Ecuatorianos votan en relativa calma

Univision.com | Feb 17, 2013 | 11:38 AM

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Rafael Correa, presidente y candidato, fue de los primeros en votar.

Auguran triunfo arrollador de Correa

Los ecuatorianos votan este domingo en una jornada que proyecta un triunfo arrollador del presidente Rafael Correa, quien ampliaría su mandato hasta 2017 y llamó a sufragar masivamente señalando que en manos de la ciudadanía está el futuro del país.
"A elegir nuestro futuro, que hoy sea una fiesta nacional, democrática. En nuestras manos está nuestro destino", dijo Correa tras votar en la escuela San Francisco de Quito (norte de la capital), citó la Agencia France Press.
También llamó a resguardar el proceso, en el que serán elegidos presidente, vicepresidente y 137 congresistas, "para que sea el más incluyente y transparente de la historia del país".
Las urnas están abiertas durante diez horas hasta las 17:00 locales (22:00 GMT). En la localidad indígena de Cangahua (noreste) el inicio de la votación se retrasó por problemas logísticos.
"Voté por el presidente porque los demás solo ofrecen cosas al paso y después no cumplen", dijo a la AFP Mariano Chicaiza, un poblador de Cangahua de 68 años.
Esperan solo una vuelta
Rafael Correa, un economista de 49 años con una popularidad entorno al 80%, sería reelegido en primera vuelta con la promesa de radicalizar sus políticas socialistas. Ya fue reelecto en 2009 en comicios anticipados, tras promulgarse una nueva Constitución impulsada por él.
Las últimas encuestas privadas difundidas el sábado por la noche le otorgan entre 64.1% y 68.1% de intención de voto, lejos de sus siete oponentes.
La firma Market ubica segundo al banquero Guillermo Lasso con un 16.4% de apoyo, mientras que el estudio de la compañía CMS pronostica que el aspirante de derecha sacaría un 20.5%.
Para evitar un balotaje el mandatario requiere del 50% más uno de los sufragios válidos (sin blancos ni nulos) o un 40% de éstos y una diferencia de al menos 10 puntos sobre el segundo.
Según Market, detrás de Lasso se ubicarían el derrocado exmandatario Lucio Gutiérrez (7.3%), el izquierdista Alberto Acosta (4.5%) -exaliado de Correa-, el magnate Álvaro Noboa (3.6%) -que ya pretendió el cargo cuatro veces, en tres de las cuales fue finalista- y el derechista Mauricio Rodas (2.5%).
Con menos de un punto aparecen el pastor evangélico Nelson Zavala (0.9%) y el izquierdista Norman Wray (0.8%).
En la de CMS, Acosta figura tercero (3.26%) y Gutiérrez cuarto (2.70%).
Mayoría absoluta en el Congreso
Los ecuatorianos también acuden a las urnas para elegir a sus representantes al Congreso. Según el director de CMS, Santiago Cuesta, Correa obtendría con su movimiento Alianza País (AP) una mayoría absoluta con entre 60% y 65% de los 137 escaños.
Actualmente AP tiene el principal bloque, pero no alcanza a ser mayoría, por lo que Correa se planteó como objetivo consolidar su fuerza en el Legislativo para sacar adelante proyectos pendientes y otros con los que éste crítico del neoliberalismo dice que hará "irreversible" su "revolución ciudadana".
De hecho, durante la campaña advirtió que no descartaba un adelanto de elecciones generales, como prevé la Carta Magna, en caso de un bloqueo parlamentario de la oposición.
¿A qué se debe su aceptación?
La falta de una mayoría legislativa no le ha permitido al gobierno ver aprobadas normas como la ley de comunicación, que plantea un nuevo reparto de frecuencias y más regulaciones.
Esa ley es impulsada por el oficialismo en el marco de una pugna que Correa mantiene con un sector de la prensa privada, que le ha dado fama de agresor de la libertad de expresión.
Aliado del presidente venezolano Hugo Chávez, el jefe de Estado anticipó que si es reelecto este será su último mandato.
Correa, que asumió en 2007 y ha sido una de las voces fuertes de la izquierda latinoamericana, es el que más ha durado en el cargo desde 1996. En ese período Ecuador -de 15.5 millones de habitantes- tuvo ocho gobernantes (tres de ellos derrocados).
Su gran aceptación es el resultado de la estabilidad política y económica y de los proyectos sociales y de infraestructura que ha desarrollado con los fondos del petróleo.
Comicios transcurren en calma
Por su parte la agencia The Associated Press informa que las elecciones en que los ecuatorianos deben decidir si reeligen al presidente Rafael Correa o escogen a otro de los siete postulantes, se desarrollan con relativa normalidad.
La jornada empezó con los típicos retrasos menores en la instalación de algunas juntas receptoras del voto, debido al retraso de algunos de sus integrantes.
Previo al inicio de la jornada electoral, el actual vicepresidente, Lenin Moreno, dijo que "esperamos que este proceso sea llevado con alegría, normalidad y la paz que ha sido llevado hasta este momento".
El presidente del Consejo Nacional Electoral, Domingo Paredes, aseveró que Ecuador vive "un proceso de rupturas y continuidades en función de los requerimientos y cambios que tienen objeto en el mundo actual y en el marco continental que también buscan nuevos derroteros de identidad e integración que es lo que aspiramos los ecuatorianos, más allá de nuestras posiciones políticas e ideológicas".

