Plan migratorio de Obama bajo fuego cruzado

Univision.com* | Feb 19, 2013 | 11:48 AM
Obama pide a senadore... Obama pide a senadore...
3 Pausar Auto Play

El presidente de EEUU llamó a congresistas del Grupo de los ocho para que respalden la propuesta de reforma migratoria del Congreso.

Congresistas advierten a la Casa Blanca para que se mantenga al margen del debate bipartidista

La filtración del Plan B de la Casa Blanca sobre la reforma migratoria, reportado el sábado por el diario USA Today, despertó críticas de demócratas y republicanos en ambas cámaras del Congreso. Y ambos advirtieron que si Obama sigue adelante con su iniciativa, la legalización de los 11 millones de indocumentados podría estancarse.
El diario dijo que la Administración alista una iniciativa de ley que enviará al legislativo en caso de que el Congreso no haga nada. La iniciativa permitiría que los indocumentados que califiquen se convertirán en residentes legales permanentes en un plazo de ocho años.
El plan también prevé recursos adicionales para la seguridad fronteriza y exigir a los empleadores la verificación de empleo de todos sus trabajadores a través del sistema federal E-Verify.
La semana pasada, luego de una reunión de Obama con líderes sindicales y económicos, la Casa Blanca dijo que el presidente enviaría al Congreso un proyecto de ley de reforma migratoria en un plazo de cuatro a seis semanas si el legislativo democraba el debate.
¿Qué opina del Plan B de la Casa Blanca sobre la reforma migratoria? Participe en el Foro de Reforma Migratoria.
Versiones contrapuestas
El Plan B se filtró mientras un grupo bipartidista del Senado redacta un proyecto de ley cuyos principios fueron anunciados el 28 de enero. La propuesta se basa en cuatro pilares: seguridad fronteriza, camino a la ciudadanía, verificación de empleo e inmigración legal.
Del camino a la ciudadanía, el grupo bipartidista conformado por cuatro senadores demócratas y cuatro republicanos recomienda abrirlo una vez certificada la seguridad fronteriza. Y que para calificar a la ciudadanía, los indocumentados primero deberán someterse a una verificación de antecedentes penales, pagar una multa, cancelar impuestos y hablar inglés. Cumplidos los requisitos, entrarán en un estado de no inmigrante que pudiera dilatar hasta 10 años.
Al término de este plazo, los favorecidos deberán nuevamente ser sometidos a una verificación de antecedentes criminales para poder iniciar el proceso de solicitar la residencia permanente, que en la actualidad, en algunos casos, demora hasta 23 años.
La propuesta del presidente no incluye el período de no inmigrante y señala que la espera por la residencia o green card sería de ocho años. Después de recibida la tarjeta verde, el inmigrante deberá esperar cinco años para pedir la ciudadanía.
Serias advertencias
Menos de 24 horas después de conocido el Plan B, legisladores de ambos partidos pronosticaron que Obama fracasará si pretende seguir adelante con su propia iniciativa para una reforma migratoria amplia. Y exhortaron a la Casa Blanca a mantenerse al margen.
El senador John McCain (republicano de Arizona), uno de los integrantes del grupo de los ocho, dijo que los esfuerzos del gobierno no lograrían su cometido si la Casa Blanca sigue esforzándose en su plan para brindar a los 11 millones de indocumemntados una vía a la ciudadanía.
McCain, junto a los republicanos Marco Rubio (Florida), Lindsey Graham (Carolina del Sur) y Jeff Flake (Arizona), y los demócratas Charles Schumer (Nueva York), Dick Durbin (Illinois), Robert Menéndez (Nueva Jersey) y Michael Bennet (Colorado), escriben un anteproyecto que podría ser enviado al Comité Judicial en marzo.
Un grupo también bipartidista en la Cámara de Representantes redacta en privado un proyecto, pero filtraciones advierten que demócratas y republicanos no se han puesto de acuerdo con el tema de la ciudadanía. El ala ultraconservadora mantiene su rechazo a cualquier vía para legalizar permanentemente a los indocumentados.
Además de McCain, el senador Schumer exhortó a sus aliados en el gobierno a dar al grupo de ocho legisladores de ambos partidos el tiempo necesario para presentar su propuesta.
El senador Rubio dijo que la propuesta de Obama estaba “muerta antes de llegar” a manos del Senado.
Malestar en la Cámara
El noticiero Univision reportó el lunes que la filtración del Plan B levantó ampollas en el Congreso y puso en serio peligro las discusiones bipartidistas.
El congresista Luis Gutiérrez (demócrata de Illinois) dijo a Univision que si Obama “viene manana al Congreso y dice esta es mi propuesta, yo demando accion, ustedes saben qué va a suceder: los congresistas republicanos de la Camara de Representantes van a decir meramente que no, y se acaba toda la discusion y todo el dialogo".
