El Papa estaba advertido de los escándalos desde mucho antes de los VatiLeaks

Univision.com | Feb 24, 2013 | 11:56 AM
Por: Jorge Cancino
Un mensaje mariano que data del 19 de septiembre de 1846 sería una de las llaves que abre el misterio oculto detrás de la renuncia del Papa Benedicto XVI. El texto fue mantenido como secreto por 12 años, hasta 1858, cuando lo pusieron en manos del obispo de la diócesis de Grenoble, Francia, para que se lo entregara al Papa Pío IX, quien después de leerlo ordenó guardarlo bajo siete llaves.
En 1858 el secreto fue destapado, esta vez en Lourdes. Y después se conoció en Fátima (Portugal), Garabandal (España) España y Peñablanca (Chile), este último en tiempos de la dictadura del general Augusto Pinochet.
Los cinco registros del mismo mensaje fueron alojados en los armarios del Santo Oficio (Santa Inquisición), que en 1965 cambió de nombre a Congregación para la Doctrina de la Fe, la más temida de las secciones que opera bajo el mando directo del Papa. Entre el 25 de noviembre de 1981 y el 19 de abril de 2005, el ex Santo Oficio fue presidido por el entonces cardenal Joseph Ratzinger, hoy en día Benedicto XVI.
Cada vez que la advertencia fue comunicada desató la furia, el rechazo y la negación de las diócesis locales. El mensaje dice: “Los sacerdotes, ministros de mi Hijo, los sacerdotes, por sus irreverencias e impiedad al celebrar los santos misterios, por su amor al dinero y a los placeres, se han convertido en cloacas de impureza”.
El mensaje es atribuido a la Virgen María en los cinco lugares y de ellos, tres –La Salette, Lourdes y Fátima- han sido reconocidos por el Vaticano como sitios donde hubo apariciones o fenómenos místicos extraordinarios, pero el secreto revelado en las cinco ocasiones permanece alejado del conocimiento de la Iglesia.
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La dimisión del Papa
Benedicto XVI renunció el 10 de febrero. “Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino”, dijo.
Y explicó que “en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado”.
Las preguntas no tardaron en aparecer. ¿Por qué se vio el Papa en la necesidad de examinar ante Dios reiteradamente su conciencia? ¿Qué fue lo que sacudió la fe de Benedicto XVI? ¿Cuáles son las rápidas transformaciones y las sacudidas de gran relieve para la vida de la fe católica? ¿Qué pudo haber apabullado el espíritu del Obispo de Roma? ¿Qué lo incapacitó para ejercer bien el ministerio que le fue encomendado?
El VatiLeaks
Un reporte del diario italiano La Reppublica publicado el jueves detalló que una investigación encomendada por el Papa a tres cardenales octogenarios y que le fue entregada el 17 de diciembre, habría puesto al descubierto la existencia en el Vaticano de una red de prostitución entre seminaristas, incluyó la figura de un proxeneta y casos de corrupción y tráfico de influencias.
El informe fue encargado a los octogenarios cardenales Salvatore De Giorgi, Jozef Tomko y Julian Herranz para averiguar el escándalo surgido en mayo tras la filtración de documentos confidenciales que fueron publicados en el libro del periodista Gianluigi Nuzzi, titulado “Sua Santità. Le carte segrete di Benedetto XVI (Las cartas secretas de Benedicto XVI), escándalo que se conoce con el nombre de VatiLeaks.
El diario romano añade que el escándalo gay sería el asunto más vergonzoso del reporte y lo que más preocupa al papa. En la Santa Sede se manejaba una "red de prostitución gay" que involucraba a sacerdotes de varias jerarquías, quienes mantenían relaciones con seminaristas.
"Por primera vez la palabra homosexualidad fue pronunciada en el apartamento papal", publicó La Reppublica. Y agregó que el centro del escándalo no serían otros que el poder y el dinero, que se suman a los escándalos de pederastia y encubrimiento de sacerdotes pedófilos durante décadas.
En marzo de 2010 la Santa Sede reconoció más de 3 mil casos que involucran a religiosos por acusaciones de abusos sexuales a menores.
Dos días más tarde de la publicación de La Reppublica, Benedicto XVI alertó a los cardenales sobre "el mal, el sufrimiento y la corrupción de este mundo", al tiempo que les recordó que permanecerá en "cercanía espiritual" con ellos a la conclusión de su Papado.
La Salette
La aparición de La Salette se registró el 19 de septiembre de 1846, en Francia. La Virgen María, cuenta la historia avalada por el Vaticano, se le apareció a dos pastores del lugar, Melania de 14 años y Maximino de 11 años de edad. Estando ambos niños en éxtasis, la Señora les dio un extenso mensaje que, dijo, debían guardarlo y divulgarlo 12 años más tarde, en 1958. Una parte del texto hace referencia “a los sacerdotes, ministros de mi Hijo, que por su mala vida, por sus irreverencias y por su impiedad en celebrar los santos misterios, por su amor al dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de impurezas”.
El fenómeno de La Salette fue reconocido por el Papa Pío IX en 1851. Además de la profecía que habla de la infidelidad y las irreverencias de los sacerdotes, menciona los peligros a los que se expone el pontífice, entre ellos atentados a su vida y persecuciones de los cardenales que lo rodean.
