Demanda contra cárceles de ICE en Chicago

Univision.com* | Feb 08, 2013 | 12:57 PM

El Centro de Justicia Inmigrante presentó la queja en nombre inmigrantes que estuvieron presos en 2012

Un grupo de siete inmigrantes demandó a la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE) por las malas condiciones de detención y falta de atención médica cuando estuvieron presos en una cárcel ubicada en el condado de Jefferson, Illinois.
La demanda fue presentada por el Centro Nacional de Justicia Inmigrante de Chicago (NIJC), entidad que los representa.
Los inmigrantes indocumentados estuvieron presos en noviembre de 2012, explicó el centro en un comunicado. En ese mes, decenas de indocumentados detenidos fueron evacuados de la cárcel después de la renuncia de todo el personal de enfermería y del único médico del establecimiento conocido como Centro de Justicia de Jefferson County, reportó la agencia EFE.
Semanas antes de las renuncias y evacuación fueron documentados casos de tuberculosis, infecciones respiratorias y hongos entre los detenidos.
La demanda presentado ante un juez federal de Chicago fustiga la validez del contrato de ICE con la cárcel del condado Jefferson, así como "las violaciones constitucionales generalizadas" ocurridas en el establecimiento.
¿Qué opina de la política de detenciones de indocumentados del gobierno? Participe en el Foro de Inmigración.
Graves señalamientos
Por ley federal ICE no puede detener personas en establecimientos que hayan sido considerados deficientes en dos inspecciones consecutivas, y en el caso de Jefferson hubo cuatro inspecciones fallidas entre 2006 y 2009, escribió EFE.
"El contrato contradice el mandato del Congreso de que los inmigrantes sean detenidos en instalaciones que cumplan con estándares humanos", dijo Claudia Valenzuela, directora asociada del departamento encargado de litigios en el NIJC.
La falta de "inspecciones adecuadas de parte de ICE" habría facilitado las "condiciones deplorables de detención", señala el centro. "No se puede permitir que el Gobierno confine gente en instalaciones que no ofrecen cuidados básicos", agregó.
Segun la demanda, los inmigrantes detenidos que estuvieron en custodia en Jefferson County durante el otoño de 2012 solicitaron atención médica, pero fueron ignorados.
Asimismo, "duchas y baños estaban cubiertos de moho, el agua potable era de color marrón y estaba putrefacta, los uniformes eran andrajosos y sucios y los inmigrantes no tenían recreo al aire libre o acceso a la luz del sol", señala la demanda.
No es la primera vez
La demanda presentada por el Centro Nacional de Justicia Inmigrante de Chicago no es la primera en contra de ICE.
En diciembre del año pasado el diario The Boston Globe denunció las condiciones en la que viven miles de inmigrantes indocumentados encarcelados en centros de detención a la espera de ser enjuiciados y/o deportados de Estados Unidos.
El periódico reportó que más de 33 mil extranjeros permanecen en cárceles luego de ser detenidos por autoridades federales, y que muchos de ellos tienen faltas simples o delitos que no constituyen una amenaza para la seguridad nacional.
La denuncia es similar a otras hechas en noviembre, por el grupo Detention Watch Network (DWN), y en julio de 2010, por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que advirtió graves riesgos al debido proceso de los indocumentados.
Carencias graves
The Boston Globe reportó que los inmigrantes presos y que enfrentan procesos de deportación languidecen en centros de detención, y que además carecen de derechos constitucionales y a servicios básicos tales como medicamentos.
Tras una ardua investigación, el diario publicó el caso de Irene Bamega, una inmigrante de origen francés quien falleció en julio de 2012 en un centro de detención ubicado en Nueva York porque los guardias del recinto le negaron los medicamentos que necesitaba para sobrevivir.
Bemega fue arrestada por autoridades federales de inmigración cuando intentó viajar a Canadá para, desde ahí, tomar un vuelo de regreso a Francia. Bemega carecía de antecedentes criminales y su esposo era un residente legal permanente en Estados Unidos.
"Sin derechos constitucionales, incluso para aquellos que no tienen antecedentes criminales, los inmigrantes languidecen, peones en un floreciente sistema de detención que es definido por la opacidad", subrayó el diario.
Uno entre miles
El periódico indicó que si Bamega hubiera sido acusada de un crimen, hubiera tenido acceso a una audiencia pública luego de algunas horas de su arresto. Este paso, garantizado por la Constitución, le hubiera dado la oportunidad de plantear al juez la necesidad que tenía de obtener su tratamiento médico para su problema cardiaco. Y con esos antecedentes en mano hubiese conseguido sus medicinas.
"Pero como prisionera dentro de uno de los sistemas de detención más opacos del país, no tenía derecho a una audiencia ni a un abogado nombrado por la corte. Más importante, ella no tenía acceso confiable a las seis medicinas que necesitaba para mantenerse con vida", describió The Boston Globe.
La nota incluyó otros casos de inmigrantes que se encuentran en proceso de deportaciòn pese a no haber cometido ningún crimen.