El legislador hizo un llamado al mandatario para respetar los procesos legislativos, y preguntó que si después de cuatro años de espera por la reforma migratoria “cual es la urgencia durante las pasadas cuatro semanas”.
Del plan que redacta en secreto un grupo bipartidista de la Cámara de Representantes se conocen pocos detalles. Algunas filraciones indican que el documento estaría demorado porque demócratas y republicanos no se ponen de acuerdo en cuanto al camino a la ciudadanía. El ala ultraconservadora republicana se resiste a otorgar este beneficio a los indocumentados y presiona por una legalización fraccionada y limitada.
La legisladora Ileana Ros-Lehtinen dijo recientemente a Univision que “ojala que tengamos la ciudadanía, que es lo perfecto”, y que se no lograrlo incluirá “un estatus legal que no es lo perfecto, pero es lo posible”.
Activistas cautelosos
La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (League of United Latin American Citizens – LULAC-) en Illinois también calificó la filtración del Plan B de la Casa Bñanca de “contraproducente”.
Blanca Vargas, una de las directivas de la organización en Chicago, dijo a Univision que la filtración el Plan B era una  “intimidación” que podría no ayudar al progreso de la reforma migratria, y tampoco a la comunidad inmigrante.
La Casa Blanca respondió que el borrador se trataba de un Plan B, pero que “continúan apoyando un esfuerzo bipartidista”.
Para la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Angeles (CHIRLA), el Plan B “significa que el presidente habla en serio cuando dice que quiere resoluciones muy pronto”.
“Celebramos que grupos bipartidistas en ambas cámaras sigan platicando y planeando proyectos de ley, más eso no quita que el presidente y otros sectores interesados no propongan alternativas a su vez”, dijo Jorge Mario Cabrera, director de comunicaciones de CHIRLA. “No se puede castigar al proceso ni menospreciar a nadie porque levantó la mano en un salón de clase. Lo que debe de hacer el senado es seguir trabajando y presentar una propuesta migratoria con via a la ciudadanía a principios de marzo”.
Voto decisivo
Cabrera agregó que “el mandato del electorado Latino el 6 de noviembre del año pasado fue claro:  ofrezcan soluciones y dejen de quejarse o llorar como niños chiquitos y malcriados”.
De los 12.2 millones que acudieron a las urnas en noviembre, 71% votó po Obama. Al menos 22 millones están aptos para votar.
Para el periodista y analista político Alan Rivera, el Plan B de la Casa Blanca “es una forma de capitalizar politicamente la perpectiva aún reacia y poco ilustrada de los republicanos para tratar el tema migratorio”, y señaló que “el presidente sabe que ésta en particular tiene que ser su reforma migratoria y un logro de su gobierno”.
Agregó que Obama “está marcando su territorio” y “capitalizando politicamente este tema”, llevando a los repubicanos hacia un terreno donde pueden perder espacios valiosos.
“Se trata de una puja politica para ver quien jala más agua para su molino, para ver quien gana más réditos politicos frente a la comunidad inmigrante en general y la hispana en particular”, dijo.
Midiendo fuerzas
Maribel Hastings, asesora ejecutiva de America’s Voice, dijo a Univision que la fuga del Plan B y la reacción de ambos partidos “es señal de que hay verdadero movimiento en este tema y de que la vía a la ciudadanía para 11 millones de indocumentados es parte central de la discusión”.
“Hace cuatro años ni hubo borrador ni hubo filtraciones porque no hubo negociaciones y la promesa de campaña nunca progresó”.
Explicó además que “en Washington, durante negociaciones delicadas las filtraciones son comunes y tienen diversos objetivos: tratar de probar qué reacción tiene una propuesta, tratar de ejercer presión sobre los diversos actores, o tratar de torpedear el proceso. En el caso de la reforma migratoria, hay sectores interesados en cualquiera de esas tres alternativas”.
Hastings dijo que todavía no se sabe por qué la filtración, “pero ya el borrador es público. Y cuando menos sugiere que la Casa Blanca está lista para enviar una propuesta si el Congreso no actúa. Las críticas, empero, son comprensibles porque muchos consideran que es contraproducente que la Casa Blanca envíe al Congreso un proyecto que los republicanos pueden tildar de partidista y rechazar de entrada. Pero me parece que es muy prematuro lanzar amenazas de que la medida estaría muerta antes de llegar al Congreso, sobre todo cuando existen tantos puntos de coincidencia entre las diversas propuestas”.
Este tira y afloja apenas comienza y cuando menos la polémica es señal de que el proceso está avanzando", concluyó.
©Univision.com*
Commentarios