Washington busca resolver puzzle migratorio

Univision.com* | Jan 25, 2013 | 12:47 PM

Rompecabezas de la reforma migratoria tiene ocupados a demócratas y republicanos

La reforma migratoria encendió el debate en la capital de Estados Unidos. Washington DC se encuentra inundado de ideas acerca de cómo resolver el problema de los 11 millones de indocumentados, Y también de sugerencias para que el congreso cambie las leyes vigentes, muchas de ellas vigentes desde 1952, se lee en un análisis publicado el viernes por The Wall Street Jornal.
Firmado por Jeff Bush, ex gobernador republicano de Florida, y Clint Bolick, vicepresidente de litigios del Instituto Goldwater y autor del libro “La guerra de inmigración: Hacia una solución estadounidense”, que será publicado en marzo, el artículo resume en que ya es tiempo de hacer algo “ahora” porque el tema no puede ser postergado.
La agitación es repentina, señalan Bush y Bolick. Y agregan que después de cinco años en que el tema fue torpedeado, en estos momentos se trata de un asunto que todos le dan la bienvenida sin demoras.
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Los escenarios
Ambos lados del espectro político indican que “algo hay que hacer” y que el momento “no debe ser desperdiciado”, porque “las oportunidades son raras y fugaces”, anotan Bush y Bolick. Pero advierten que el escenario muestra dos caminos diametralmente opuestos: unos que quieren una reforma completa, y otros que batallan por una reforma por pedacitos.
Algunos políticos están pidiendo cambios graduales, tales como la emisión de visas para trabajadores altamente calificados e inversionistas, algo que se traduce en una reforma migratoria por partes. Y otros hablan de otorgarle un beneficio a los inmigrantes que fueron traídos ilegalmente al país cuando eran niños, los dreamers. Este tipo de soluciones, parciales, no solucionan el problema. “El Congreso debe evitar este tipo de respuestas rápidas” y comprometerse, en su lugar, a debatir y aprobar una “reforma migratoria integral”, recomiendan.
Bush y Bolick explican que en algunos círculos conservadores la palabra "integral" en el contexto de la reforma migratoria, “es un epíteto”, una especie de palabra que significa “amnistía”, y que ese término es rechazado por el sector ultraconservador que exige, antes de hablar de legalización, por ejemplo que primero se debe asegurar la frontera.
Tema viejo
El argumento de que “primero seguridad en la frontera y después hablamos de legalización” no es nuevo, data de hace por lo menos cinco años. Los autores del análisis aseguran que se trata de un enfoque miope y contraproducente, y señalan que la seguridad fronteriza se encuentra entrelazada con otros aspectos de la política de inmigración, y que la mejor manera de prevenir la inmigración ilegal es asegurarse de que tenemos un sistema justo y viable de inmigración legal. Y el actual sistema migratorio de no es así y debe ser cambiado, reiteran.
“El sistema de inmigración vigente es como un rompecabezas”, apuntan. “Si una o más piezas están fuera de control, el rompecabezas no tiene sentido”. Y que para arreglar el sistema, “el Congreso debe asegurarse de que todas las piezas encajen, lógica y cómodamente”.
Para conseguir esta meta, Bush y Bolick dicen que primero hay varias realidades que deben tenerse en cuenta, entre ellas que no se trata solo de hacer cumplir la ley, sino de comprender que el sistema vigente se encuentra roto y debe ser reparado.
Agregan que el escenario nacional ha cambiado dramáticamente desde que que fue aprobada la ley de Inmigración y Nacionalidad en 1952, y que la legislación actual no ha sido actualizada correctamente, y que ha sido parchada tantas veces que se ha vuelto irremediablemente compleja e incoherente.
“Tenemos que empezar desde cero”, sugieren.
Método probado
En cuanto a la naturaleza del problema de la seguridad fronteriza, el análisis publicado por The Wall Street Jornal precisa que ésta ha evolucionado, y que el único método probado y cierto para reducir el flujo de la inmigración ilegal es una crisis económica.
Con una sombría economía en Estados Unidos y mejores condiciones económicas en México, la inmigración neta procedente de ese país en estos momentos es de cero, dijeron. Y recordaron cómo en los últimos meses muchos mexicanos están regresando a su país, porque ahí encuentran mejores condiciones que las ofertadas por Estados Unidos.