En la última década, cuando las leyes de inmigración se volvieron más severas, organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes han advertido que miles de detenidos en centros de detención de ICE, que depende del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), no tienen antecedentes criminales serios y en muchos casos su única pena es la presencia indocumentada en el país.
Con excepción de Arizona y Alabama, la permanencia sin papeles en Estados Unidos es sólo una falta de carácter civil no criminal.
Punto crítico
Un mes antes de la denuncia de The Boston Globe, el grupo Detention Watch Network (DWN) dio a conocer un estudio para denunciar las condiciones inhumanas de centros de detención localizados en Alabama, Arizona, California, Florida, Georgia, Illinois, Nueva Jersey y Texas.
El reporte reveló que “el sistema de detenciones de inmigrantes en Estados Unidos ha crecido drásticamente en los últimos 15 años, por lo que se encuentra en un punto crítico”.
“Mientras los inmigrantes se encuentran en un proceso legal, (la espera por una resolución) se ha convertido en un retraso interminable”, denunció la directora ejecutiva de DWN, Andrea Black, en conferencia telefónica.
Black recordó que en 2009 el presidente Barack Obama prometió reformas al sistema de detención de inmigrantes, y aunque reconoció que se hicieron algunos esfuerzos para mejorar las condiciones en los centros de reclusión administrados por la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE), la realidad, aseguró, muestra que las bases y la cultura en estos lugares no ha cambiado.
“Ahora las condiciones de estos diez centros se encuentran tan mal que consideramos que son tan malas que la única opción es comenzar por cerrarlos, por lo que pedimos al Gobierno Federal terminar inmediatamente los contratos con estas cárceles”, demandó Black.
Informe de la OEA
A finales de julio de 2010 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), concluyó en un informe que en las cárceles de ICE los inmigrantes indocumentados son mantenidos en "condiciones inaceptables", y que en algunos casos el derecho al debido proceso "ha sido afectado".
"La frecuente subcontratación del personal de tales instalaciones a través de compañías correccionales privadas generan obstáculos considerables para que la atención ofrecida a los migrantes detenidos resulte compatible con sus derechos humanos básicos", precisó.
Agregó que dos tercios de los inmigrantes detenidos por ICE se encuentran confinados en recintos carcelarios estatales y municipales y no en sitios especializados, una situación que calificó de "lamentable".
En cuanto a los indocumentados homosexuales, transexuales o enfermos mentales, la CIDH reveló que éstos son mantenidos incomunicados con el alegato de protegerlos por su vulnerabilidad, pero en realidad esa es "una manera de castigar a las víctimas", denunció.
Qué dijo el gobierno
Sobre las denuncias del DWN, funcionarios federales respondieron que las acusaciones de los activistas son anónimas, sin fechas concretas y por lo tanto no se les puede investigar o corroborar.
Muchas de las anécdotas que relatan ocurrieron antes de que ICE iniciara una reforma de su sistema penitenciario, añadieron las fuentes.
Gillian Christensen, vocera de ICE, dijo en noviembre que representantes de esa dependencia federal se han ofrecido para reunirse con los autores del informe. "La agencia tiene el cometido de ofrecer los más altos estándares de cuidado a los detenidos", señaló.
En Estados Unidos se arresta cada año a casi 400 mil inmigrantes que pueden acabar después en 250 centros de detención del país, aseguran activistas.
Más de 33 mil camas existen para inmigrantes en estos centros y más del 50 por ciento de ellos están manejados por empresas privadas, con lo cual no hay una verdadera supervisión de las instalaciones, han denunciado repetidamente a través de los años grupos como Human Rights First.
ICE anunció el diciembre avances en una línea telefónica gratuita para que detenidos en Atlanta, Baltimore, Miami, Nueva Orleans y Washington puedan denunciar incidentes o problemas a una oficina de la agencia migratoria diseñada específicamente para responder a éstos. El servicio se está ampliando para que inmigrantes detenidos en otras zonas puedan utilizarlo.
Danza de millones
En agosto de 2012 The Associated Press publicó un estudio en el que reveló que Estados Unidos está encarcelando a más inmigrantes indocumentados que nunca antes, y que esta situación genera un lucrativo negocio para las mayores compañías privadas de prisiones en el país.
El informe añadió que firmas privadas se han gastado más de $45 millones cabildeando ante legisladores y contribuyendo a campañas electorales en el último decenio, cuando su proporción de la capacidad de detención ha aumentado de 10% a casi la mitad.
Agregó que el costo para los contribuyentes estadounidenses por mantener a los 400 mil inmigrantes detenidos iba en camino de rebasar los $2,000 millones en 2012, y que las compañías que manejan los centros de detención de inmigrantes esperan sus mayores ganancias en unos pocos años, porque el gobierno planea construir nuevas instalaciones.
Funcionarios federales le dijeron a la AP que la privatización no es necesariamente menos costosa.
©Univision.com*
Commentarios