvo en la Sala del Consistorio el pasado 11 de febrero y escuchó de labios de Benedicto XVI el anuncio de su renuncia.
Sorpresa y estupor
El prelado reconoció que ese momento lo tomó por sorpresa, estupor que vivió "a la luz de la historia de la Iglesia".
"Después de un Papa viene otro. Su Santidad Benedicto XVI decidió libremente, ante Dios y ante su conciencia de renunciar. No existe ningún problema. Está previsto por el Código del Derecho Canónico", explicó.
"No es el primer caso en la historia de la Iglesia, ha habido otros casos. El más famoso es el de Celestino V, por lo tanto no es una cosa extraordinaria", puntualizó.
Subrayó que el obispo de Roma dijo claramente que dimitía porque ya le faltaban las fuerzas y que esa fue la única razón.
Gobierno espiritual
"En los tiempos modernos es el primer Papa que dimite, esto es claro. Pero la Iglesia está habituada a esto, sabe que finalmente la gobierna el espíritu y los eventos históricos son relativos".
"Lo importante es que no faltará jamás a la Iglesia un Papa que dirija a los fieles a la luz de los problemas actuales que afronta en nuestro tiempo", añadió.
Puso en guardia contra la interpretación de las noticias que han circulado en los últimos días sobre El Vaticano y sus luchas internas porque, precisó, muchas veces no corresponden a la realidad.
Los problemas
Anticipó que el nuevo Papa deberá afrontar los problemas de la sociedad actual, dificultades humanas y también para los mismos valores cristianos.
Para el cardenal, aunque actualmente se habla mucho de crisis económica, ese no es el problema mayor del mundo moderno, que padece una degradación ética y moral, de la cual proviene -al menos en parte- la misma crisis económica.
"Es claro que un nuevo Papa debe preocuparse de estos problemas y afirmar los principios del Evangelio relativos a estos asuntos, además de colaborar con los Estados para lograr que se resuelvan lo antes posible", estableció.
"El mensaje (para los fieles) es que estén tranquilos porque el espíritu santo guía a la Iglesia, mandará al Papa que se necesita para el tiempo de hoy y para los problemas actuales", apuntó.
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