De los nuevos peligros en la frontera, el análisis asegura que el paramilitarismo de los carteles de la droga “son la mayor amenaza de seguridad”, y que en esta actividad también está involucrado el tráfico de personas”, con un notable incremento de indocumentados procedentes de Centroamérica.
Recomiendan que para solucionar el problema, “Estados Unidos debe coordinar estrechamente con México y centrar sus recursos en derrotar a los cárteles”, y que en ese esfuerzo el gobierno federal necesita aprovechar las nuevas tecnologías “para identificar visitantes extranjeros de alto riesgo y deportar rápidamente a los que cometen delitos comunes o violan los términos de sus visas”.
No hay cola
Sobre la reunificación familiar, apuntan que desde 1960 se ha dado al término una definición demasiado amplia, y que hoy por hoy ya no solo incluye a cónyuges e hijos menores de edad, sino que también abarca a padres y hermanos, advirtiendo que este tipo de inmigración en cadena no necesariamente responde a los intereses económicos de la nación.
Los críticos de la reforma migratoria integral o comprensiva a menudo argumentan que los inmigrantes indocumentados deben regresar a sus países de origen y esperar en la cola como hace todo el mundo que quiere venir a Estados Unidos. Pero a menos que tengan familiares aquí o quepan dentro de la cuota de visados de trabajo, no hay línea de espera para que estas personas puedan conseguir una autorización de ingreso o permanencia legal.
Para la mayoría de inmigrantes que aspiran venir, el único medio de ingreso legal es la Lotería de Visas o Lotería de Visas de Diversidad, que cada año otorga 55 mil residencias en un concurso al que se envían más de 12 o 14 millones de solicitudes provenientes de todo el mundo.
La ausencia de una vía significativa de acceso al país “aumenta la presión de la inmigración ilegal”, indican.
“Estados Unidos necesita trabajadores de todos los tipos”, dicen Bush y Bolick. “La tasa de natalidad cayó por debajo del nivel necesario para mantener la población en el momento en que millones de estadounidenses están dejando la fuerza de trabajo y esperan beneficios de jubilación. El país necesita trabajadores jóvenes enérgicos para estimular la economía y apoyar una creciente carga de bienestar social”.
Anotan que un sistema viable de inmigración basado en el trabajo, tanto para trabajadores altamente calificados y poco calificados, que incluya un camino a la ciudadanía, “nos ayudará a satisfacer las necesidades de mano de obra, impedir la exportación de puestos de trabajo a países extranjeros y protegernos contra la explotación de los trabajadores”
Nuevo escenario
El escenario dibujado en el análisis incluye a trabajadores altamente calificados porque el sistema educativo no está produciendo suficientes graduados de secundaria con las habilidades necesarias para una vibrante economía del siglo 21.
“Este país ha atraído y sigue atrayendo lo mejor y más brillante de todo el mundo para las universidades y las empresas. Pero una vez aquí, incluso los estudiantes más talentosos no están seguros de que recibirán visas que les permiten trabajar después de obtener un título, y trabajadores altamente calificados y empresarios no tienen ningún camino seguro hacia la ciudadanía”, incluyen como otros de los urgentes problemas por resolver con la reforma migratoria comprensiva.
Sobre este punto, indicaron que otros países, entre ellos Canadá, Nueva Zelanda e incluso China, están atrayendo a estudiantes, trabajadores y empresarios con políticas de inmigración más sensibles y acogedoras que las existentes en Estados Unidos.
Finalmente, escribieron que el país debe encontrar una forma justa de tratar a sus 11 millones de inmigrantes indocumentados teniendo en cuenta que debe evitarse enviar el mensaje de que las leyes se pueden romper impunemente, y que el cruce de la frontera de manera ilegal tiene que tener consecuencias.
“Al mismo tiempo, debemos reconocer que los niños que fueron traídos aquí ilegalmente no han cometido ningún delito, y en la mayoría de los casos no conocen otro país”, en referencia a los dreamers.
Bush y Bolick piden reponer el espíritu estadounidense y no olvidar que la mayoría de los inmigrantes “vienen aquí para conseguir una vida mejor para ellos y sus familias”, que los inmigrantes “aprecian los valores del trabajo duro, la fe, la familia, la empresa y el patriotismo que han hecho de este gran país”, y que muchos hijos de estos inmigrantes nacieron aquí y son ciudadanos estadounidenses.
“El sistema de inmigración debe proporcionar oportunidades para las personas que comparten nuestros valores fundamentales”, concluyeron.
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