Uno de los ataques ocurrió el 13 de mayo de 1981 en la Plaza de San Pedro, cuando el turco Mehmet Ali Agca disparó al Papa Juan Pablo II y lo hirió de gravedad cuando bendecía a los fieles en la plaza de San Pedro a bordo del papamóvil. Un año después del atentado, el 13 de mayo de 1982, el Papa visitó Fátima y dejó, a los pies de la Virgen, una de las balas que casi le cuestan la vida.
El 28 de septiembre de 1978 el papa Juan Pablo I muere 33 días después de haber sido ungido (el 26 de agosto). A pesar de que el Vaticano aseguró que el pontífice murió de un paro cardíaco, la versión no convenció del todo al mundo y todavía se plantean hipótesis sobre las causas que le provocaron la muerte.
Peñablanca, Chile
Entre 1983 y 2008, en Chile se registró uno de los fenómenos más largos, complejos y polémicos que revivió el secreto de La Salette. Inició a mitad de la dictadura de Pinochet, cuando el país se encontraba bajo toque de queda y las concentraciones de gentes eran prohibidas por el régimen.
Unos 30 kilómetros al noreste de Valparaíso, en la localidad de Peñablanca, un niño huérfano aseguró haber visto a la Virgen, quien le pidió regresar al día siguiente al mismo lugar después del medio día. Volvió, esta vez acompañado de una decena de pobladores cercanos y a partir de entonces el fenómeno se regó por todos los rincones del país.
Versiones de prensa de la época y filmaciones colgadas en páginas de Internet dan cuenta que en el sitio de las apariciones se congregaban entre 200 y 300 mil personas, reuniones masivas que hicieron temblar al régimen que acusó a la jerarquía de la Iglesia chilena de haber orquestado un movimiento para provocar una revuelta social y permitir el regreso del socialismo. Los Obispos respondieron acusando al gobierno de haber fabricado la aparición para distraer la atención del país de las graves violaciones a los derechos humanos.
La guerra de acusaciones terminó cuando el gobierno y la jerarquía identificaron a un amigo en común, el Partido Comunista. Poco antes de concluir los ataques y descréditos, la Conferencia de Obispos aseguró que Pinochet había conseguido aviones en Inglaterra, y que estos aparatos habían sobrevolado la zona y arrojado gases que les hacían creer a las gentes que en Peñablanca se aparecía la Virgen.
El secreto
La aparición de Chile registra cientos de documentos con mensajes que atribuyen a la Virgen María, pero el fenómeno no ha sido reconocido por la Iglesia Católica. Sin embargo la Santa Sede, en un movimiento inesperado, tiene permitido –con el aval de la Congregación para la Doctrina de la Fe- la celebración de misas en el lugar, pero no puede decir si el fenómeno ocurrió o no porque primero debe esperar el reconocimiento por parte de la diócesis a la que pertenece Peñablanca, en este caso Valparaíso.
Uno de los primeros mensajes difundidos en Peñablanca es la repetición del secreto de La Salette fechado el 19 de septiembre de 1846, aquel que dice que los sacerdotes, a causa de sus irreverencias e impiedad en la celebración de los santos misterios, “por su amor al dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de impurezas”.
El vidente de Peñablanca, Miguel Angel Poblete, murió el 28 de septiembre de 2008 a causa de una cirrosis hepática. Su vida estuvo marcada por la polémica y el escándalo. En 1987 dijo públicamente que no era hombre sino mujer, que era hermafrodita, y que cuando fue inscrita en una de las oficinas del Registro Civil e Identificación dijeron que era hombre.
“Sintieron vergüenza de decir que tenía dos sexos”, dijo en 1993 durante una entrevista. “Soy mujer, hermafrodita, pero mujer”.
Censura del Obispo
Para el Obispo de Valparaíso de aquel entonces, monseñor Francisco de Borja Valenzuela, así miles de creyentes en los primeros años de las apariciones de Peñablanca, Poblete cometió un “grave pecado”, apuntando a la homosexualidad. El religioso dijo que los sucesos de Peñablanca no eran ciertos y advirtió a los fieles de que no acudieran a las concentraciones de Peñablanca, advirtiéndoles que podían ser excomulgados.
Cuando le preguntaron al vidente sobre la prohibición, en varias ocasiones explicó que el enojo del obispo no era causado por el anuncio de su hermafroditismo –que interpretaban como homosexualismo-, sino por la repetición del mensaje de La Salette.
“La primera vez que la Señora me dijo el mensaje, yo le pregunté qué era la palabra cloaca”, me contó Poblete a mediados de 1993. “Ella explicó que era donde iba a parar la mier…. Entonces el obispo dijo que esa no era una palabra que puede ser pronunciada por la Señora. Y la Señora nunca dijo la palabra mier…. Ella dijo cloaca. Fui yo quien dijo mier…. ¿Me entiende? Se basaron en eso para no reconocer la aparición”.
En 1993 fue nombrado Obispo de Valparaíso monseñor Jorge Medina. Cinco años más tarde, en 1988, Medina viajó al Vaticano llamado por el Papa Juan Pablo II para asumir como Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. El 19 de abril de 2005 Medina, envestido como cardenal Protodiácono, fue quien le anunció al mundo al sucesor de Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI.
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