El país que ha construido Correa

A sus 48 años, el mensajero y trabajador de limpieza Fabián Garzón consiguió lo que siempre había soñado: un departamento propio que está pagando con un crédito hipotecario estatal de 24 mil dólares. Su salario aumentó a más del doble en cuatro años, de 200 dólares a 450 al mes, y se regularizó el pago de sus aportes al seguro social, bonificaciones y vacaciones, previstas por la ley.
El crédito le fue otorgado a través de una institución creada por el gobierno de Rafael Correa (2007-2013), que redujo tasas de interés en cuatro puntos porcentuales, flexibilizó los requisitos de aprobación y amplió los plazos de pago de los créditos.
"Trabajé 25 años sin tener casa propia y a esta edad, gracias a Dios, he podido tener una vivienda propia", dice Garzón, cuyo apoyo incondicional al candidato presidente no tiene fisuras.
Al igual que Fabián, miles de ecuatorianos defienden férreamente el legado que el mandatario ha construido en seis años como beneficiarios de becas para estudios en el exterior, subvenciones a casi dos millones de madres solteras, ancianos y familias pobres que reciben unos 50 dólares mensuales, uniformes y útiles gratis para estudiantes y atención médica y medicinas sin costo en hospitales públicos.
Pero la inversión pública, que ha aumentado en más de un 80 por ciento en los últimos cuatro años, ha tenido un costo: un enorme crecimiento del estado que no es sustentable en el largo plazo.
"Hay un comportamiento del nuevo rico, se distribuye y así se impacta", dijo el catedrático e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Jorge León.
En un informe de diciembre del año pasado, la organización no gubernamental Observatorio de la Política Fiscal dice que desde 2007, cuando Correa llegó al poder, la burocracia estatal creció de 16 mil a 90 mil empleados.
Actualmente, el estado ecuatoriano tiene dos secretarías nacionales, 28 ministerios y siete secretarías de Estado. Durante el gobierno de Lucio Gutiérrez (2003-2005), había tres secretarías y 16 ministerios.
'Un país de esperanza'
Para sus seguidores, Correa ha construido un país de "esperanza" con una política de inversión social con tono redentor "en un país que había perdido la ruta por la inestabilidad. Poco a poco construyó la imagen de una persona (Correa) que estaba ahí para salvar", dijo León.
Una esperanza que, según el analista, se ve en las cientos de escuelas reconstruidas o recién hechas, decenas de hospitales habilitados y dotados, un sentido de redistribución de la riqueza y la recuperación del estado como ente regulador que, incluso, ha prohibido a los ecuatorianos beber licor los domingos o estudiar la carrera deseada si no se alcanza el puntaje requerido en la prueba oficial.
"El retorno del estado, el lanzamiento de una agenda amplia de políticas públicas... producen en los ciudadanos la imagen de un estado dinámico, que responde a la demandas de cada uno, cuando estaban acostumbrados a que no haya atención", dijo Franklin Ramírez, profesor y catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO.
Correa también recuperó la estabilidad política de un país que tuvo siete presidentes entre 1997 y 2007, tres de ellos derrocados.
Para el experto León, su "capacidad de llegar a la población" a través del "control mediático" ha funcionado pues, como Hugo Chávez, ha creado un culto a su personalidad y una omnipresencia al viajar por todo el país cada semana, acompañado de su gabinete, y apareciendo casi a diario en cadenas de televisión y radio a costa de una millonaria inversión publicitaria.
Imagen hecha por encargo
Ha mitigado la influencia de los partidos de oposición, de la iglesia Católica y de los medios de comunicación a quienes ultraja a diario, como lo han hecho sus homólogos Chávez y Cristina Fernández. Varios periodistas han enfrentado procesos penales por difamación y líderes indígenas fueron procesados penalmente, acusados de sabotaje y terrorismo, al protestar contra la negativa del gobierno de consultarlos respecto a los derechos de acceso al agua de sus tierras y por oponerse a la entrada de grandes empresas mineras al Ecuador en sus territorios ancestrales.
Cifras oficiales destacan a Ecuador como líder en inversión pública en la región, según dijo el ministro de Finanzas Patricio Rivera al programa radial y televisivo "Diálogo con el presidente", un espacio similar al creado por el mandatario venezolano llamado "Aló Presidente".
Economista pragmático, educado en la Universidad de Illinois, Correa ha financiado su inversión de tres fuentes básicas: un incremento en la recaudación tributaria, la renegociación de los contratos petroleros con las compañías privadas, y la negativa a pagar la deuda externa, por lo que "nos ahorramos más de 7,000 millones de dólares en flujo", según el Ministro Rivera.
La autoridad tributaria del país andino, de 14.6 millones de habitantes, impuso severos controles tributarios a toda clase de empresas, a profesionales y ciudadanos del común. Las compañías fueron visitadas por inspectores y auditores y a muchas se les obligó a declarar correctamente sus impuestos. Si no cumplían, una advertencia de cierre siete días pendía sobre los empresarios. Si aun así, las declaraciones de impuestos no se ajustaban a lo solicitado, se amenazaba con cierre definitivo de la entidad.
A los profesionales se les obligó a expedir facturas por sus servicios, algo sin precedente en el país. Al declarar estos servicios deducibles de impuestos, se generó una cultura de denunciar a quien no emitiera su recibo. Incluso, se obligó a los vendedores informales a declarar un dólar al mes en una medida que fue sorpresiva y ampliamente acogida por el gremio.
La renegociación de los contratos petroleros implicó que muchas petroleras dejaran de recibir hasta el 80% del crudo extraído como pago por servicios de extracción. Correa propuso que ese dinero fuera aportado por el gobierno lo que, según cifras oficiales, le otorgó ingresos adicionales al fisco por 2,300 millones de dólares más.
La misma estrategia de investigación y auditorias fue adelantada con las empresas del país para verificar el cumplimiento de sus obligaciones laborales. Visitas, inspecciones, revisiones de nóminas y contratos se convirtieron en la cotidianidad de las compañías.
"Ha mejorado la ocupación plena, con salarios adecuados, horarios completos", dijo la ministra coordinadora de la Política Económica, Jeaneth Sánchez.

Pobreza y desigualdad

La inversión en dotación de hospitales casi se ha quintuplicado, según el mandatario. Pero los hospitales no dan abasto para atender la demanda y el buen trato de los funcionarios deja mucho que desear.
Durante 2007 y 2012, la ministra Sánchez dice que se redujo la pobreza en un 10% y la desigualdad en 13% mientras que el gobierno dice que ha construido 7,820 kilómetros de vías, otorgado 75 mil créditos hipotecarios, lo que ha generado 95,400 empleos.
Pero Correa no ha podido aliviar una creciente sensación de vulnerabilidad de los ciudadanos a los robos a residencias y a ciudadanos, que crecieron en un 30% en 2012 comparado con 2011.
Los escándalos de corrupción han sido pocos comparados con otros mandatarios ecuatorianos, pero han afectado a un círculo muy íntimo al mandatario y en cuatro años de gobierno, sólo ha enfrentado una crisis nacional cuando en septiembre de 2010 fue víctima de una revuelta liderada por varios policías luego de que intentara recortar algunos de sus beneficios.
Correa llegó al poder en 2007 y fue reelecto para un nuevo período de cuatro años en 2009 cuando una Asamblea Constituyente convocó a elecciones tras la aprobación de una nueva constitución.
Está vez compite por la reelección y parece que no cuenta con obstáculos para hacerse reelegir por cuatro años más.
¿Quiénes le disputan –de lejos—el poder?
Lucio Gutiérrez, ex coronel de 56 años. Como coronel del ejército, en enero del 2000 junto a grupos de indígenas lideró el derrocamiento del presidente democristiano Jamil Mahuad. Tras pasar por prisión se postuló en las elecciones presidenciales. Llegó al poder en enero del 2003 al frente del movimiento Sociedad Patriótica, pero fue derrocado en abril del 2005 por protestas de grupos de ciudadanos, principalmente en Quito, que lo acusaban de nepotismo y corrupción. Durante su breve mandato el país tuvo altos niveles de crecimiento y estabilidad económica. Ha dicho que si no gana en esta ocasión se retirará de la política para disfrutar de su familia.
Guillermo Lasso, ex banquero de 57 años. Ex presidente ejecutivo del banco de Guayaquil, al cual renunció a mediados de 2012 para lanzarse a la arena política de Ecuador. Es su primera candidatura presidencial, pero no neófito en política porque fue ministro de Economía, ex gobernador y ex embajador, pero su mayor reconocimiento se debe a su trayectoria de banquero, no por nada su movimiento se denomina Creando Oportunidades. Aunque es su mayor fortaleza, ese pasado de banquero durante el cual creo el denominado Banco del Barrio, iniciativa que fue premiada por el Banco Interamericano de Desarrollo en el 2011 como la mejor iniciativa de bancarización del continente. Haber sido banquero también fue su mayor debilidad en la campaña. Propone mayores libertades en lo económico, la eliminación de impuestos y mayor apertura comercial del país hacia el comercio mundial.
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